Del Editor
2 Crónicas 16:7-9 dice: “En aquel tiempo vino el vidente Hanani a Asa rey de Judá, y le dijo: Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehová tu Dios, por eso el ejército del rey de Siria ha escapado de tus manos. 8 Los etíopes y los libios, ¿no eran un ejército numerosísimo, con carros y mucha gente de a caballo? Con todo, porque te apoyaste en Jehová, él los entregó en tus manos. 9 Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti.”
La Biblia nos dice que el rey Asa hizo alianza con el rey de Siria y hasta les dio oro y plata de los tesoros de la casa de Jehová. Dios entonces mandó al vidente Hanani al rey Asa. Este profeta le dijo: “Por cuanto te has apoyado en el rey de Siria, y no te apoyaste en Jehová tu Dios… Locamente has hecho.” El no haberse apoyado en Dios, había sido una locura. La palabra locamente se encuentra cinco veces en la Biblia. (Gén. 31:28, Núm. 12:11, 1 Sam. 13:13, 1 Cró. 21:8 y éste pasaje.) El hacer locamente es cuando una persona actúa mal y sin pensar. Cuando alguien toma una decisión muy rápida y loca. Una decisión demente. Una decisión que sólo una persona fuera de razón podría tomar. Esa fue la decisión del rey Asa. Una decisión maniática y chiflada. Es una locura pedir la ayuda del pueblo enemigo de Dios, cuando un poquito antes, Dios le ayudó al rey Asa arrasar con un millón de etíopes.
También es una locura cuando nos levantamos cada día y no nos apoyamos en Dios. Cuando no buscamos tiempo con Dios para que Él nos dirija en las decisiones que tomaremos durante todo el día. Después nos encontramos en tantos problemas y Dios nos dice: “¿Por qué tomaste esa decisión tan loca?… fue una locura… aquí yo estaba esperando para que me pidieras de mi ayuda y no lo hiciste. ¡Qué tonto eres!” Pues quizá no nos diga tontos, pero eso es lo que somos al no apoyarnos en Dios. El vidente Hanani le recordó al rey Asa lo que Dios había hecho por él hace un poco de tiempo, cuando Dios entregó a los etíopes en sus manos. ¡Dos capítulos antes!
En 2 Crónicas 14:9, la Biblia dice que los etíopes le declararon la guerra al rey Asa con un millón de hombres. Yo no sé usted, pero un millón de hombres, especialmente etíopes, son muchísima gente. ¡Es como si México se enfrentará contra Brasil en un partido de fútbol con un sólo hombre y Brasil con diez! Adivine quien ganaría. Con todo esto, Asa clamó a Jehová y Dios lo ayudó. El rey Asa ni siguiera tuvo que pagar un solo centavo y Dios derrotó al enemigo. Es una total locura, el haber visto la mano de Dios tan claramente, y ahora Asa le pide ayuda al rey de Siria. Dios le dijo que por esto, ahora habría más guerra, más problemas, más dificultades y quebrantos. No ponga su confianza en este mundo o en alguien más… mucho menos, cuando Dios ya le ha mostrado Su poder y Sus milagros en su vida. Confíe completamente en Dios y Él hará.
Manténgase fiel y siga ganando almas.
Pastor Arturo J. Muñoz N.
No hay artículos similares.
