La Importancia De La Iglesia

La Importancia de la Iglesia

Luís Parada

1 Timoteo 3:15 nos dice: «Para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.»

La Iglesia no es solamente la casa de Dios viviente, sino que también es la columna y baluarte de la verdad; quiero hablarle acerca de la Iglesia, la importancia de la Iglesia.

La Iglesia es un cuerpo local de creyentes, bautizados, los cuales están asociados por medio de la fe y con fraternidad en el Evangelio. Observan las dos ordenanzas de Cristo, se someten a las enseñanzas de Él y procuran anunciar el Evangelio hasta los fines de la Tierra. Pero en la Biblia, la Iglesia es un cuerpo local de creyentes.

Una Iglesia Bautista es una Iglesia basada en los principios señalados en el Nuevo Testamento, no es perfecta, pero desea ser obediente a lo establecido en las Escrituras. Tiene un gobierno democrático bajo el Señorío de Cristo, es un cuerpo autónomo, los miembros son todos igualmente responsables, sus oficiales de acuerdo a las Escrituras, son los Pastores y los Diáconos.

Quiero hablar acerca del origen de la palabra «Iglesia.» El Nuevo Testamento fue escrito en griego, en este idioma, la palabra Ecclesia literalmente significa «los llamados afuera», es decir, los que fueron llamados del mundo y puestos dentro del grupo con características particulares. El uso común de la palabra ecclesia significaba asamblea, una congregación; para que una asamblea sea una asamblea de Cristo, Cristo tiene que ser el centro de esa reunión. Entonces, como los cristianos se reunían, le empezaron a llamar a la asamblea, la congregación de Cristo, la Iglesia de Cristo.

Hoy en día, hay organizaciones que han tomado el nombre de Iglesia de Cristo, entonces cuando hablamos de Iglesia de Cristo no necesariamente estamos hablando de todas las Iglesias que son netamente cristianas, pero en aquel tiempo, la Iglesia era muy simple, muy común, y entonces el grupo de cristianos se llamaban así, cristianos, o también les decían «los del camino.»

Pero la palabra Iglesia significa Congregación, los llamados afuera del mundo y puestos en un grupo separado, obviamente para la edificación, la adoración y la alabanza y para someterse a las enseñanzas del Señor Jesucristo.

La Iglesia no es un edificio, la Iglesia son las personas, los creyentes que se reúnen en esa asamblea.

La palabra Iglesia se encuentra 115 veces en el Nuevo Testamento, 99 veces se refiere a la Iglesia local. Hoy en día muchos hablan de la Iglesia Universal, y no estoy hablando de esos farsantes que están en el centro de Los Ángeles, que le han puesto Iglesia Universal, que ya se dieron tan mal nombre que ya hasta cambiaron su nombre a Catedral de la Fe… no estoy hablando de esto. Estoy hablando de que algunos creyentes legítimos, hablan y enseñan acerca de una Iglesia Universal que es compuesta por todos los creyentes, o le llaman también El Cuerpo Místico de Cristo.

Ahora, yo creo que no sólo en una Iglesia local hay creyentes, obviamente en cada Iglesia local hay creyentes, pero Dios intentó que cada quién se reuniera y ejercitara sus dones dentro del marco de la Iglesia local.

Un día, el Señor nos va a llamar a su presencia, cuando Él venga en Su segunda venida, desde las nubes va a llamar y nosotros, los que somos creyentes vamos a subir con el Señor, de todas las Iglesias, de todas las congregaciones, de todo lugar, de todos los sabores habidos y por haber, mientras tengan su fe en Cristo Jesús, aunque tengan diferente doctrina, van a ser llamados y vamos a ir a la presencia del Señor; pero eso va a suceder cuando Cristo venga en Su segunda venida, en el presente, aunque colaboramos y trabajamos, realmente no somos miembros de una Iglesia Universal, sino que cada quien es miembro de su Iglesia local.

Entonces, la Iglesia es un grupo de creyentes reunidos. Nosotros somos una asamblea de cristianos, por eso, las Iglesias Bautistas se dicen en plural, y no se dice Iglesia Bautista, para eliminar el concepto de una madre Iglesia. Por eso nosotros somos independientes, nuestra Iglesia es una Iglesia bíblica, Bautista, fundamental, independiente. Bautista porque tiene ciertas características. Bíblica, porque creemos en la Biblia como la única regla para nuestra fe y nuestra práctica. Fundamentalista, porque somos lo básico, lo fundamental: todo lo que hacemos o decimos lo hacemos de acuerdo a la palabra de Dios. Esto no quiere decir que no creemos en el Espíritu Santo, pero creemos en la autoridad de la palabra de Dios, incluso cuando interpretamos las Escrituras lo hacemos desde el punto de vista literal, gramático, cultural, y la interpretamos por lo que dice, no andamos buscando ninguna enseñanza mística detrás de lo que dice, así como dice, así es.

Independiente, porque no pertenecemos a ninguna asociación, si me permiten decirlo así: nosotros nos rascamos con nuestras propias uñas. La gente piensa que porque somos Bautistas, pertenecemos a una asociación y que te respaldan, como tenemos programa de televisión, la gente supone que estamos respaldados por la Asociación Bautista del Sur, o la Americana, pero nosotros somos independientes, no tenemos nadie por encima de nosotros, así fue en el principio: el único que está sobre las Iglesias es Jesucristo. Cada congregación es capaz de manejarse por sí misma e independiente de las demás. Creemos en una Iglesia local y en una Iglesia autónoma.

¿Quién es el fundador de la Iglesia? El fundador de la Iglesia es Jesucristo mismo. Tomen en cuenta esto, pues hay gente no bautista, no fundamentalista que cree que la Iglesia inició el día de Pentecostés. Nosotros no creemos esto ¿por qué no lo creemos? porque no hay ninguna evidencia bíblica.

Les recuerdo que la Iglesia Católica cree que quien fundó la Iglesia no fue Cristo, sino el Papa, el que dicen fue primer Papa, que fue Pedro, lo creen porque Pedro predicó el día de Pentecostés, y como 3 mil fueron salvos, 3 mil se añadieron a la Iglesia, ellos dicen que ahí comenzó la Iglesia, pero yo les voy a probar ahora, con 5 pruebas contundentes, que fue Cristo quien fundó la Iglesia.

Nosotros los Bautistas no somos protestantes, nosotros los Bautistas creemos que Cristo fundó la Iglesia, Él es el fundamento, Él es la roca, sobre Él se edifica la Iglesia.

A continuación se presentan cinco razones bíblicas por las cuales, nosotros los Bautistas creemos que Jesucristo es el fundador de la Iglesia.

Número uno: Cristo dijo: «y sobre esta roca, edificaré mi Iglesia.» La roca no es Pedro, es Cristo. Eso está en Mateo 16:18. En 1 Corintios 10:4 dice: «y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.» La roca es Cristo. Y Él dice «sobre esta roca, edificaré mi Iglesia», la Biblia claramente enseña que el fundamento es Cristo y que nadie puede poner otro fundamento. 1 Corintios 3:11 y Efesios 2:20 dicen que nadie puede poner otro fundamento. Es claro que nadie puede poner otro fundamento: el Fundamento es Cristo.

Número dos: Cristo dio instrucciones a la Iglesia, obviamente ya estaba establecida, los discípulos sabían de qué estaba hablando, en Mateo 18:15, él dio instrucciones a la Iglesia. ¿Si la Iglesia inició el día de Pentecostés por qué estaba dando instrucciones antes del día de Pentecostés? Mateo 18:15-18 dice: «Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano. 16Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. 17Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.»

Si Cristo está hablando de algo que no existía, ¿para qué lo hablaba? Y no lo dice como algo que deban hacer en el futuro, sino que «Háganlo ya.» Ustedes van a alguien y no se arrepiente, entonces tráiganle a un testigo, si no se arrepiente, entonces tráiganle a la Iglesia. Si no hubieran sabido de qué estaba hablando, habrían dicho: «Señor, ¿qué es eso de la Iglesia? ¿De qué estás hablando?» Bueno, es que ellos ya sabían de qué estaba hablando, porque la Iglesia fue establecida en el ministerio de Cristo Jesús.

Número tres: Los miembros fueron añadidos a la Iglesia el día de Pentecostés, obviamente, a una Iglesia ya existente, en Hechos 2:41 dice: «Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.» ¿A qué se añadieron? No podemos ir más allá, pero se añadieron a algo.

Si Cristo es la Roca, es el Fundamento, y Él habló a los Apóstoles de cómo debían disciplinar al hermano que no se arrepintiera; que debían traerlo a la Iglesia -y  ellos ya sabían de qué estaba hablando, – y ahora dice que en el día de Pentecostés, cuando Pedro predicó; no dice que ellos fueron los primeros miembros de la Iglesia, dice que fueron añadidos. Entonces, no necesitas ser muy inteligente para entender que fueron añadidos a algo, ¿a qué fueron añadidos? a la asociación, a la corporación. La única razón de pensar es que fueron añadidos a la Iglesia, al compañerismo, a la congregación, a la asamblea de los creyentes, porque el versículo 42 nos dice: «Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.» Porque estaban reunidos fueron añadidos a la Iglesia.

Número cuatro: La Iglesia no comenzó el día de Pentecostés, porque todos los elementos para una Iglesia local ya existían antes de Pentecostés.

Primeramente, ya tenían el mensaje de salvación, como podemos ver en Lucas 9:2 y 6. Quiero que ustedes sepan qué es lo que enseña la Biblia acerca de la Iglesia, esto es elemental, básico, pero esto no lo enseñan muchos, por eso nadie entiende lo que es la Iglesia en sí: «Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos.» «6Y saliendo, pasaban por todas las aldeas, anunciando el evangelio y sanando por todas partes.» Esto fue antes de Pentecostés.

