Vamos Adelante Norberto Chan Guatemala

Este mes maravilloso pudimos mirar en medio de las luchas la bendición de Dios, pues después de 2 semanas que no podíamos ir a la Iglesia Bautista Manantial de vida en Sayaxche, porque fue declarado en estado de calamidad, por fin fuimos a predicar y vimos a los hnos. hambrientos espirituales, teniendo un hermoso grupo de hermanos escuchando el mensaje de la palabra de Dios, animados para construir una galera para ser nuestro centro de reunión, pues ya no cabemos en la sala y el garaje es pequeño y es la razón que nos urge este lugar para seguir predicando.

En la Iglesia Bautista Monte Sión seguimos adelante. Se celebraron los 8 años de fidelidad, donde tuvimos el privilegio de tener con nosotros a nuestro buen hno. y amigo al Pastor José Serrano acompañando a el Pastor Felipe Clark, cubriendo una semana de enseñanza de la palabra de Dios. El lunes llegaron y tuvimos nuestra primera predicación en la noche y el martes muy temprano salimos a nuestro primer campamento Juvenil a Yaxha donde fueron 50 personas.  A este campamento pudimos ver a 2 personas aceptar a Jesucristo como su Salvador personal, y muchos consagrando sus vidas para el Señor. Donde al retornar después de ir a este retiro espiritual y admirar las bellezas de la creación de nuestro Dios en el campo, iniciamos el jueves nuestro octavo aniversario, donde vimos el poder de Dios. Cada noche tuvimos personas aceptando a Cristo como su Señor y Salvador. Lo hermoso fue mirar las personas hambrientas espirituales, ser suplida su necesidad, pues cada noche fueron usados estos siervos con gran poder de Dios.

Mi familia y yo nos encontramos con el fiel cuidado de Dios animados a seguir adelante en la obra que el Señor nos encomendó, pues mi esposa hoy más que nunca está animada sirviendo en la obra y cumplió un año más de vida el pasado 22 de Octubre. Mi hijo Isaac cumplió 15 años el 30 de Noviembre. Norberto Jr. cumplió 12 años el pasado 31 de Octubre, y mi hija Frisia a sus 8 años está muy hermosa y con mucho amor le gusta cantar himnos cuando vamos en el carro. Ellos están de vacaciones escolares, pues iniciarán clases hasta enero 2009. Ruego sus oraciones, pues la oración de mi familia es poder ir de vacaciones a México con sus abuelitos ésta navidad y poder disfrutarlos, pues mi suegra después de una cirugía delicada sigue mal su salud y quieren ir a verla. Pero solo esperamos en Dios su provisión para que se les haga realidad y suplico sus oraciones para esta petición de mis hijos.

Muchas gracias por ser fieles en sus oraciones y apoyo económico. Muchas gracias por pensar en las almas de los Guatemaltecos y darles la oportunidad de escuchar el evangelio, donde algún día podrá conocerlos con gratitud en el cielo, si no tuviera la oportunidad de venir a Guatemala donde los esperamos con los brazos abiertos.

Amados pastores, amigos, Iglesias gracias por un año más de inversión en la obra de Dios. Gracias por ayudarnos estar en el centro de la voluntad de Dios, y los ánimo a seguir adelante.  Nosotros hemos bajado, pero no suelte la cuerda para seguir alcanzando a Guatemaltecos para Cristo, y les deseo una muy FELIZ NAVIDAD Y MUY PROSPERO AÑO NUEVO 2009 CON MUCHOS EXITOS Y BENDICIONES.

Por su gracia

Norberto, Adriana, Luis Isaac, Norberto Jr. y Frisia Chan

Sus siervos en Guatemala

Vamos Adelante Familia Martinez En China

Familia Martínez

Harbin China

Estimado colaborador [*hermano], hemos estado recibiendo algunos correos donde nos preguntan el por qué nuestras cartas son diferentes a las de los demás colaboradores [*misioneros] que están en otros países.

La respuesta es muy sencilla, recuerde que éste país no es como el de nosotros, éste es diferente en todos los aspectos.

Recuerde que cada vez que les mando mis reportes de trabajo [*cartas de oración], desde el momento que los estoy escribiendo, hay más de 240 mil ojos que están leyendo todo lo que escribo.

