Tú Puedes

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” ~Filipenses 4:13

En el mes de febrero, pasé una semana muy especial con mi hermano, el Pastor Tommy Ashcraft, y su familia en las afueras de Monterrey, en el lugar donde tiene su ministerio… Monte Hebrón.  Además de haber podido pasar tiempo especial con mi hermano y mi cuñada, Brenda, sus tres hijos, y sus familias, pude asistir a la Conferencia Fuegos de Evangelismo, que toma lugar allí todos los años.

Casi siempre cuando preparo una lección, aplico una verdad que he aprendido en mi vida, y la mayoría de las veces es algo que yo necesito.  Escuché veintiún mensajes de varones de Dios, y durante cada mensaje Dios habló a mi corazón de varias maneras… convenciéndome de un pecado en mi vida, y en cada invitación tuve que arrodillarme y pedir perdón a Dios, y Su ayuda para sacar ese pecado de mi vida.

Pero el mensaje que habló más fuerte a mi corazón no fue predicado detrás del púlpito.  No fue predicado a más de mil personas.  El mensaje que hizo más impacto en mi vida fue predicado por mi cuñada, Brenda Ashcraft.  Ella, sin saberlo, me impresionó de tal manera que quisiera compartir sus enseñanzas con las demás.

La última noche de la conferencia, mi hermano, Tommy, predicó un mensaje que jamás olvidaré.  En ese mensaje, “Dios Puede,” animó a los pastores, los laicos, y a sus esposas a tener confianza en Dios, porque El puede hacer en nuestra vida cosas que nosotros no podemos hacer.

Pensando en las lecciones que aprendí mientras observaba a mi cuñada, escogí el apropiado título, “Tú Puedes.”  No quiero dar de entender que no necesitamos a Dios, y que por nosotras mismas podemos hacer todo.  Pero como dice nuestro versículo… en Cristo que me fortalece, yo puedo… y tú puedes también.

1.  Tú puedes ser feliz. La Biblia dice en Nehemías 8:10: “…el gozo de Jehová es vuestra fuerza.”  En Filipenses 4:4, Pablo nos anima: “Regocijaos en el Señor siempre.  Otra vez digo:   ¡Regocijaos!”  Yo nunca he pasado una semana riéndome tanto como lo hice aquella semana.  Y la mayoría de las veces lo hice con mi cuñada.  ¡Qué recuerdos tan preciosos traje de esa reunión familiar, haciendo relajo con mi familia! Hay pocas personas con el sentido de humor de mi cuñada.  Lo interesante de esto es que ella pudiera estar amargada, pudiera pasar mucho tiempo quejándose, pero no lo hace. Ella está feliz.

Hace años que no está bien de salud, pero en los últimos años ha empeorado su delicado estado de salud.  Pasa cada momento con dolor. Sin embargo, ha aceptado las circunstancias de su vida, y ha decidido cumplir con lo que nos manda la Palabra de Dios, y francamente, yo no conozco otra persona, que a pesar de su mala salud, sea más contenta que ella.  Ni una vez, durante los seis días que estuve en su casa, escuché que se quejaba.  Cuando ella llegaba a la iglesia, las señoritas y los jóvenes la rodeaban.  Ella era como una reina, porque todos quieren estar con una persona alegre.

Nadie quiere vivir cerca de una persona amargada.  Ella ha decido vivir feliz, a pesar de su dolor.  Y tú puedes, también.

2.  Tú puedes ser genuina. ¿Eres tú igual en la casa como lo eres en la iglesia?  Yo observé esto en mi cuñada la semana pasada.  Ella entretuvo a los ocho conferencistas en su casa cada día.  Les preparaba las comidas y las cenas.  En algunas ocasiones los pastores llegaban antes de las 8:00 de la mañana a tomar café, o leer su Biblia.  Yo voy a ser muy sincera.  A veces yo tengo una cara para mis hijos, otra para los miembros de la iglesia, y otra para un pastor conocido por todo el mundo hispano.  Pero ella no.  No es orgullosa.  El pecado del orgullo es un gran estorbo en nuestro servicio del Señor.  Si ella estaba en la cocina, y llegaba un varón de Dios, se secaba las manos, e iba a saludarlo.  O lo invitaba a pasar a la cocina.  A propósito, voy a compartir otra cosa que aprendí la semana pasada: los grandes varones y damas de Dios son como tú y yo.  Cuando menos cinco de los nueve conferencistas que predicaron en esa semana tienen enormes cargas y tristezas en sus vidas.  Predican como si no tuvieran ningún pesar, pero no es así.  Son humanos.  Sufren.  Lloran.  Son objetos de la crítica, del abandono de sus amigos.  “Señor, ayúdame a ser la misma con todos, como lo es mi cuñada, Brenda, y como son los grandes varones de Dios.”

3.  Tú puedes ganar almas. La Biblia dice que el que gana almas es sabio.  Pero tal vez si yo estuviera como mi cuñada, que tiene que caminar con una andadera, no saldría a ganar almas.  Y creo que poca gente me criticaría.  El día miércoles de la conferencia, todos salimos a tocar puertas, y a testificar a la gente.  Mi cuñada acompañó a un grupo de cinco hermanas.  Nos repartimos en grupos de dos y tres.  Mi cuñada fue con otra hermana, y como las dos están delicadas de salud,  caminaron lentamente a un parquecito.  Se sentaron en una banca, y oraron, pidiendo al Señor que les mandara alguien a quien pudieran testificar.  Mientras yo y mis dos compañeras tocamos puertas, y gracias a Dios, ganamos una señora a Cristo, ellas, sentadas en una banca, ganaron a tres personas.  Creo que los pretextos de no poder ganar almas no sirven.  Tú puedes ganar almas, si mi cuñada puede.