En Mateo 28, Él da la gran comisión, pero desde Lucas 9 ya los estaba mandando a predicar el Evangelio. Sanaban a las personas para darle credibilidad al mensaje que ellos predicaban. Entonces, ya había Evangelio, ya había mensaje de salvación.

Los elementos de que ya tenían la iglesia antes del día de Pentecostés: a) primeramente ya tenían el mensaje de salvación; b) la gran comisión ya había sido dada, Mateo 28:19-20, eso fue antes de Pentecostés; c) ya había miembros salvos y bautizados después de haber creído en Jesucristo, Juan 4:1-2, para que alguien sea miembro de una Iglesia tiene que ser salvo y escrituralmente bautizado, antes de Pentecostés ya había miembros salvos y escrituralmente bautizados; d) ya había un gobierno en la Iglesia, hubo una sesión de negocios, en Hechos 1:15-26, se narra que tuvieron una reunión de negocios, ¿qué trataron en la reunión? estaban tratando quién iba a sustituir a Judas que había sido el traidor, se reunieron los hermanos, dice que echaron suerte, hubo alguna votación y dice que salió un tal Matías, que aunque Dios no aprobó esa junta, sin embargo, ¿por qué tuvieron esa junta de negocios? porque ya había un grupo reunido, porque ya desde hacía tiempo se estaban reuniendo, porque era una asamblea de cristianos, que se llamaba Iglesia, asamblea de creyentes, y ahí trataron el negocio de quién iba a sustituir a Judas.

Segundo, ya tenían servicios públicos en la Iglesia, Juan 20:19, Hechos 1:4, Hechos 1:14-15, estaban reunidos orando, estaban unánimes orando, estaban teniendo servicios, se estaba enseñando la palabra de Dios, se estaba predicando la Palabra, se estaba orando, se estaba esperando la llegada del Espíritu Santo para que les diera el poder de predicar el Evangelio de Cristo Jesús, Hechos 1:8 dice: «pero recibiréis poder […] y me seréis testigos.» Ellos se reunieron, esperaron la promesa y tenían servicios públicos, ¿cuántos había reunidos en el aposento alto? ciento veinte. Las dos ordenanzas de la Iglesia, ya habían sido dadas y eran practicadas, en Juan 4:2, en Mateo 26:26-29 ya estaban las dos ordenanzas ¿cuáles son las dos ordenanzas? el Bautismo y la Santa Cena. Ya lo estaban practicando antes del día de Pentecostés, estas cosas fueron dadas a la Iglesia, por esto, hoy en día nosotros practicamos el bautismo de creyentes, y practicamos la Santa Cena, porque fueron ordenanzas dadas a la Iglesia y fueron dadas antes del día de Pentecostés.

Número cinco: La Iglesia, definitivamente comenzó en los días del ministerio de Jesucristo en este mundo, cuando escogió a los Apóstoles de entre los discípulos, y los puso, dice la palabra de Dios, dentro de la Iglesia y justo ahí, en ese momento, comenzó la Iglesia, Lucas 6:12-13 dice: «En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. 13Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles.»

1 Corintios 12:28-31 nos dice: «Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. 29¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros? 30¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos? 31Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente.» Y el capítulo 13 habla de la preeminencia del amor, en otras palabras: «no busques tantos dones, busca el amor», pero ese es otro tema.

Dice que puso Dios en la Iglesia primeramente ¿qué? apóstoles, cuando él se fue a orar, de entre los discípulos escogió ¿a quiénes? a los Apóstoles y ¿a quiénes puso primero? a los Apóstoles. Y aquí dice, en la Primera de Corintios, que los puso en la Iglesia. O la Biblia se contradice o la Iglesia comenzó cuando estaba Cristo aquí en la tierra, y a los primeros que puso en la Iglesia fue a sus Apóstoles, quiere decir que la Iglesia comenzó cuando llamó a los Apóstoles. Ellos son los pilares, las columnas de la Iglesia Cristiana.

En Apocalipsis, dice la palabra de Dios que allá en el Gran Trono va a haber 24 personas, algunos teólogos dicen que van a ser los doce apóstoles y los doce patriarcas de las doce tribus de Israel, no lo sé, pero tiene mérito, porque Dios va a tratar y ha tratado con su Iglesia, con su congregación en su Antiguo Testamento con los doce patriarcas, o más bien príncipes de las tribus de Israel, y va a tratar con los doce apóstoles que fueron las columnas de la Iglesia Cristiana.

¿Por qué tanta insistencia en esto? Porque nosotros los bautistas creemos que Cristo es el fundamento, que Cristo es la roca y que Cristo es la cabeza de la Iglesia. Que Él comenzó la Iglesia y sobre Él se edifica la Iglesia. Nadie puede poner otro fundamento, la Iglesia no comenzó en Pentecostés, la Iglesia no fue comenzada por Pedro, Pedro no fue el primer Papa. Algunos teólogos llegan a decir que ni siquiera podemos encontrar evidencia de que Pedro estuvo en Roma, jamás. Quien estuvo en Roma fue Pablo, pero bueno, eso lo dejamos para que los teólogos discutan, yo me quedo con lo que dice la Biblia, y mi Biblia me dice que fue Cristo quien comenzó la Iglesia.

Hemos estudiado hasta hoy qué es una Iglesia, un cuerpo local de creyentes bautizados que están asociados por medio de la fe y con fraternidad en el Evangelio, y que la palabra Iglesia es asamblea. Cuando es una Iglesia de Cristo, entonces es una asamblea que se ha apartado y que ha ido afuera para adorar el nombre de Cristo Jesús, los creyentes en Cristo. La Iglesia no es el edificio, la Iglesia somos nosotros los creyentes. Sigamos adelante: el fundador de la Iglesia es Jesucristo.

Continuemos con cosas más personales: «¿Pastor, de dónde viene el nombre de bautistas?» Nosotros somos bautistas, vivimos en días donde nadie quiere identificarse por lo que es, no queremos, dice la Iglesia Interdenominacional ¿qué es una Iglesia interdenominacional? es una congregación, a lo mejor es Iglesia, donde todo se vale, porque no quieren identificarse con algo. Nosotros, los bautistas, no nos avergonzamos del apodo «bautistas.» ¿Por qué es un apodo? Porque nosotros no nos pusimos Bautistas, pero orgullosamente aceptamos el apodo de bautistas, ¿por qué? porque el nombre te identifica con algo.

Nosotros hacemos énfasis en la doctrina, ¿por qué? porque es la doctrina encontrada en la palabra de Dios. Cuando alguien dice «yo no enfatizo doctrina» es porque no tiene doctrina, y si tienes doctrina y no la enfatizas es porque no le quieres patear los callos a los demás, pero como nosotros somos independientes, podemos hablar libremente de estas cosas.

Yo llevo con orgullo mi apellido, yo no me avergüenzo de quién soy, yo no quiero ambiguamente que digan «aquél cuate», no, Luís Parada. Yo no quiero que digan tampoco nada más cristiano «es cristiano, es evangélico», no, ¿qué clase de cristianos somos?, ¿qué clase de evangélicos somos?, ¿de los que todo se vale?, ¿de los que todo se creen? ¿»dame la mano y mi hermano serás»?, ¿o decimos con toda libertad que esto es lo que creemos? No nos avergonzamos, somos una Iglesia Bautista.

Ya quedó establecido que Jesucristo fundó la Iglesia, al principio a los creyentes se les conoció, o se les apodó por diferentes nombres, por ejemplo, en Antioquia, dice Hechos 11:26 se les llamó cristianos. La palabra cristiano quiere decir, fíjese, la palabra al final de cristiano es la misma que al final de enano, aunque usted no lo crea, lo que quiere decir: «un pequeño Cristo», es un buen nombre. Porque los primeros creyentes, imitaban tanto a Cristo, que los que los miraban decían: «oh, mira, parece un pequeño Cristo», porque ellos no creían ser Cristo, pero imitaban a Cristo, y los enemigos les dijeron «pequeños Cristos.» Por eso les llamaban cristianos.

También en Hechos 9:2, Hechos 19:19, Hechos 19:23, Hechos 22:4, Hechos 24:14, Hechos 24:22 y Juan 14:6, ahí se nos enseña que a los creyentes se les llamaba: «los del camino», ¿por qué se les llamaba los del camino? porque Cristo dijo: «Yo soy el Camino, la verdad y la vida y nadie viene al Padre sino por mí.»

De tal manera, que los enemigos siempre han apodado a los creyentes. Hoy en día ¿cómo nos dicen? como nosotros decimos Aleluya, pues nos dicen «los aleluyas.» Como predicamos el Evangelio, erróneamente nos dicen «evangelistas.» No somos evangelistas. En Centroamérica nos dicen «los evangélicos», ¿por qué? porque creemos en el Evangelio.

Entonces, la Iglesia Bautista no siempre se ha conocido o llamado Bautista, los bautistas de la actualidad, tenemos un parentesco con los creyentes del pasado no debido al nombre, sino debido a la doctrina y a la práctica del Nuevo Testamento. Hay grupos que no se llaman bautistas pero son bautistas, o como dicen ellos: «no sabemos si esta palabra es correcta, pero somos bautísticos.» Lo que quieren decir es: «no somos bautistas, pero creemos y practicamos todas las creencias de los bautistas.» ¿Por qué somos iguales? porque sacan sus enseñanzas de la Palabra de Dios.

Pero, regresando a nosotros, ha habido Iglesias Neotestamentarias en todos los siglos que han practicado las doctrinas que los bautistas practican hoy en día. El linaje de las Iglesias Bautistas es doctrinal y espiritual, los bautistas no son protestantes, los bautistas nunca hemos sido parte de la Iglesia Católica y nunca hemos estado dentro de la Iglesia Católica.