Por ello les pido que si es necesario que usted le cambie algo, tiene toda nuestra autorización para que le dé el sentido que usted considere, ya que lo que más queremos es que la gente de nuestra empresa [*hermanos de las iglesias] quede bien informada.

En este mes de Noviembre 22 nuestra hija Cindy Jocabed cumplió 5 años de vida y les pedimos que estén O. [*orando] para que nuestro Capitán en Jefe [*Dios] nos permita tenerla por más años con nosotros.

También les comentamos que llegamos a este lugar el 1ro de Mayo y nuestro capitán en Jefe [*Dios] nos ha dado grandes victorias, desde que estamos en este lugar hemos invitado [*testificado] a nuestra ciudad » La Hermosa» [*el Cielo] a más de 13 personas y 12 ya confirmaron su ida [*fueron salvos] a nuestra ciudad y uno de ellos decidió dar el siguiente paso [*bautizarse].

En el informe del mes pasado les prometimos que les mandaríamos una foto de este valiente y lo prometido es deuda. Junto con esta carta les mandaremos la foto.

Nota: En estos días el frió ha estado increíblemente intenso y se cree que disminuirá más la temperatura. En estos días hemos estado a mas de 16 grados bajo cero,  pero no se preocupen, estamos bien congelados. Es una broma. Si está frío, pero estamos bien.

Gracias a nuestro Capitán en Jefe [*Dios] y a ustedes.

Continúen O. [*orando] por nosotros. Y si hay alguien que no está participando [*dando a misiones] con nosotros les animamos. Les mandamos nuestro número de cuenta por si usted y los demás colaboradores [*hermanos] desean ser parte de la gran comisión.

Para nuestros colaboradores [*hermanos] en México nuestro número de cuenta esta en Banorte y es una cuenta en dólares, no es necesario llevar dólares ya que ellos le hacen la conversión y solo tiene que ir directamente a ventanilla y decirles que va a hacer una recarga a la tarjeta Visa Travel Money  y el numero es: 1123 0004 06768.

Si nos apoya de Estados Unidos nuestra cuenta esta en Bank of America y el número es. 004164682771 (Arkansas). Atte. Familia Martínez Sus Embajadores en Harbin China.

Ama A Tus Enemigos

Pastor Elmer Fernández

Lo que te voy a dar no te lo pueden dar los psiquiatras, ellos te van cobrar miles de dólares y te van a dar una pastillita para que te vayas a dormir. Está es la mejor psiquiatría que puedas recibir. Yo te quiero ayudar porque hay tantos amargados que han perdido el gozo. No tienes el gozo en tu vida, tienes amarguras. Piensas que la vida es miserable y te quiero ayudar. Pero debemos entender que a todos, alguien nos va a hacer una injusticia. Alguien te va a acusar falsamente en el trabajo, y vas a perder el trabajo. Alguien va a decir muchas cosas contra ti que no es cierto. Alguien te va a herir, alguien te va a estafar, alguien te va a robar. Hay un esposo que su esposa va a herir, a lo mejor le va a ser infiel. Hay una esposa que el marido la va a herir. A todos de una manera o de otra nos van a hacer una injusticia. Si mi gozo depende de que nadie me haga injusticia, estoy a la merced del mundo. Si mi gozo depende de que yo pueda perdonar esas injusticias, ahora yo puedo tener el gozo cuando yo quiera.

Mateo 5:38-48 dice: «Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. 39 Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; 40 y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; 41 y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. 42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses. 43 Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; 45 para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. 46 Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? 47 Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? 48 Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.»

Pecado es desobedecer un mandato de Dios. Cuando yo desobedezco un mandato del Señor eso es pecado. Aquí el Señor les da un mandato, que muchos están viviendo en pecado al no obedecerlo. El mandato se da en el versículo 43 y 44: «Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. 44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;.» El Señor Jesús dijo: «Alguien les dijo eso, pero yo te voy a decir, Amad a vuestros enemigos