4.  Tú puedes servir a otros. Cada mañana, muy temprano, se escuchaba un ruido en la cocina.  Parecía que alguien tenía un par de patines, y estaba paseándose en la madrugada.  Pero de repente empezaba a sentir la rica aroma de tocino, y como las 7:30 cada mañana, mi cuñada me llamaba a desayunar.  Ella había preparado mi desayuno.  No conozco ninguna otra persona con corazón de sierva como lo tiene mi cuñada.  ¡Ah!  ¿Y los patines?  Ella usa una silla de escritorio, que tiene ruedas, para moverse en su cocina.  Es tan eficiente preparando un desayuno para su familia, como lo era preparando cada día los alimentos de los conferencistas.   ¡Qué gran sierva de Dios!  Tú y yo podemos servir a otros, también.

5.  Tú puedes ser fiel. Mi cuñada es una mujer a quien Dios ha dotado de muchísimos talentos.  Uno de ellos es en el área de la música.  Yo voy a adivinar, y pueden ser muchas más.  Pero yo creo que hay cerca de quince señoritas en la iglesia de Monte Hebrón que tocan el piano.  Tocan para los himnos especiales, para los congregacionales, y para el coro.  ¿Y saben quién es su maestra?  La Hna. Brenda.  Ella tiene un sistema único de poder enseñar a como quince alumnos al mismo tiempo, usando varios pianos y audífonos.  Ella escribe música y la graba.  Cada noche de la conferencia ella llegaba temprano, se subía a la plataforma, y se sentaba a tocar el preludio en el piano.  Acompañaba en los himnos congregacionales, los especiales, y los del coro.  Empezando las predicaciones, se pasaba al ladito a una silla más cómoda, y allí se quedaba hasta terminar de tocar el himno de la invitación.  Luego lentamente se bajaba, salía por la puerta de atrás, se subía a la camioneta que le esperaba en la puerta de atrás, y regresaba solita a su casa para terminar las preparaciones de la cena para unas treinta personas… cada noche… cuatro noches.  Nunca faltó a ningún culto.  Siempre llegaba temprano.  Asistía también a los ensayos que consistían en tres horas cada sesión.  Si ella fue fiel, tú y yo también podemos ser fieles.

Hay muchísimas más virtudes que pudiera enumerar acerca de una de las mujeres más destacadas a quien yo he conocido.  Y sé que ella no quisiera que yo usara esta lección para alabar y glorificar a ella.  Este devocional es para dar gloria y honra a la Persona que ha capacitado a mi cuñada a hacer Su voluntad.  Dios tiene un plan para tu vida.  No es el mismo que tiene para mí, o para la Hna. Brenda Ashcraft.  Es un plan único, y si tú permites que Él obre en tu vida, tú puedes alcanzar cosas maravillosas para Él.  Mi cuñada lo ha hecho, y tú y yo podemos hacerlo, también.

Comentarios

7 Respuestas a “Tú Puedes”
  1. gilma ester guerra solis dice:

    gracias hermana por ese mensaje en el 2010 fue la primera vez que yo lei este mensaje y cada vez que lo leo es de gran edificacion ami

    vida

  2. Rosa I. hidalgo de Crider dice:

    Hola, creo que tu cunada es una gran bendicion que Dios ha traido a este mundo; mi respeto, pero esta raro eso de que en cada predicacion Dios te muestre cada pecado, muy extrano porque cuando Dios habla a la persona la quebranta profundamente y le muestra de una vez por todas toda su vida de pacado, Dios no se anda por las ramas, creo que no obra asi, cuando Dios dice arrepientete no lo dice de poco en poco, lo dice de una vez por todas, cuidado no vaya a ser que el enemigo engañe de esta manera, el es muy suspicaz, por lo demas esta perfecto no nos debemos de quejar, es impresionante ver que otras personas no teniendo lo que una persona normal tiene el de caminar, otras hacen mejor que uno mismo, mis felicitaciones par Jesucristo porque si no fuera por el no seriamos nada, gracias por compartir esto.

  3. gilma esther dice:

    cada ves que pienso que no puedo, recuerdo este articulo y digo: Gilma tu puedes si ella puede. Gracias hermana por este mensaje

  4. yadira dice:

    que bendicion!hermana Dios le bendiga por lo que escribio de TU PUEDES. era justo lo que nesesitaba.gracias, y nuevamente que DIOS LE BENDIGA!.

  5. yadira dice:

    que gran bendicion! estoy agradecida con Dios por mostrarnos que el puede usarnos y seguir cambiando vidas. tu

  6. 1`Ana dice:

    Hola hernama mil Bendiciones para ud y toda su familia,, y mil bendiciones de salud para la hermana Brenda en mi Iglesia estamos orando por ella y su fam.

    Mil gracias por tomarse el tiempo de publicar tan interesante testimonio que va a ser de gran ayuda y edificacion para muchas de nosotras yo estoy con malas condiciones de salud pero bendito Dios camino, hablo, puedo hacer todo y estoy quejandome tanto de mis males y ayudando tan poco a la obra del Senor,, pero despues de haber leido esto mi vida cambiara totalmente mil mil gracias

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