Como somos evangélicos nos llaman protestantes, pero si usted estudia un poco de historia acerca del movimiento protestante, fueron varios los caudillos que promovieron este movimiento, protestaron contra la Iglesia Católica, es más, eran monjes dentro de la Iglesia Católica.

Quizá el más moderno y del que todos saben es Martín Lutero, que fue el que abiertamente protestó contra la Iglesia y clavó su tesis ahí, en la puerta de su iglesia y se armó un gran alboroto. Pero él siempre siguió siendo sacerdote, muchas de sus doctrinas siguieron siendo de la Iglesia Católica Romana. Alguien dijo: «cuando estudies a Martín Lucero estudia su vida, pero no estudies su doctrina, porque su doctrina seguía siendo católica romana», ¿por qué? porque él protestó contra algunas doctrinas, pero adoptó lo demás de la Iglesia.

Nosotros los bautistas, aunque no se llamaban bautistas, fuimos perseguidos, porque nunca nos conformamos a la Iglesia, porque fuimos fieles al Nuevo Testamento. Incluso Martín Lutero, persiguió y asesinó a cristianos, porque Martín Lutero siendo alemán, él instituyó y ayudó a instituir la Iglesia Protestante de Alemania, o la Iglesia Luterana, la Iglesia Anglicana en Inglaterra. Muchas veces se opusieron a la Iglesia Católica Romana debido a los gobiernos, a los reyes, que no querían someterse a otro rey, o al Papa, que el Papa dominó todo lo que es Francia, Inglaterra, Irlanda, España; el Papa daba órdenes a los reyes, era una cosa horrible, de tal manera que la Iglesia Anglicana, la Iglesia de Inglaterra protestó contra el Papa y de ahí salieron otras Iglesias, como la Presbiteriana, de ahí sale también la Wesleyana, todos ellos son protestantes.

Pero había una línea de creyentes, hombres y mujeres, fieles a la palabra de Dios, que no se llamaban Bautistas, pero tenían la misma creencia que los Bautistas tenemos hoy en día. Por eso nosotros no somos protestantes.

Nosotros, tenemos raíces espirituales en la Iglesia primitiva en Jerusalén, la cuál fue fundada por Jesucristo mismo, yo digo, la Primera Iglesia Bautista de Jerusalén, porque nosotros tenemos las mismas enseñanzas de la Iglesia primitiva. No se llamaban bautistas, se llamaban simplemente cristianos. A mí me gustaría simplemente llamarme cristiano hoy en día, pero porque los nombres tienen significados, yo quiero que me identifiquen como bautista porque nosotros ya sabemos qué creemos los bautistas.

En el Siglo XVI, se nos llamó anabautistas, por eso algunos dicen que la Iglesia bautista comenzó en el siglo XVI, nos quieren poner en la categoría de las Iglesias nuevas que comenzaron en el siglo XVI, pero si nosotros seguimos nuestro rastro, llegamos hasta Jerusalén, por nuestras prácticas, por nuestras creencias.

Pero en el siglo XVI se nos llamaba anabautistas. ¿Por qué se nos llamaba así? Anabautista significa «rebautizador», o «rebautizante» si se puede usar la palabra; pero se nos llamaba rebautizadores por insistir en que el bautismo es una ordenanza solamente para los creyentes.

Resulta que en la Iglesia católica y protestante, bautizan a los bebés, los Bautistas no lo hacemos, de tal manera en que cuando alguien acepta a Cristo ¿qué hacemos? lo metemos al bautisterio. Y la gente dice: «¡pero yo ya me bauticé!» ¿Cuándo se bautizó? -«Cuando era un bebé.» Bueno, ¿cuando usted se bautizó ya era un creyente en Cristo? -«Claro que no, ¡porque era un bebé!» Entonces tu bautismo no vale, tienes que bautizarte. Y nos dice la gente: «¿Me tengo que volver a bautizar?» No. no te están volviendo a bautizar. Nunca te bautizaron, solamente te echaron unas gotas de agua en la frente y tuvieron una gran pachanga, pero tú como bebé no sabías lo que estaba pasando.

Entonces, nosotros los bautistas insistimos en que una persona una vez que acepta a Cristo, debe de bautizarse, y por eso nos apodaron rebautizadores, anabautistas. Pero no nos gustaba esto de «ana», y entonces nos quitamos el sobrenombre de rebautizadores, y orgullosamente aceptamos ahora el sobrenombre de bautistas, porque no estamos rebautizando, nosotros no creemos en rebautizar. Si tú ya eres bautizado en una Iglesia de misma fe y práctica, eres un bautista, tienes la misma fe que nosotros, practicas lo mismo que nosotros, y fuiste bautizado por inmersión, sumergido, metido bajo el agua ¿qué es lo que quiere decir? no te vamos a volver a bautizar.

Cuando hay hermanos que vienen de otras Iglesias, de la misma fe, de la misma práctica, que creyendo en la fe de Cristo han sido sumergidos, metidos en agua, no se tienen que volver a bautizar, porque no creemos en rebautizar. Por eso nos quitamos el sobrenombre de anabautistas o rebautizadores y nos llamamos solamente bautistas, porque creemos nosotros que no te estamos rebautizando, te estamos realmente bautizando escrituralmente.

A propósito, entre paréntesis, si ustedes se han bautizado en una Iglesia local que cree que la salvación se pierde, ustedes deben de volverse a bautizar, porque usted no es salvo, porque usted no puede ser salvo y creer que puede perder esa salvación, que es dada por fe, por gracia en la fe de Cristo Jesús. Usted puede fallar pero Dios no le va a fallar, entonces usted debe de bautizarse.

Pero bueno, orgullosamente, somos Bautistas. Unos dirán: «Hay, pero eso divide.» No. Eso identifica. ¿Por qué tenemos miedo de decir lo que somos?, ¿por qué es que a tanta gente le preguntan en las Iglesias «y ustedes qué creen» y no pasan de hablar en lenguas y de santidad y sólo eso saben?, porque no les enseñan doctrina, pregúntenle a su Pastor ¿qué es lo que creemos nosotros?, ¿cuáles son nuestras doctrinas?

Cuando uno conoce la doctrina, conoce la Palabra. La doctrina te separa. Pero si yo digo: «no hago énfasis en doctrina» es porque no tengo doctrina. Algunos no aprecian lo que yo he dicho ahora, pero yo te propongo que al menos deberías de apreciar que te decimos lo que somos y lo que creemos. No tenemos que esconder absolutamente nada.

¿Cómo funciona una Iglesia Bautista? La Biblia enseña que todo debe hacerse decentemente y con orden. No voy a hacer un recuento exhaustivo de la historia de la Iglesia Bautista, pero en las librerías pueden encontrar un libro que se llama «El Rastro de la Sangre», puede ver ahí toda la historia de la Iglesia Bautista.

Veamos entonces en 1 Corintios 14:40, que nos dice: «pero hágase todo decentemente y con orden.» Entonces, en una Iglesia Bautista, todo se hace decentemente y con orden. En realidad, las Iglesias Bautistas se caracterizan por hacer las cosas en orden, y aunque asistan personas que les gusta el desorden, en la Iglesia no se siente. E interpretan el orden como que no es espiritual «muy rígido», dicen: «Es que ahí el Pastor es muy estricto.» Un Pastor Bautista es obediente al mandato de Dios, que todo debe hacerse decentemente y con orden. Me gustaría que tuvieran orden, el problema es que no lo hacen ni decentemente. ¡Cuántas tranzas hacen! Cualquiera se para y renta un cuartito allá y pone su Iglesia. No hay preparación, no hay estudio, se enojan con el Pastor y se va un grupo y comienzan su Iglesia, y ponen de Pastor a alguien que no tiene ninguna enseñanza, ningún entrenamiento, no tiene la unción del Espíritu Santo, no son llamados por el Señor, no tienen conocimiento de la Biblia, no respetan la Biblia, y por eso es que no se hacen las cosas decentemente, y es por eso que no se hacen las cosas con orden.

Me preguntan a veces ¿es usted Pastor? sí, ¿qué clase de Pastor? Bautista. ¿Sabe usted qué dicen? «¡Ah! Ustedes son bien ordenados.» ¿Por qué? ¿Porque somos mejores? No. Porque si la Biblia dice «háganlo todo decentemente y con orden» voy a hacerlo todo decentemente y con orden.

Pero vamos a ver entonces cómo funciona una Iglesia Bautista.

Primero: Su gobierno es Eclesiástico, es democrático, es la congregación de miembros la que decide, por mayoría de votos, los asuntos de interés general, todo se somete a la autoridad de la Iglesia local que es la membresía, por eso es que existen las reuniones anuales, por eso cuando hay algún asunto importante venimos a la Iglesia y la Iglesia vota, dice «estamos de acuerdo.»

Cuando hay una tremenda armonía entre los líderes y la Iglesia, no hay ningún problema, pero hay lugares donde no la hay y eso es peligroso, porque si los miembros andan en la carne y no en el espíritu, y si no hay confianza de la membresía hacia el Pastor, eso causa divisiones.

Tristemente, hay Iglesias bautistas en que el Pastor se convierte en un empleado de la Iglesia, en un asalariado. Ya sabemos claramente que la Biblia dice que el Pastor no es un asalariado, el Pastor es el hombre de Dios, el varón de Dios, que Dios ha puesto ahí. Pero el varón de Dios que sabe que Dios lo ha puesto ahí, toma en cuenta a la Iglesia para que la Iglesia participe.