¿Qué es un enemigo? Aquél que quiere matarme. No aquél marido cabezón que me hizo algo, o aquella mujer lengua-larga que dijo algo. No, yo digo alguien que quiere mi mal. Dios dice: ¡Ámalo! Alguien que quiere destruirme, matarme. Dios dice: ¡Ámalo! Te lo mando. Dice: «Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen..» Está duro ¿verdad? Yo sé, yo he estado allí. Yo he estado ahí cuando grandes injusticias han sido hechas. Empecé con Fidel Castro en Cuba, las injusticias que nos hizo a nosotros fueron inmensas, no tengo tiempo en ir en detalle pero fueron inmensas. Yo desde niño he visto muchas injusticias. Cuando salí de Cuba no pude sacar todas las cosas que mi mamá había hecho para mí. Yo tuve que dejarlo todo, tuve que dejar todo tirado, y el gobierno me lo quitó todo. A mi tía y a mi tío con el que me crié le quitaron el negocio, y le quitaron hasta la casa. Yo sé de injusticias. Falsamente he sido acusado, y se han escrito cosas malas de mí. Han sido escritas mentiras inmensas por todo el mundo hispano, no para dañarme con unos cuantos, pero ante miles y miles de personas. Puras mentiras. Yo sé lo que es tener injusticias contra uno. Si yo no me cuido, yo pudiera ser uno de los hombres más amargados del mundo, pero Dios dice: Ámalos a ellos. No que los perdones solamente, pero ámalos.

¿Por qué es que Dios me está pidiendo a mí que los ame? ¿Por qué es que Dios me pide a mí que ame a aquel que me ha hecho mal? Dice: «Para que así seas maduro.» Hay muchos que andan en el cochinero del rencor, hay muchos que andan en la letrina de la amargura, y te estás afectando a ti mismo, y si tú no aprendes esta lección, la amargura, el rencor, el resentimiento es un ácido que ninguna vasija puede contenerlo, porque se come esa vasija. Es un cáncer que acaba contigo, por eso queremos sacar ese cáncer y sacar esa amargura. El problema es que hay muchos que me dicen: -«Pastor, créame yo quisiera sacarlo, pero no puedo.» A veces hasta oras y le pides: «Señor quítame esto, ya no quiero… pero cada vez que veo esa persona me desfalco por dentro…» Yo quiero ayudarte cómo sacar ese cáncer. Yo quiero ayudarte cómo sacar ese resentimiento, ese rencor.

Primero, yo quiero que tú veas que para cambiar tu sentir debes cambiar tu pensar. Por ejemplo, yo amo a una familia de la Iglesia, yo pienso que es una linda familia, y que es un privilegio el ser su pastor. Pero llega gente y me dice: «¿Sabe lo que él dijo de Usted? ¿Usted sabe que lo critica?» Y a lo mejor y ni es cierto, pero al ellos decirme eso, hace que mi pensar cambie y al cambiar mi pensar, cambia mi sentir. Ahora yo me empiezo a sentir diferente hacia ellos, por lo que pensé diferente, empecé a sentir diferente. Tú tienes que cambiar tu pensar para cambiar tu sentir. Si tú no cambias tu pensar, no vas a cambiar tu sentir.

Entonces, tú tienes que pensar diferente de tus enemigos para que tu sentir sea diferente. Yo no estoy diciendo de aquél que te hizo una bobería. Yo a veces estoy consultando problemas matrimoniales, de cositas pequeñitas: Una mujer estaba embarazada y el marido le pone la mano arribita de su panza y ella le quita la mano y ya comenzó un gran problema matrimonial. ¿Qué tanto lío? A lo mejor estaba cansada, a lo mejor estaba adolorida, no se sentía bien, y ya por eso se formó un pleito inmenso. Yo no estoy hablando de esas tonterías. Yo estoy hablando de problemas serios, de problemas que de verás son dañinos. Dios dice: «Ama a esa persona.» -¿Cómo lo voy a amar? -Cambia tu forma de pensar. -¿Cómo lo miro? Lo tengo que ver como un instrumento de Dios que es a lo mejor para castigarme. Porque lo que se siembra se cosecha. Dios dice: «Yo no soy burlado, lo que el hombre sembraré eso cosechará.» Quiere decir que a lo mejor una persona le roba a este, y le roba a este, y le roba a otro. Y luego alguien le roba a él y él dice: «¡Ay, me robó!» Dios está cobrándote lo que tú hiciste aquí atrás. Dios dejó que todo eso te pasara para arreglar cuentas con todo lo que tú has hecho.