Pero también, cuando el Pastor está convencido de algo, y él dice: «esto es lo que Dios quiere», aunque la congregación esté en contra, la congregación debe ceder a la autoridad pastoral, y a algunos no les gusta eso, pero incluso aquí hay controversia en esto pues hay Pastores Bautistas que dicen: «yo soy el que manda aquí y punto»; y eso más que ayudar a la Iglesia ha destruido a las Iglesias.

Yo creo en la autoridad pastoral, yo creo firmemente en eso, pero también creo que debe tomarse en cuenta la membresía de la Iglesia. ¿Por qué? Porque lo debemos hacer en orden. Queremos que la Iglesia sepa lo que está pasando, que sepa porqué hacemos lo que hacemos, y no estén ignorantes de lo que estamos haciendo y por qué lo estamos haciendo.

Segundo. Los oficiales son dos en la Iglesia local: Los Pastores y los Diáconos.

Los Pastores son llamados por la Iglesia local. Yo sé que hay diferencias cuando una Iglesia es nueva: el Pastor va y comienza la obra, es enviado por una Iglesia local, él comienza a ganar almas para Cristo, comienza a entrenar a los convertidos y él es el Pastor fundador. La Iglesia no lo llamó a él, él salió a buscar almas y fundó una Iglesia; pero si ese Pastor se retira, fallece, se va… la Iglesia tiene que buscar un Pastor, tienen que orar, tienen que ayunar, tienen que, con un espíritu de humildad, pedir al Señor que les dirija para buscar un hombre de Dios, y para que Dios envíe ahí un hombre de Dios, pero una vez que el hombre está ahí, la Iglesia se somete a la autoridad del varón de Dios.

Los requisitos, se encuentran en 1 Timoteo 3:1-7, en Tito 1:5-9. El cargo del Pastor también recibe otros nombres, como «anciano», que quiere decir Presbítero en griego, según Hechos 20:17; en otros lugares se les llamó «obispos», Hechos 20:28. Oiga bien eso: el Pastor merece respeto, admiración, amor y consideración debido a su cargo según Hebreos 13:7, y según Hebreos 13:17 y según 1 Timoteo 5:17. El Pastor es la autoridad espiritual dentro de la Iglesia, es ungido por el Señor y debe ser apoyado por su Iglesia.

Ahora, yo no creo que encontraría a un Pastor en desacuerdo con eso, pero los miembros, ¡qué difícil es a veces para la Iglesia someterse a la autoridad pastoral! Pero tengo que decir esto, hay Pastores que han abusado de su autoridad pastoral, y aquí viene el balance, para no abusar de mi autoridad pastoral, se toma en cuenta a la Iglesia. En asuntos como «vamos a vender el edificio», no puede decir nada más el Pastor: «¡ya vendí el edificio, hermanos!» Hay Pastores que lo han hecho, y ha habido abuso de la autoridad pastoral, por eso es que los miembros se han puesto ariscos, y entonces no dejan que el Pastor tenga ninguna autoridad, le dicen: «tú vas a trabajar para nosotros, te vamos a pagar un salario y aquí tú no mandas, la congregación manda.» Tienen de empleado al Pastor. El Pastor no sabía que eso era así: «lo vamos a poner quieto» nada más.

Pero te vas a enfrentar a un gran problema, ¿por qué?, ¿porque el pastor es un dictador? no, porque hay miembros que han entendido que la Iglesia tiene autoridad, pero han entendido también la autoridad pastoral. Y a propósito está bien fácil, ¿quieren que yo me vaya? Dejen de venir todos un domingo. Un domingo no venga nadie y yo perfectamente entenderé que ya no me quieren de pastor. Pero mientras haya locos que vienen a escuchar esto, el que se va a ir es otro. «Pastor, eso es ser dictador», no hermano, eso es seguir la dirección de la mayoría. Y a propósito, si cada semana se me están yendo miembros, hay algo mal, estoy haciendo algo mal, porque si hay una buena armonía entre el Pastor y la Iglesia, los miembros no tienen que irse, al contrario, están viniendo miembros.

Pero el Pastor no enseña eso porque van a abusar. -«Yo no voy a enseñarle eso a los miembros, porque todos los miembros me van a correr.» ¿Por qué tenemos miedo?, ¿quién nos llamó? yo creo que Dios me puso aquí, yo no tengo porqué tener temor de un hermano, de una hermana que tenga talentos, que tenga dones y que los esté usando, ¿por qué, si Dios me puso aquí? Si Dios me puso aquí, Él me va a mantener aquí, si Dios quiere que vaya a otro lugar, Él me va a llevar a otro lugar. Pero entonces, tiene que haber respeto, tiene que haber consideración al Pastor.

Los Diáconos, el término griego significa: «servidor de mesas.» Los Diáconos no eran líderes, eran servidores, hermanos que se habían ganado la confianza de los miembros de la Iglesia a través de su buen testimonio.

En California, las leyes requieren que en una organización como esta, que es non-profit, organización libre de lucro, requieren que haya una mesa directiva, por razón de las leyes de California, en nuestra Iglesia, los Diáconos fungen como miembros de esa mesa directiva. Ellos eligen un director de los Diáconos, que en cuestiones legales representa a nuestra Iglesia.

Cuántas veces el presidente de los Diáconos firma cuando hacemos un préstamo, el Pastor firma probando que es quien representa la Iglesia, pero el que firma, por términos legales es otra persona.

Pero los Diáconos, sus requisitos están en Hechos 6:1-6, 1 Timoteo 3:8-13. El Diácono debe estar lealmente al lado de su Pastor para apoyarle en los planes que competen a la Iglesia: nunca deben erigirse como juez, o jefe del Pastor o jefe de la congregación. Y esto les molesta a muchos, porque hay Iglesias, donde la autoridad del Diácono vale más que la autoridad del Pastor. Es más, yo he conocido Iglesias en que los Diáconos aprueban lo que el Pastor puede o no predicar. Yo le voy a ser sincero, va a ser un día muy, muy frío en el infierno cuando yo les pregunte a los Diáconos que mensajes puedo predicar y cuales no. Yo creo que el Pastor le da cuentas a Dios.

Y la Iglesia acepta eso no porque el Pastor sea un dictador, sino porque el Pastor debe tener libertad del espíritu para predicar lo que el espíritu quiere decirle a la Iglesia. Usted dice «Pastor, pero eso es una tremenda dificultad.» No, si somos guiados por el Espíritu de Dios; no, si hacemos las cosas decentemente y con orden.

Si yo empiezo a robar a la Iglesia, maltratar a la Iglesia, por favor, córranme. Estoy hablando en serio.

Doy gracias a Dios que como hacemos las cosas decentemente y con orden nosotros no tocamos dinero, no manejamos dinero, la verdad es que para ser honesto yo recibo un cheque cada 16 del mes y cada primero del mes. La Iglesia me paga a mí un salario y yo vivo con ese salario. Yo considero un privilegio predicar, yo considero un privilegio ser parte del equipo pastoral de esta Iglesia. Yo no considero que soy hábil, que me tienes que aguantar, que tienes que venir, que tienes que hacer… yo les digo: «gracias hermanos porque me aguantan, gracias porque me soportan, gracias porque están aquí para hacer juntos la obra del Señor.»

Yo no tengo por qué tener miedo y ustedes tampoco. Yo no tengo que tener miedo de decirles: «ustedes son los miembros, ustedes son dirigidos por el Espíritu Santo y ustedes no tienen qué tener miedo de que el Pastor tome su autoridad pastoral», porque todo lo que hacemos lo hacemos decentemente y con orden.

Estoy simplemente dando las características de la Iglesia Bautista.

La Primera Responsabilidad de la Iglesia es: la adoración. La Biblia dice así: «los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren», Juan 4:23. Para este propósito de adoración, la Iglesia ha dispuesto un lugar, el templo o un lugar apartado para rendirle culto a Dios, Hechos 2:43-47. Dios está en todas partes, pero no en todas partes se adora a Dios con la misma intensidad y exclusividad como se hace dentro de la Iglesia local. Esa es responsabilidad de la Iglesia, proveer un lugar para que se adore el nombre de Dios. Por eso a usted como miembro le pedimos que traiga sus diezmos y ofrendas, ¿para qué son los diezmos y ofrendas? para el sostenimiento de la obra de Dios.

Me dice: «yo soy parte de la Iglesia Universal, yo no diezmo, nosotros estamos en la gracia.» Hay personas que ni creen en el diezmo, porque están bajo la gracia. No, lo que pasa es que no quieren dar a la Iglesia, eso es todo.

¿Sabía usted que la gracia es mayor? Tan sólo usted habla del diezmo «¿qué no sabe usted, Pastor, que estamos en la gracia?» Bueno, la gracia es mayor, ¿qué tanto va a dar arriba del diezmo? Dice el miembro «mejor quedémonos con la ley.» La gracia es mayor, el diezmo es lo menos que deberíamos de dar, pero es mi responsabilidad sostener la obra de Dios, es mi responsabilidad dar como Dios me ha prosperado para proveer un lugar donde se predica y se enseña la Palabra de Dios, y a propósito, sus diezmos y ofrendas deben de ir a la Iglesia local.

Como usted sabe, nosotros tenemos un programa de televisión, pero ningún miembro de ninguna otra Iglesia debería mandar sus diezmos a mi programa de televisión, debería dar sus diezmos a su Iglesia local. Pero yo oí a un predicador de la televisión decir: «envíennos sus diezmos y ofrendas a esta dirección», ¡jamás! Entrega tus diezmos a tu Iglesia local porque es ahí donde Dios te ha puesto para que ahí cumplas con tu responsabilidad de proveer un lugar para la predicación y la adoración del nombre de Dios.

Segunda Responsabilidad de la Iglesia es la evangelización. La Iglesia no puede olvidar la gran comisión, Mateo 28:19-20. Los Bautistas promovemos el Evangelio en acción, nos movilizamos personal y masivamente; estamos siempre interesados en la salvación de las almas que están sin Cristo y rumbo al infierno, es por eso que hablamos de Cristo, por eso predicamos el Evangelio: el bautista está interesado en ganar las almas para Cristo, para que se salven de la condenación eterna en el infierno.

Oramos por los enfermos. Sí. Damos consejería, amén… pero lo más importante de un alma es que sea salva de la condenación eterna y del infierno. ¿De qué te sirve irte sano al infierno? Mejor con cáncer y una muela podrida, pero Gloria a Dios, vas para el Cielo.

Tercera Responsabilidad. Tenemos que denunciar. La Iglesia debe expresarse públicamente contra el pecado que azota a la humanidad. Debe de pronunciarse contra la inmoralidad, los crímenes violentos y todo lo que no es de acuerdo a Dios y lo que es correcto, bíblicamente hablando. El bautista predica. -«No, pues que se enojó fulano», pues que se enoje. -«Que no le gustó a la hermana», que se enoje la hermana; pero nosotros tenemos que denunciar el pecado, eso está en Juan 17:15-17. No somos de este mundo, pero no podemos ignorar que estamos en este mundo, y por eso tenemos que participar y predicar, y hablar, y exaltar el nombre de Dios, la santidad de Dios.

Cuarta Responsabilidad. La comunión, la Iglesia debe promover el compañerismo entre sus miembros, Hechos 2:43-47, Hechos 4:32-35; quisiera hablar mucho sobre eso, porque a muchos no les gusta tener compañerismo con los otros hermanos, pero parte de la responsabilidad de la Iglesia es el compañerismo, las reuniones aparte, a las reuniones públicas tenemos que asistir, ¿para qué? para tener comunión con los hermanos.

Quinta Responsabilidad. La enseñanza y aprendizaje. Los bautistas tenemos la Biblia como el texto de fe y practica, porque creemos que la Biblia es la Palabra de Dios. Nosotros no creemos que contiene la Palabra, creemos que la Biblia desde el principio al fin, es toda la Palabra de Dios.

Su estudio nos capacita para toda buena obra, 1 Timoteo 4:13-16, 2 Timoteo 2:2, 2 Timoteo 3:16-17 nos dice, que la Biblia nos capacita y aprendemos de Dios para vivir para Dios, para agradar a Dios, para hacer un testimonio vivo a este mundo.

Yo sé que he hablado mucho, y me falta mucho, pero se ha dicho suficiente para que amemos y apreciemos la Iglesia local. Algunos hermanos dicen: «esta es mi Iglesia», cuando todo está bien. Cuando te enojas con un hermano o la Iglesia hizo algo que no te pareció, entonces dices: «ay, yo no sé qué está pasando con esa Iglesia.» Cuando están bien conmigo dicen: «ese es mi Pastor» y hasta porras echan, pero no vaya a ser que yo predique algo con lo que no están de acuerdo. -«¿Oíste lo que dijo ese Pastor?» Antes decías: «mi Iglesia», ahora dices «la Iglesia»; antes decías «mi Pastor», hoy dices: «el Pastor.»

Y a propósito, para muchos de ustedes no importa si yo me quedo aquí 50 años, nunca voy a ser su Pastor, porque dicen: «No, él es el Pastor de mi Iglesia,» cómo te cuesta decir «Él es mi Pastor.» ¿Sabes por qué? porque nunca me has permitido que yo sea tu Pastor, pero yo sí te puedo decir con toda seguridad: tú eres mi miembro, porque yo sí entiendo lo que es la Iglesia. Usted todavía no ha entendido.

Y qué triste es una oveja sin Pastor, qué triste es una oveja sin Iglesia, qué triste que para muchos de ustedes sea nada más venir aquí, reunirse, cantar unos cantos y te vas. No hermano, este es un lugar muy importante, hemos sido llamados afuera y sido puestos aquí, con responsabilidades, puestos aquí para llevar adelante la obra del Señor, puestos aquí para enseñar la Palabra de Dios. Puestos aquí para mandar a otros a abrir otras Iglesias, puestos aquí para exaltar el nombre del Señor.

¿Qué tan fiel es usted a la Iglesia? ¿Qué tan fiel es usted al liderazgo de la Iglesia? No tenga pena de llamarse Bautista, sí es cierto, somos cristianos, somos evangélicos, somos Aleluyas; pero la palabra Bautista tiene un gran significado, se ha pagado un gran precio. Qué triste que hay bautistas quitándose el nombre de bautistas porque no quieren ser identificados. Y qué engañadores son, porque si eres Bautista, decláralo; dilo. No te avergüences, enseña tu doctrina, que la gente sepa qué es lo que crees.

O más bien, qué es lo que no crees, porque no haces énfasis en doctrina. La doctrina está en la Palabra de Dios, cuando yo declaro que no hago énfasis en la doctrina, lo que estoy diciendo es que no enfatizo la Biblia, pero ni siquiera piensan que es eso lo que están diciendo. Pero nosotros, en esta Iglesia, enfatizamos la doctrina, enfatizamos la Biblia.

No me da pena decir lo que creemos, esta es una de tantas doctrinas que estoy enseñando, porque yo quiero que usted sepa qué es lo que creemos.  Que usted sepa qué es lo que creemos, por qué lo creemos, de dónde lo sacamos; y por qué es que nos ponemos nuestro nombre de Bautistas. Por la gracia de Dios, no nos lo vamos a quitar, porque el día que te quites tu nombre y quién eres, te estás avergonzando de quién eres. Dilo, esto es lo que somos, esto es lo que creemos. Somos Bautistas. Amén.

Como Edificar Una Iglesia

«Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador, y de Cristo Jesús nuestra esperanza (Timoteo 1:1), a Timoteo verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz de parte de Dios nuestro Padre y de Cristo nuestro Señor (Timoteo 1:2). Como te rogué que quedases en Éfeso y cuando fui a Macedonia para que mandases a algunos que no enseñan doctrina (Timoteo 1:3), ni presten atención a fábulas ni genealogías interminables que acarrearán disputas, más bien edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora (Timoteo 1:4). Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio de buena conciencia y de Fe no fingida (Timoteo 1:5)«.

Aquí vemos en este texto, que Pablo amaba al joven predicador Timoteo, nosotros en el Colegio Bíblico enseñamos constantemente a los estudiantes que deben amar al pastor que les mandó al Colegio Bíblico, que deben ser real, la verdad es: pastor, Usted sabe, Dios pone un amor especial que Usted tiene para un joven que fue llamado bajo su ministerio. Y realmente es casi como el amor que un padre tiene para un hijo y por eso nosotros insistimos a los jóvenes que vayan en vacaciones cuando pueden que siempre van a casa, estar otra vez bajo el ministerio de su pastor y sabemos hermanos que un pastor ama a un joven predicador. Hermanos, nosotros debemos llevar eso a un nivel un poco más alto, debemos nosotros también aprender a amar los unos a los otros como pastores. Estamos en una guía espiritual, tenemos que recordar hermanos, el enemigo no es otro pastor. No es algún político que quiere destruir su Iglesia, no es algún sacerdote, nosotros no luchamos contra carne y sangre hermanos, estamos luchando contra Satanás y el reino del Diablo. Ahora estamos en una situación, quieren quitar el registro de la Iglesia, quieren cerrar la Iglesia y estamos pasando por un ataque bien fuerte en México, Dios ha estado bendiciendo, el otro día tuvimos casi ocho mil en asistencia y ha estado creciendo la Iglesia, pero el Diablo no está feliz con eso y no va a estar feliz con Usted y nosotros nos tenemos que amar los unos a los otros y orar los unos por los otros.

Pablo aquí tenía un amor para Timoteo, lo llamó «su hijo» en la fe, el versículo cinco dice: «el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio» (Timoteo 1:5), la verdad es todo lo que hacemos enseñando, predicando los mandamientos de Dios, cada cosa, el propósito es amor, amor primeramente para Dios y luego los unos por los otros, eso es la base, el fundamento de la Ley de Jesucristo. Esto es el primer mandamiento y todo lo que hacemos hermanos debe ser con un espíritu de amor y eso es por supuesto en su matrimonio, en su familia, en su Iglesia, en su Ministerio, aquí Pablo le está animando en algunas cosas con este propósito: la primera cosa, él le dice que se quede en el mismo lugar: «te rogué que quedases en Éfeso» (Timoteo 1:3), muchas veces los pastores lo que hacemos es que somos rajones, Usted se molesta con la gente que se van de la Iglesia y no aguantan los problemas, no pueden enfrentar quizás la vergüenza, cuando han caído en un error, un pecado o algo así y luego se van y Usted se molesta con eso, pero luego Usted es rajón. Hermanos, deben estar seguros de su llamamiento y si Dios te mandó a un lugar, Usted debe quedarse ahí. A mí me encanta hablar hoy en día de la Iglesia, de los bautizos y en los últimos seis años hemos bautizado cinco mil cada año y me parece que este año con la ayuda de Dios vamos a bautizar como seis mil este año. A mí no me gusta hablar de los primeros cuatro años cuando empezamos la Iglesia, mi primer año en México hermanos yo bauticé cuatro, pero eran sinceros, hermanos la cosa es como el hermano Clay Reed enseñó el otro día, es por multiplicación hermanos, ¡tiene que discipular los convertidos! Y no es fácil empezar una Iglesia, es difícil y algo que mi pastor Mal House nos enseñó y había muchos domingos que él llegaba a veinte mil en asistencias, un domingo él llegó hasta treinta mil en asistencias. Pero Mal House nos enseñó la forma de edificar una Iglesia grande, ¡es que tienes que quedarte en el mismo lugar!, seguir trabajando y alguno de Ustedes, hay un joven predicador que tiene cien en asistencia en un pueblo de dos mil, él está alcanzando un gran porcentaje de la gente de su ciudad, si yo tuviera 5% del D.F. en mi Iglesia que grande sería, la verdad es si alguno de Ustedes, si Dios te llamó a algún lugar difícil, alguna ciudad difícil o algo así, hermano te tienes que quedar donde Dios te llamó.