A veces Dios manda gente a nuestras vidas para arreglar cuentas con nosotros. Y Dios quiere que arreglemos cuentas. Entonces, si lo miras de esa manera, puedes mirar a alguien y decir: «Señor, yo bien lo merezco.» Yo me he dado cuenta que la gente que tiene menos misericordia es la gente que vive en más pecado. Los que más pecado tienen son los menos misericordiosos con otros. A veces la gente que más pecado tienen son la gente que más duros son con otros. Tú ten cuidado. A veces los que son más duros en perdonar, son los que más han ofendido. Yo he consultado con un cónyuge que me dice: «Pastor, él o ella me ha sido infiel, yo no puedo perdonar.» Y después me entero que él o ella fue infiel 2 o 3 veces antes. Entonces yo dije: «¡Hipócrita! Tú has sido infiel 2 o 3 veces y te perdonó y ahora él o ella te ha sido infiel una vez y ¿no puedes perdonar?» Y no estoy diciendo que un hombre o una mujer debe de ser infiel porque él o ella fue infiel. ¿Dónde está la misericordia? ¿Dónde está el perdón?

En 2 Samuel 16, David ha cometido pecado con Betsabé. El gran rey David, el rey que tuvo el corazón de Dios, un gran rey, cometió un horrible error, cometió inmoralidad con Betsabé, mató al esposo de ella; y él aunque Saúl lo persiguió, nunca levantó su mano contra el rey Saúl. David era un hombre de guerra, desde niño peleó contra Goliat y después estuvo en muchas batallas. David era un hombre fuerte. David con su espada había matado a muchos. No le tenía miedo a nadie. Y David en esta situación va caminando con sus soldados elegidos, los mejores de los mejores. Hombres de guerra. Hombres que con la espada han matado quizá a cientos cada uno. David está rodeado con ellos. Su hijo Absalón se está rebelando contra él, y David está huyendo porque él no quiere pelear contra su propio hijo. ¡Cosa dura! Su propio hijo le quiere quitar el reino. Y David va caminando con estos hombres escogidos y hay un hombre que le empieza a gritar, este hombre era de la familia de Saúl, Simei. Y entonces aquí empieza la historia en 2 Samuel 16:5: «Y vino el rey David hasta Bahurim; y he aquí salía uno de la familia de la casa de Saúl, el cual se llamaba Simei hijo de Gera; y salía maldiciendo,.» No dice que le dio una mala mirada, no dice la Biblia que lo trató mal. Lo estaba maldiciendo y tirándole piedras. ¿A quién? Al rey David. Hombre de guerra con la espada a su lado, rodeado con los mejores hombres de guerra de él. Y Simei está arrojando piedras contra el rey David y contra todos los siervos de él. Y todo el pueblo y todos los hombres valientes estaban a su derecha y a su izquierda. Y decía Simei maldiciendo: «Fuera, fuera, hombre sanguinario y perverso, Jehová te ha dado el pago de toda la sangre de la casa de Saúl, en lugar del cual tú has reinado. Y Jehová ha entregado el reino en mano de tu hijo Absalón. Y hete aquí sorprendido en tu maldad, porque eres hombre sanguinario.» Ahora Simei está aquí maldiciéndole. Pero David nunca trató mal al rey Saúl. Acuérdense que cuando Saúl estuvo en la cueva durmiendo, David le cortó un pedacito de su vestuario, y después cuando salió le enseñó y le dijo: «Mi rey, ¿de quién es esto? Tuve la oportunidad de matarte pero no te maté mi rey.» David nunca levantó su mano contra Saúl. David nunca lo hizo. Ahora está aquí rodeado de sus hombres de guerra, de lo mejor de los mejores. Él mismo era hombre de guerra. Y este muchacho, este Simei está maldiciéndole y tirando piedras a sus soldados. ¿Qué pasa? Mira el versículo 9, «Entonces Abisai hijo de Sarvia dijo al rey: ¿Por qué maldice este perro muerto a mi señor el rey? Te ruego que me dejes pasar, y le quitaré la cabeza.» ¡Wow! Me encanta estar rodeados de hombres así, nada más decirles sí y le cortan la cabeza. De estos hombres estaba rodeado David. Todo lo que David tenía decir era que sí a uno de sus soldados que le estaba preguntando: «¿Me dejas? ¿Me dejas y le corto la cabeza?» David nada más tenía que decir sí y el hombre estaba muerto. Pero David no hizo eso. David era muy grande para eso.