No estamos en competencia pastores, estamos en compañerismo y algunos tienen un espíritu de competencia, eso es fácil para mí también, así soy yo, pero hermanos queremos ver los unos a los otros prosperar y tener éxito, pero te tienes que quedar donde Dios te mandó. Él dice aquí: «enseña la misma doctrina» (Timoteo 1:3), no enseña diferente doctrina, «ni prestes atención a fábulas, genealogías interminables» (Timoteo 1:4), luego dice: «eso va a empezar disputas y argumentos y todo eso» (Timoteo 1:4).

Estaba leyendo hoy en la mañana, en el libro de Hechos 17 y eso es un tremendo problema hoy en día entre pastores, hermanos, dice aquí: «Lo tomaron y lo trajeron al Areópago, diciendo: ‘¿Podemos saber de qué es esta nueva enseñanza que hablas?(Hechos 17:19) Pues traes a nuestros oídos cosas extrañas, queremos pues saber qué quiere decir eso. (Hechos 17:20) (Porque todos los atenienses y los extranjeros residentes ahí en ninguna otra cosa se interesaban, sino en decir o en oír algo nuevo) (Hechos 17:21)«, y hermanos déjenme decir que hay algunos pastores que hacen exactamente lo mismo, siempre tienen que tener algo nuevo que decir. «Entonces Pablo poniéndose de pie en medio del Areópago, dijo: ‘Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos» (Hechos 17:22), religión hermanos es cuando empezamos a enseñar lo que nosotros creemos en lugar de enseñar lo que la Biblia dice, es un invento de los hombres, superstición y religión es la misma cosa, es un invento de hombres. Algunos de Ustedes lo que quieren hacer es presumir que aprendieron algo nuevo en la Biblia, entonces Usted estudia, estudia y estudia hasta que empieza a ver cosas en la Biblia que ni Dios sabe, si alguien llega y le dice: «le voy a enseñar algo que tú nunca has visto en la Biblia», ten cuidado de eso hermano.

Eso va a causar divisiones entre nosotros hermanos y no es lo que Dios quiere, ésta es una razón por la que nosotros nos necesitamos los unos a los otros, Usted y yo necesitamos tener amigos que nos puedan llamar la atención, Pablo aquí está animando a este joven que él amaba, que no enseñe algo diferente, nosotros necesitamos hermanos gente que nos pueda ayudar y nosotros como pastores a veces nosotros tenemos que aprender de tener un amigo y venir a una conferencia y permitir a otro pastor que nos corrija a nosotros.

Gálatas, capítulo 2. Dios pone eso en la Biblia con un propósito, Él nos conoce, Él sabe lo que necesitamos y todo lo que necesitamos hermanos lo encontramos en este libro, si lo leemos, aquí Pablo está diciendo en el versículo 11: «Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. (Gálatas 2:11) Porque antes que vinieran algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles pero cuando vinieron, se retraía y se apartaba porque tenía miedo de la circuncisión. (Gálatas 2:12) En su simulación, participaron también otro judíos, de manera que Bernabé fue arrastrado también por la hipocresía de ellos (Gálatas 2:13)«. Él está ahora peleando con Pedro, cara a cara, llamándolo hipócrita, y eso no es todo hermanos, ¡eso es fuente de otros pastores! «Cuando vi que no andaba rectamente conforme a la verdad del Evangelio, dije a Pedro delante de todos: ‘Si tú siendo judío vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judicial?’ (Gálatas 2:14). Nosotros judíos de nacimiento, no pecadores de entre los gentiles (Gálatas 2:15), sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley sino por la Fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo para ser justificados por la Fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado (Gálatas 2:16)«.

Es un tremendo versículo el Gálatas 2:16 para enseñar salvación por fe, no es por obras. ¡Pero lo que olvidamos es que este versículo es Pablo regañando a Pedro! Hay pastores, hermanos, que no quieren venir a la conferencia porque dicen: «no, yo no quiero que nadie me regañe a mí». Uno pastores me han dicho: «no, ya no voy a la conferencia, es que me van a enseñar un montón de cosas que no estoy haciendo y hay tantas cosas que yo ya sé que debo de estar haciendo que no estoy haciendo, ¿para qué voy a ir a aprender más?». ¡Qué tremenda actitud! Y pastores así merecen ser fracasos, son fracasos por supuesto, pero merecen ser fracasos. La predicación de la Palabra de Dios también la necesitamos nosotros. Yo tengo amigos: Ezequiel Salazar, Dwane Nichols entre otros, hermanos, cuando yo tengo problemas endoctrinos o algo que no estoy haciendo, me llaman la atención y esos no son mis enemigos, son mis amigos.

Es interesante después en el libro de Pedro, está hablando de las epístolas del apóstol Pablo, y es Pedro quien le llama escrituras. Y él dice «nuestro amado Pablo». Pedro no se enojó con Pablo porque Pablo le llamase la atención, Pedro amaba a Pablo, imagina eso: el Papa respondiendo así.

«No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; corrige al sabio y te amará. (Proverbios 9:8) Da al sabio y será más sabio, enseña al justo y aumentará su saber». (Proverbios 9:9) hermanos, en nuestra Iglesia predicamos duro, la Biblia dice en el libro de «repréndelos duramente para que sean sanos en la Fe». (Timoteo 1:13) Pero una razón por la que yo predico duro hermano, es porque hay gente que es necia, gente mensa que se enoja cuando Usted le reprende. Cuando yo digo menso en mi Iglesia los únicos que se ofenden son los mensos, la gente sabia dice: «no, está hablando de otro».  Los mensos se molestan y se van, ¡y qué bueno, yo no los quiero! Ya tengo suficiente mensos en mi Iglesia, ¿para qué quiero más? Gente sabia ama a la persona que les llama la atención, ahora a propósito pastor, Usted debe enseñar a su gente, gustar y amar la predicación dura. Algunos de Ustedes van a conferencias y luego van a su Iglesia y quieren cambiar todo, y lo único que cambia es la gente que cambia de pastor, Usted tiene que enseñarles, el padre que ama a su hijo disciplina a su hijo, el pastor que ama a su gente predica duro a su gente. Tienes que explicarles la necesidad de la predicación dura. Hermano, si Usted sale ahora a la calle en la tarde y hay alguien ahí en la calle esperando con un cuchillo o una navaja, y le dice: «te voy a cortar», Usted va a empezar a pelear, defenderse, tirarle piedras, llamar a la policía, darle unas patadas o como muchos de nosotros echar a correr. Pero Usted no va a permitir que él tome el cuchillo y le corte. Usted va a un médico y el doctor toma horas, a veces media hora explicándole: «tiene este problema, tiene esta necesidad, aquí están unos rayos X, unos exámenes y si yo no hago esta cirugía, Usted va a tener más problemas o puede ser que Usted va a morir», y luego el doctor saca su cuchillo y Usted dice: «está bien». Y terminando la operación, en la que él le ha cortado, ¡Usted saca su billetera y le paga! Por eso me gusta ser pastor, podemos insultar a la gente, regañarlos y después ¡nos pagan por hacerlo! Pero el doctor le ha explicado: «estoy haciendo esto por tu bien». Alguno de Ustedes  se quiere levantar en el púlpito, decirle a todo el mundo menso y luego se va y la gente le corre. Tienen que enseñarles por qué predicamos duro.

El hombre sabio ama a la persona que lo reprende,  el pastor sabio que Dios puede usar, él quiere aprender.  No quiere quedarse estancado, él quiere aprender, quiere mejorar, hay pastores hermanos que están constantemente cambiando doctrinas y eso causa divisiones.

Todos hacemos eso, especialmente en la juventud. Yo vi jóvenes en un campamento la semana pasada en Veracruz y un joven predicador que fue llamado bajo mi ministerio, empezó a predicar y yo estaba ahí, nunca le había escuchado predicar, pero era tremendo. Estaba predicando el hermano Ramos y yo me dije: «¡Caray! A este joven yo quiero invitarlo a predicar en la Iglesia», estaba predicando y usando la Biblia y correcto en su doctrina y todo eso y estaba muy interesante y yo creo que hasta le voy a invitar a predicar en una conferencia y siguió predicando y al final del mensaje él dice:  «ahora les voy a enseñar un testimonio …», y él lee una historia que salió hace veinte años que supuestamente en Siberia, los rusos estaban escarbando y descubrieron el infierno; y salió calor, fuego de este pozo y luego bajaron un micrófono y escucharon gritos. Y luego eso no era suficiente, y él dijo: «yo tengo una grabación de los gritos», sacó la grabación y empezó a tocarlos y era una bola de Pentecostés ahí, gritando y llorando como si estuvieran en el infierno.