Mi tío Sánchez me enseñó: «Hombre es aquél que le puede dar una paliza a otro pero se refrena y no le da la paliza y se echa para atrás.» Ése es hombre. El que sabe que puede darle una paliza y vencerle pero no lo hace. Hombre es aquél que sabe que puede darle un golpe a su esposa y tirarla en el piso, pero se controla y se echa para atrás. Ése es hombre. David tenía el poder más que suficiente para matar pero dijo que no. Hasta regaña a sus soldados que querían matar a este hombre. ¡No dijo nada contra Simei, pero regaña a este soldado! ¿Y que le dice? Mírenlo en el versículo 10, «Y el rey respondió: ¿Qué tengo yo con vosotros, hijos de Sarvia? Si él así maldice, es porque Jehová le ha dicho que maldiga a David. ¿Quién, pues, le dirá: ¿Por qué lo haces así?» ¿Saben que estaba diciendo David? Estaba diciendo: «Déjalo. Si maldice es porque yo lo necesito. Yo no soy tan santo.» Y a ti… nada más con que te miren mal y ya. En el trabajo te peleas con cualquiera.  En la casa, marido y mujer andan como perros y gatos. Por boberías, sí, por boberías. Aquí está el rey, la gente estaba supuesta a doblarse delante del rey, a tener reverencia delante del rey, y éste lo está maldiciendo y tirándole piedras. El rey tenía toda la autoridad para decir: «Mátenlo.» Pero él dijo: «Déjenlo, déjenlo.» ¿Por qué? Porque lo miró como un instrumento de Dios para hablarle a él. Para arreglar su vida. ¿Será que Dios está arreglando cuentas contigo, y envía a alguien para arreglar cuentas contigo? ¿Será eso? Por eso yo creo que aquellos que son misericordiosos son aquellos que caminan con Dios. Porque el que camina con Dios y ve cuánto Cristo le ha perdonado, entonces perdona. Si yo digo: «Éste me las va a pagar.» Entonces Dios dice: «Está bien, pero tú la vas a pagar conmigo.» Y tú dices: «Pero Pastor, me robó $500 dólares y me las va a pagar.» Y Dios dice: «Me robaste $50,000 en diezmos y me las vas a pagar.»

¿Tú quieres que Dios arregle asuntos contigo? Veamos en Deuteronomio 8:1-2 «Cuidaréis de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres. Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tú Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.» La prueba es lo que demuestra lo que hay en el corazón. «¡Señor, aunque todos te nieguen, yo no te negaré!» y dijo Cristo: -«Sí me vas a negar»-. La prueba no es para que Dios sepa que hay en tu corazón, la prueba es para que tú sepas que hay en tu corazón. «¡No Señor, yo nunca negaré!» -«Deja que llegue la prueba.»- Y vino la prueba y Pedro negó al Señor. Porque Cristo vio lo que había en su corazón, y dijo: «Pedro, tú no ves lo que hay en tu corazón pero yo lo veo.» El hombre no es ladrón porque roba, el hombre roba porque es ladrón en su corazón. Una persona no es mentirosa porque dijo mentiras, una persona dice mentiras porque es mentirosa en su corazón. Una persona no pelea porque alguien le hizo algo y perdió el genio, no, esa persona perdió el genio porque tiene problemas en su corazón. Es porque está irritado en su corazón y eso nada más demuestra lo que hay allí adentro. -«¿Entonces, cuándo alguien me ofenda y me haga algo mal y yo tenga amarguras, y tenga rencor y odio…?»- Dios te está diciendo: «Quiero enseñarte lo que hay en tu corazón, estoy sacando lo que hay en tu corazón para que tú lo veas.» Y Dios está sacando lo que hay en tu corazón para que lo veas. Tú crees que tu corazón anda bien limpiecito y Dios dice: «Déjame enseñarte lo que tienes en tu corazón. Yo lo veo y yo quiero que tú lo veas.» Entonces la prueba demuestra lo que hay en mi corazón. El Señor quiere probarme para eso, Él quiere desarrollar mi vida interior más que mi vida exterior. Lo más lindo del mundo es una persona que puede perdonar, una persona que puede amar aún a aquél o a aquella que le ha hecho daño a él o a ella. Eso es cristianismo. ¿No fue lo que dijo Cristo en la cruz cuando dijo: «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.» ¿Cómo pudo Cristo perdonarlos? Porque él se dio cuenta que ellos no sabían lo que estaban haciendo. Él dijo: «Ellos no saben que soy el Hijo de Dios, ellos no saben, no se dan cuenta que soy el Creador del Universo. Si ellos se dieran cuenta, no lo hicieran. No se dan cuenta que esto está en el plan de Dios para la salvación de los hombres. Ellos no se dan cuenta de eso, por eso Padre, por favor perdónalos, porque no saben lo que están haciendo.»