Pentecostés hermanos, en sus oratorios hoy en día, en el techo, a veces dejan caer del techo oro o plumas, y dicen: «¡Ay! Mira, están pasando los Ángeles, están cayendo de las alas». Tienes que tener cuidado de lo que encuentras en el Internet; yo estaba ahí molesto, yo después dije: «¡Caray! Eso no me gustó, esos jóvenes se darán cuenta algún día que eso no era real, que no era verdadero, y fuéramos a predicar y a ilustrar recto…» Y yo estaba ahí molesto, y luego vino me hijo y me dijo: «pero papá, yo me acuerdo que hace años Usted me dijo lo mismo…» Yo dije: «No es cierto hijo, ¡cállate! ¿Cómo te atreves a hablarle a tu padre así? ¡Menso!». Subimos al coche y estuve molesto todo el día, luego mi esposa me dice: «pero, yo recuerdo que hace años tú también usaste eso…» «¡No es cierto, yo no lo dije así! Bueno, sí lo dije, pero no tanto». Llegué a México, lo comenté a mis asistentes, y mi asistente dijo: «pastor, sí, yo recuerdo que Usted dijo eso y ¡lo juraba! Dijo: ‘eso es cierto'». Yo dije: «sí, pero nunca usé la grabación» Yo le mencioné eso al hermano Salazar y me dijo: «bueno, yo sí usé la grabación». La verdad es, hermanos, todos nosotros hacemos cosas así, y necesitamos a veces que alguien nos corrija. Yo recuerdo dos veces en mi juventud, tuve que levantar frente y decir: «hermanos, ¿recuerdan el mensaje que prediqué hace dos semanas?» Y algunos dijeron: «sí pastor, lo recordamos», y dije: «¡olvídalo!»

Pablo  aquí está exhortando a Timoteo que quede en la misma doctrina, enseñar a la gente que ama la reprensión, por eso venimos a conferencias, para aprender, para mejorar. Muchos de nosotros pensamos y tenemos un concepto muy auto de nosotros mismos.

Pablo dice en Filipenses 2, que debemos tener el mismo sentir de Cristo, la misma mente de Cristo. Él dice: «Debemos considerar a los otros superiores a nosotros mismos» (Filipenses 2:3). Eso es difícil hermanos, la carne no quiere hacer eso, pero si oramos: «Ayúdame Señor a tener este corazón», eso va a quitar los malos pleitos y contiendas entre nosotros. Si nosotros sinceramente consideramos el uno al otro superior  a nosotros mismos, no va a haber pleitos, no va haber divisiones. Pablo aquí está enseñando, él dice: «El propósito de todo lo que estamos haciendo es un amor sincero». Y es para la honra y la gloria de nuestro Dios.

Nosotros debemos aprender a usar la Biblia correctamente, Jeremías 15 dice que: «halló la palabra de Dios y se la comió» (Jeremías 15:16), nosotros debemos hace la Biblia parte de nuestra vida, «es el gozo…» dice Jeremías «…de nuestro corazón…« (Jeremías 15:16). Es interesante, en el libro de Ezequiel, en el libro del apocalipsis, la Biblia habla antes que Dios mande a Juan a predicar a las naciones, antes que mande a Ezequiel a predicar la palabra, primero les da el rollo del libro y les dice: «come eso, no sólo de pan vivirá el hombre, sino de cada palabra que sale de la boca de Dios y pastor, tú no puedes alimentar las ovejas hasta que tú primero hayas comido». Las ovejas van a donde hay pasto, y lo que pasa es que ustedes son tan flojos, que no estudian, no leen su Biblia, no preparan sus mensajes. Y luego Usted se enoja porque su gente se va a otra Iglesia. «¡Ah! ¡Este hombre no debería poner otra Iglesia en esta ciudad! En esta ciudad nada más tenemos cien mil habitantes, ¿cómo se atreve a poner otra Iglesia? Está robando mis ovejas». En primer lugar, yo pensé que las ovejas eran de Cristo, en segundo lugar, pastor, las ovejas van a donde hay comida y Usted no les da de comer, pero tú no puedes darle de comer porque tú también tienes anemia (espiritualmente). Tienes que estudiar, tienes que leer, tienes que caminar con Dios, en Josué 1, salmos 1: «Dios nos prospera, nos bendice cuando la Biblia es su delicia, es su gozo». Mi pastor nos enseñó en su juventud,  nos dijo que él cuatro horas al día: dos horas por día estaba leyendo la Biblia y dos horas por día estaba orando, luego él salía a ganar almas, pero debes caminar con Dios, yo procuro de caminar con Dios por lo menos dos horas al día, pero es indispensable eso.

Estaba ahora creciendo la Iglesia en Jerusalén y prosperando, algunos teólogos creen que la Iglesia en Hechos, capítulo seis había llegado a la asistencia de ochenta mil. Ahora yo no sé, yo no estaba ahí; si fuera mi Iglesia, sí, si fuera la Iglesia de Maramos, no. Pero en aquellos días, como crecía el número de ciclos, hubo una congregación de los griegos contra los hebreos, que las viudas de aquellos eran desatendidas y la distribución diaria, ellos venían con estas quejas a los Apóstoles, entre más grande la Iglesia más cosas hay que cuidar y hacer y todo eso y luego dice el versículo 3: «buscad entre vosotros siete varones llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encargaremos de este trabajo. (Hechos 6:3) Nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra (Hechos 6:4)«. Ellos dijeron: «vamos a mantener como prioridad en nuestro ministerio, el ministerio de la palabra». Eso hermanos, es el estudio de la palabra y la predicación de la palabra de Dios. Ahora, de nada le sirve estudiarlo si Usted no lo va a predicar, la predicación incluye el ganar almas, hay muchos pastores que quieren predicar a miles de personas, yo tengo un programa de radio, me encanta también que nos dicen ahora que nos escuchan alrededor de tres millones de personas, yo no sé si es cierto pero es lo que nos dicen. Y recibimos montones y montones de llamadas continuamente del programa de radio, «pero pastor, yo quiero predicar a miles, algún día predicar a millones». Pastor escúcheme, Usted no va a predicar a miles, Usted primero aprende disfrutando predicarle a uno. Usted lee la Biblia, los mejores mensajes de Jesucristo de salvación (Juan, capítulo 3): fue predicado a un solo hombre (Nicodemo). Juan, capítulo 4: «el agua viva», predicado a una sola mujer. Usted debe aprender el ministerio y la palabra, estudiarlo y luego enseñarlo y predicarlo a otros. Su caminar con Dios, determina su amor para Dios. Ahora, escúcheme bien, sus motivos en el ministerio determinan sus métodos, sus métodos determinan sus resultados, sus resultados determinan su ministerio y su ministerio va a determinar su recompensa en el Cielo algún día. Pero todo empieza hermanos, con sus motivos. Cuando nosotros caminamos con Dios, vamos a tener los motivos correctos. Ésa es la razón por la que algunos pastores mienten sobre su asistencia. Ellos dicen mentiras sobre su asistencia porque sus motivos son incorrectos, nada más quieren presumir, de nada les sirve, aunque Usted crezca nadie le va a creer. Pero si ésta es su motivación hermano, Usted hasta va a hacer cosas que no debe hacer para tener un grupo grande de gente.

Yo conozco un joven predicador que salió de un colegio bíblico, yo estaba empezando mi Iglesia y este joven estaba mandando cartas en tres meses diciendo que ya tenía trescientos en asistencia. Y yo le dije: «¡Caray! Estoy luchando aquí, apenas tengo cinco. Y este joven salió del instituto y ya tiene trescientos en tres meses, increíble eso, ¿qué estoy haciendo mal?». Y luego me di cuenta que este hombre lo que estaba haciendo, estaba vistiendo como payaso los domingos, yendo al parque con un bolso de dulces, echando los dulces en el parque a los niños y cuando llegaban los niños, él les predicaba. Ahora, no estoy en contra de eso, cualquier cosa que Usted hace para ver gente a salvo es buena, pero Usted no va a edificar una Iglesia así. Usted tiene los motivos correctos, tienes que tener una Iglesia donde está discipulando, enseñando a la gente. Hasta nosotros cuando empezamos la Iglesia, ni usamos promoción por el primer año, porque yo quería tener un grupo de gente que viniera porque amaban la palabra de Dios. Su caminar con Dios determina su actitud. Hablemos con Daniel por ejemplo, que Daniel tenía un espíritu excelente, era agradecido, hermano eso es muy importante para Usted como pastor, tener un corazón agradecido con Dios, pero eso viene a través de caminar con Dios. Dios pone gratitud en su corazón, y Dios bendice a un hombre que tiene buen espíritu, buena actitud. Pablo fue agradecido con Dios, porque Dios le había puesto, lo había tenido por digno, lo había puesto en el ministerio, estaba agradecido con Dios. Ahí hay muchos pastores hermanos, que están chillando por estar en el ministerio. Nosotros debemos ser agradecidos con Él, pero eso viene después de caminar con Dios, pasar tiempo con Él. Caminar con Dios da un espíritu de ser humilde, Dios da gracia a los humildes, «Él resiste a los soberbios y da gracia a los humildes» (Jaime 4:6), pues eso viene hermanos por caminar con Dios. Y luego hermanos, también nos da un espíritu de confianza al mismo tiempo, si su fe está en Dios y no en los hombres, Usted va a tener confianza. Y déjenme decirles algo, la gente está dirigida y guiada a un predicador, un pastor que tiene confianza, que no está lleno de temor y miedo, la gente sigue a un pastor que tiene confianza y fe en su Dios.

Nuestra meta, no debe ser solamente ver gente a salvo, pero debería ser también alcanzar las naciones para Cristo. Usted como pastor, debería tener en sus metas unas cosas que Dios ha bendecido en nuestra Iglesia y yo creo que va a bendecir en la suya también, no solamente queremos alcanzar un pueblo o una ciudad, pero Usted debería la meta de alcanzar naciones para Cristo.

Yo quiero decir eso, yo sí creo en el llamamiento de Dios, estoy de acuerdo que puede ser un voluntario  y a veces la gente usa una ilustración, por ejemplo: miren el ejército, hay gente que el ejercito agarra para ser soldado, hay otros que quieren ser soldados voluntariamente y yo estoy de acuerdo con eso, todos pueden entrar en el ejército de Cristo. Pero tú no puedes escoger ser un líder en el ejército.