Dios quiere desarrollar más la persona interior más que la exterior. Las mujeres se preocupan tanto del exterior, que si el maquillaje, que si esto, que si el pelo. Algunas se pasan hasta dos o tres horas en espejo. Yo le doy gracias a Dios que mi esposa no es así, ella se pasa su tiempo arreglándose, pero no tres horas. Un hombre vino a mí y me dijo: «Mi esposa se pasa tres horas en el espejo.» (Cuando la vi, dije: «Mejor que se pase las seis horas porque no le fueron suficientes las tres»). Yo no estoy en contra de que se arreglen, que luzcan bien, que se pongan el maquillaje con moderación, y se arreglen bonitas, eso está bien… Pero Dios está más interesado en el interior que en el exterior. Hombres, Dios está más interesado en el interior que en el exterior. Y algo que nos hace más como Cristo que ninguna otra cosa es perdonar.

¿Qué hace Cristo más que nada? -Perdonar-. ¿Qué hace Cristo más que nada? -Amar-. Estando nosotros en nuestros pecados y deleites, y siendo enemigos de él, peleando contra Él, Dios nos amó y dio su vida por nosotros. No porque tú digas que amas tanto a Dios, él va a decir: «¡Oh cuánto me ama!, déjalo venir al cielo.» ¡Mentira! Nosotros amamos cuando Dios murió por nosotros para rescatarnos del pecado y salvarnos y darnos vida eterna. Él nos amó aún siendo enemigos. Entonces, para ser como Cristo, necesito amar. Yo tengo que cambiar si tengo que ser como Cristo. A lo mejor hay un plan que Él tiene en mi vida. -«Pero, Pastor, él me acusó falsamente y ahora perdí el trabajo.»- Quién sabe si Dios tiene un mejor trabajo para ti, y sabía que no te ibas a cambiar de trabajo a menos que pasara esto y dejó que pasara porque tiene algo para ti mejor todavía. Decir: «Yo no sé porque él lo hizo pero a lo mejor Dios tendrá algo mejor para mi vida y que Dios se arregle con él.» Y tu corazón está bien, tu corazón está tranquilo porque has aprendido a perdonar. Si Dios me está pidiendo que perdone a alguien que me quiere matar, ¿Por qué esposo y esposa no se pueden perdonar? ¿Por qué hijo y padre no se pueden perdonar? ¿Por qué hermanos no se pueden perdonar por cositas? Mira a José, sus hermanos lo venden como esclavo, se lo llevan a tierra lejana, y lo meten en cárcel después de acusarlo falsamente. José podía estar amargado en la cárcel y si hubiera estado amargado, Dios nunca le hubiera revelado los sueños que le reveló. Pero José no se amargó. Y porque no se amargó llegó a ser el segundo en mando. Y al llegar a ser el segundo en mando, vienen sus hermanos y él les da de comer a ellos. Y perdona y ama a aquellos que lo entregaron cuando era un muchachito, y se fue a una tierra lejana sin conocer el idioma, sin conocer las costumbres, y dónde terminó hasta en cárcel, José pudo haber dicho: «Ustedes me hicieron esto a mí y me la van a pagar ahora.» Pero los perdonó y los amó. A lo mejor tú puedes hacer lo mismo, tú puedes decir: «¿Sabes qué? Dios quiere hacer algo en mí, Dios quiere que me de cuenta que las personas valen más que el dinero, y que cositas.» -«Pero Pastor, me pidieron prestado y no me pagaron.» ¿Vale más ese dinero que esa persona? Y déjame decirte algo, no es bueno estar pidiendo prestado. Si alguien viene a pedirte prestado dile, ¿me ves cara de banco? Para eso están los bancos. En serio, yo no creo que sea bueno entre hermanos estarse prestando. Muchos problemas en la Iglesia son porque se han estado prestando dinero y después no pagan. Para eso están los bancos. Tú ve al banco y pide un préstamo si quieres. -«Pero es que el banco no me lo da»- Por alguna razón el banco no te lo da. Si el banco no te lo da porque no confía en ti, porque voy a ser tan tonto en prestarte yo. Y si das prestado, dalo como regalado, ni cuentes que te lo van a pagar, porque después te amargas tú. Así me pasó, hace años y años atrás le presté a un hombre $500 dólares y me dijo: «Pastor, el viernes se los doy.» Pero no le pregunté que viernes, porque todavía estoy esperando que llegué. Y ya hace como 25 años de eso. Pero, ¿Vale más ese miembro que los $500 dólares? Perdono a ese miembro que se llevó $500 dólares. Yo estaba ganando $7,000 dólares al año, sin casa, sin carro, sin nada. Había dejado un trabajo de $18,000 dólares al año para tener un trabajo de $7,000 pastoreando y ahora me quitan $500 de $7,000 era una buena porción. Pero mi pregunta es: ¿Vale más ese miembro que los $500 dólares? En la madurez tú dices: Vale más esa persona.

Dios quiere que seamos como él. -«Pastor, usted está defendiendo a mi enemigo.»- No, yo no estoy defendiendo a tu enemigo, yo te estoy ayudando a ti. Dios está más interesado en ti que en tu enemigo. Mateo 6:12 dice: «Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores..» Y el versículo 14 dice: «Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial.» Si alguien me hace mal a mí y yo no perdono, ahora Dios no me perdona. Si Dios no me perdona, yo no estoy lleno del Espíritu. Si yo no estoy lleno del Espíritu yo no tengo gozo, yo no tengo paz, yo no tengo amor, porque eso es el fruto del Espíritu. Y entonces ando en amargura, miserable, irritado, el mundo apesta, y soy yo el que tiene problemas. Porque no he aprendido a perdonar y a veces hasta con Dios nos amargamos. ¿Por qué me has hecho esto? A mi papá le pasó, cuándo mi mamá murió, yo de seis años de edad, mi padre se amargo porque me llevó a Cuba y Castro rompió relaciones con Estados Unidos, y yo me quedé en Cuba, y él perdió a su esposa y a su hijo en menos de un año. Y él se amargó contra Dios y dijo: «¿Por qué me has hecho esto?» Es una oportunidad de crecer, es una oportunidad de madurar, de decir: «Mi Dios yo no entiendo, pero algún propósito tú tienes.» Pero mi padre se amargó; como algunos de aquí se han amargado contra Dios, nada más porque dicen que Dios no les ha dado algo, que Dios no ha sido bueno. Pero si Dios nos diera lo que merecemos, estuviéramos ardiendo en el infierno ahora mismo. Aún el infierno es mejor de lo que merecemos. Si Dios nos diera lo que merecemos estuviéramos todos ardiendo en el infierno. Y si no estoy en el infierno es por la gracia y misericordia de Dios. Pero nos amargamos contra Dios, al corazón le entra amargura. -«¿Por qué no puedo ser como aquel? ¿Por qué no tengo eso? ¿Por qué me tuvieron que hacer eso?»-. Hay que pelear contra eso. Y si tú no peleas con eso, te destruye a ti. En la Florida pasamos una batalla grande, falsas acusaciones, grandes cosas. Allí la batalla con la Biblia; yo no voy a cambiar mi Biblia, unos americanos que no saben ni hablar español no me van a decir que esto no es la Palabra de Dios, porque ni la pueden leer. A propósito la Biblia Reina Valera si es la Palabra de Dios, es la Biblia para el mundo hispano y es una tremenda traducción. Yo me tengo que parar firme por mis convicciones, y dije: «Lo siento, no puedo cambiar mi Biblia.» Tremenda batalla se formó, tremenda guerra, falsas acusaciones, falsas cosas. Mi esposa y yo pasamos cosas durísimas. Perdimos más de $20,000 dólares personales. Batalla hasta no decir más. Yo tuve que cuidar mi corazón. Pero mi corazón quería amargarse, quería coger odio. Pero una vocecita me decía: «Elmer, no te olvides: Amad a vuestros enemigos, bendecidlos, haced bien, orad por ellos.» Yo no me fui en contra, no puse un ataque nacional que pude haberles hecho, no hice ninguna pelea, yo se lo dejé al Señor. No hace mucho, hasta el Pastor de esa Iglesia se enfermó, y yo le pedí a la Iglesia que oraran por él. Yo no le deseo el mal ninguno, en mi corazón lo he perdonado, si lo viera mañana le pudiera dar la mano. No estoy de acuerdo con él si el está en contra de nuestra Biblia, pero eso es por doctrina no es personalmente; personalmente, si él necesita algo yo le doy, y si mañana está en un hospital y no lo admiten hasta que alguien pague mil dólares o si no va a morir, yo le pago los mil dólares. Y te lo digo de corazón, no estoy mintiendo, delante de Dios. Si yo no hubiera cuidado mi corazón a lo mejor está Iglesia no estaría aquí ahora, las conferencias no estuvieran, mi hogar estuviera destruido y yo amargado. ¿Me hicieron una injusticia? Oh, si, una verdadera injusticia. Pero yo no puedo parar que otros me hagan injusticias, yo nada más tengo que cuidar cómo yo reaccione, cómo yo me sienta. Yo tengo que decir: «Señor tú tienes algo en mente, tú tienes un plan, algo tú tienes para mí, algo tú me quieres enseñar a mí; a lo mejor es por algo que yo mismo he hecho que estoy cosechando lo que sembré. Como dijo David: «me lo merezco, yo he hecho demasiados pecados como para ser maldecido, hay un plan que Dios tiene para mí. Pero Señor, gracias por la prueba porque el oro se purifica en el horno de prueba.»