Cuando Usted entra en el ejército, Usted no le dice: «¿sabes qué? Yo quiero ser un sargento»,  «hazme un sargento» o «quiero ser un general» o de una vez: «póngame de general», eso es algo que ellos tienen que llamarte y decidir, si tú quieres servir a Dios tiempo completo con tu vida, tú puedes ser voluntario, pero si tú vas a ser un pastor o vas a ser misionero, yo creo que Dios tiene que llamarte.

«Antes que te formases en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones. (Jeremías 1:5) Y dije: ‘¡Ah Señor Jehová! No sé hablar porque soy niño’. (Jeremías 1:6) Me dijo: ‘no digas soy niño, porque a todo lo que yo te enviaré irás tú, irás a todo lo que te mande» (Jeremías 1:7). Dios nos llama Hermanos, no solamente Reed estuvo hablando de eso, nuestro llamamiento no es solamente ganarle una ciudad o un pueblo a Cristo, debemos predicar el Evangelio a todo el mundo, el Hermano Tommy estuvo predicando sobre esto el otro día también, es nuestro deber alcanzar las naciones. Ahora, lo que Usted tiene que hacer como pastor, enseñamos a nuestra gente a dar, pero luego nosotros no queremos dar. Nosotros, nuestra Iglesia damos el 20% de las ofrendas, 20% a misiones, aparte de eso tenemos promesas de fe. Este año, con todo y nosotros estamos juntando para otras Iglesias, otros ministerios aquí en México, en otras partes del mundo, este año vamos a dar como tres millones y medio a otras Iglesias. Yo podría estar concentrando todo este dinero en mi ministerio, pero Dios no me llamó solamente a Ciudad de México, Dios quiere que alcancemos el mundo. Nosotros queremos ver setecientas Iglesias aquí en México, que han salido de manutención. Aparte de eso, queremos ayudar a la obra misionero y apoyar la obra misionero, tenemos que entender que Dios nos ha llamado no sólo a alcanzar nuestro pequeño lugar, pero ayudar a otros: «dad y se os dará«. (Lucas 6:38), la Biblia dice.

Esta semana he regalado a diferentes pastores, más de treinta y cinco mil pesos esta semana, aquí en la conferencia. Antes de terminar el día, yo daría a los pastores el dinero, antes de terminar el día recibí llamadas o alguien vino conmigo y me devolvieran más de lo que yo di.

Dios bendice, pero el problema que tú tienes es que tú no crees lo que tú predicas. Tú predicas a la gente: «¡Dad y se os dará!«. (Lucas 6:38), pero Usted no lo hace. Su enseñanza, sus métodos, todo depende de su caminar con Dios, el libro de Jeremías, capítulo veinte: «No recordaré más ni hablaré más en su nombre, no obstante había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo y no pude» (Jeremías 20:9). O vemos en el capítulo veinte y tres, este fuego quemando el corazón de Jeremías era la palabra de Dios, Dios dice a Jeremías: «¿No es mi palabra como un fuego..?» (Jeremías 23:29) Jeremías había hallado la palabra de Dios, la había comido y luego él llegó al punto donde dijo: «ya no voy a predicar, esta gente está enojada, me dan caras feas…» y hasta Dios le dijo:  «no tengas miedo de sus caras», pero Jeremías dice: «me han golpeado, me han echado en la cárcel, me pusieron en el cepo, ¡ya no voy a predicar!». Pero él dice: «dentro de mi había un fuego quemándome; traté de sufrirlo, pero no pude» (Jeremías 20:9).

Hace años hubo un tremendo predicador en los Estados Unidos: Larry Brown. Larry Brown está en un pueblito, como siete mil habitantes en su pueblo y no hay ciudades alrededor de él. Está en un pueblo de siete mil y el hermano Brown tiene ochocientos en asistencia cada domingo. Pero hace años lo que me dijo el Hermano Brown a mí fue: «yo vivo aquí en el campo, ¿cómo voy a crecer una Iglesia grande aquí en el campo?» Y el hermano Brown me dijo: «un día estaba manejando, y había una bodega de un campesino que se incendió, se estaba quemando y cuando subió el fuego a la bodega del campesino, llegaron los bomberos más también llegaron como dos mil personas ahí, para ver el fuego. Y estaba todo el mundo mirando el fuego, y yo dije: ‘Señor, préndeme un fuego, yo estoy quemando para ti’ Y si Usted se está quemando pastor, la gente va a venir para verte quemar». Pero, este fuego, este ánimo, a mi me encanta predicar, yo no soy bueno para predicar ni puedo pronunciar el español bien, yo tengo maestros y abogados e ingenieros en la Iglesia y cuando estoy leyendo el texto es «¡ew… ew… ew!». Pero a mi me encanta predicar, soy puro verbo, a algunos de Ustedes no les gusta ni su propio mensaje. Hermano, si Usted mismo no se quiere escuchar predicar, ¿quién más va a querer? Eso viene por el estudio de la palabra de Dios, tienes que meter el fuego dentro de ti.

Nuestro pastor nos enseñó eso muchas veces cuando éramos jóvenes predicadores, muchos pastores cuando están predicando, ellos quieren impresionar a la gente, con su sabiduría, su elocuencia, su conocimiento y «Usted nos tiene tan impresionados que nos estamos durmiendo. Usted usa palabra que nadie conoce». Cuando Usted predica, Usted debe olvidar a su imagen, Usted debe estar consumido con la verdad que está enseñando y Usted debe estar convencido: «mi gente necesita lo que estoy enseñando. A mi no me importa qué tengo que hacer, la gente tiene que escucharme». Si Usted tiene este fuego, este mensaje, esta carga en su corazón, este gran fuego, Usted lee la Biblia, lea los profetas, usar ilustraciones cuando predican, cualquier cosa para agarrar la atención de la gente.  Así que él empezó a cortar su cabello, a echarlo en el fuego, en el viento y decía: «ésos son Ustedes». Cuando predicaba se acostaba; él hizo un sartén e hizo un pequeño drama de la ciudad de Jerusalén, cómo iban a atacar a la ciudad, hasta estaba preparando un mensaje y estaba usando caca de vaca, Dios dijo: «toma este estiércol, toma este excremento de hombre y prepara tu comida con eso», y él dice: «¡Ay Señor!». Dios dice: «¡Ah!, está bien, puedes usar de vaca». ¡Oh! Pero Usted es demasiado importante para eso, ¿verdad? Tú eres el ‘Daily Movie’ de México. Cristo estaba predicando, cuando vinieron a predicar a la mujer, él estaba ahí en el polvo, escribiendo en el polvo. Mi pastor nos enseñó que cuando Usted hace algo así, atrae la atención de la gente. Yo todavía me estoy preguntando: «¿qué andaba escribiendo en el polvo?» Algunos teólogos dicen: «eran los nombres de los pecadores». ¿Quién sabe? Yo creo que era un dibujo de Mickey Mouse. Pero Jesús haría cosas para llamar la atención, para que la gente pusiera su atención y el pudiera predicarles y enseñarles.

Pero cuando se mensaje va a ser interesante, es cuando Usted tiene un fuego en su corazón quemándole, eso viene por caminar con Dios y estudiar y Usted está buscando el bienestar de su gente.

Hace años yo vi una casa que se encendió, era por Navidad y yo estaba ahí en la calle con mi novia, pero no la quería para nada Debbie, era mala mujer, y estábamos hablando y un árbol de navidad de los vecinos de ella se incendió, no sé si han visto un árbol de Navidad cuando están secos y se encienden, pero es increíble qué rápido se queman. Y la casa se empezó a quemar,  y los vecinos llegaron ahí y vieron a sus vecinos quemándose y llegaron a la casa: «¡Eh… eh… La casa se está quemando… eh… eh!», no les importaba su imagen, pero estábamos nosotros preocupados por la gente en la casa que se estaba quemando. Cuando Usted se olvida de sí mismo, y piensa en la necesidad de su gente y Usted tiene un fuego quemándole el corazón un mensaje que Dios le ha dado, Usted va a hacer lo que tiene que hacer, para mantener la atención de la gente. Eso le va a ayudar en su ministerio, en su Iglesia.

El uso del dinero, mucho de los pastores, especialmente aquí en México están perdiendo sus ministerios por el uso de dinero. Hermanos, escúchenme bien: «dinero designado». No es suyo, tienes que usarlo como fue designado, ahorita estoy en peligro, puede ser que yo termine en la cárcel y hay gente que quiere dinero y yo tengo seis millones en el banco, pero no es mío, es designado. Y yo dije: «aunque Ustedes me echen a la cárcel, aunque me corran del país yo no les voy a dar el dinero de Dios», no es mío. Alguno de Ustedes, su gente levanta el dinero para comprar un camión y Usted lo usa para otra cosa, gente da el dinero para comprar bancas y Usted no compra las bancas, «pobre pastor, se enfermó su esposa y estaba por morir…», y ahora tu gente confía en ti y Dios no confía en ti, porque tú has robado. Usted tiene que aprender hermano a usar el dinero de Dios para lo que tiene que ser usado.

Ahora, al mismo tiempo hermanos el pastor debe tener la autoridad sobre el dinero de la Iglesia, puede creer lo que quiera, lea su Biblia, cada texto en la Biblia, los diezmos y ofrendas del Templo eran para los siervos de Dios. Yo creo que un pastor egoísta lo va a usar mal, nunca va a crecer su Iglesia, un pastor que tiene buen corazón lo va a usar correctamente. El pastor debe tener control del dinero en la Iglesia. Dinero designado, Usted levanta dinero para hacer algo, para misiones o algo así, tiene que usarlo como fue designado el dinero y yo conozco pastor tras pastor que ha perdido su ministerio por el mal uso del dinero.