Te quiero ayudar, no quiero que pierdas el gozo, no quiero que pierdas la alegría, no quiero que pierdas el decir: «Señor está bien, son batallas que tengo que pasar, son acusaciones, pero Señor, ayuda a esas personas, yo no sé porqué hacen lo que hacen, pero ayúdalos, bendícelos…»Míralos como vasijas rotas que necesitan arreglo. Si algo aprendí del Dr. Hyles es que dijo: «La gente en sí no es mala, es gente rota que necesita ayuda.»

Matthew Henry dijo cuándo le robaron un día: «Señor, gracias porque me asaltaron y no fui yo quien asaltó.» Gracias que me hicieron el mal a mí y no fui yo quien hizo el mal. A John R. Rice lo vinieron a asaltar, y él dijo: «Mijo, tú no necesitas sacar una pistola para que yo te de mi billetera, pero ¿en qué condiciones estás que tienes que hacer esto?» Al ratito ya lo había ganado para Cristo. Y después de que ya lo había ganado para Cristo le dijo: «Ahora te voy a dar el dinero, toma todo lo que tengo, no me tienes que robar por el, solo pídemelo y yo te lo doy.»Quizá pienses que fue porque fue John R. Rice. Piensa en qué condición está esa persona que te está haciendo mal. Di: «Señor, ayúdale porque anda mal, anda mal.» En vez de coger odio, amargura y rencor. Y si no nos cuidamos, el que se daña somos nosotros. ¿Alguien te ha hecho una injusticia? – ¡A mí nadie Pastor!- Prepárate porque ya viene, guarda este mensaje porque lo vas a necesitar un día. Porque a todos nos vienen injusticias, lo único es que yo hago con ellas. -¡Pastor, yo no tengo ningún enemigo!- Ya tendrás, ya tendrás. Y cuándo alguien te haga un daño, acuérdate: déjame amarlo, déjame bendecirlo, déjame orar por ellos, déjame perdonarlos como Dios me ha perdonado a mí, déjame tener misericordia como Dios ha tenido misericordia de mí, déjame cambiar mi forma de pensar para poderme sentir bien… Y si haces eso, puedes sacar ese rencor y esa amargura de tu corazón.