Crea En Su Palabra

Crea En Su Palabra

La Palabra de Dios dice en 2 Reyes 7:1-10: “Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah  de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria. 2 Y un príncipe sobre cuyo brazo el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello. 3 Había a la entrada de la puerta cuatro hombres leprosos, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos? 4 Si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vamos, pues, ahora, y pasemos al campamento de los sirios; si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos.5 Se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie. 6 Porque Jehová había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros.7 Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas.8 Cuando los leprosos llegaron a la entrada del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata y oro y vestidos, y fueron y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron y lo escondieron.9 Luego se dijeron el uno al otro: No estamos haciendo bien. Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos; y si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la nueva en casa del rey.10 Vinieron, pues, y gritaron a los guardas de la puerta de la ciudad, y les declararon, diciendo: Nosotros fuimos al campamento de los sirios, y he aquí que no había allí nadie, ni voz de hombre, sino caballos atados, asnos también atados, y el campamento intacto.”

Esta historia es muy famosa en la Biblia. A lo mejor algunos de ustedes ya han leído algún mensaje tomado de este texto. En 1 Corintios 10 la Biblia enseña que las historias del Antiguo Testamento están escritas como ejemplo para nosotros. Están para animarnos, y para no caer en los mismos errores que ellos cayeron. Y luego poder recibir las bendiciones que algunos de ellos alcanzaron por su fe en Dios. Esas historias son muy importantes.

Aquí vemos a Israel en un tiempo donde la gente moría de hambre, hasta el punto en el que algunos pensaban en comer a sus propios hijos. No había comida en la ciudad y el rey estaba enojado con el varón de Dios. Mucha gente se enoja con Dios cuando les va mal por causa de su pecado. En lugar de enojarse con el diablo, de enojarse con el pecado, se enojan con Dios. Y por eso atacan al pastor, al predicador, para desquitar su amargura con el Señor. El rey estaba enojado con el siervo de Dios.

Como pastor me he encontrado muchas veces con gente que me pregunta: “¿Si Dios es tan bueno, por qué hay tanta maldad en el mundo? ¿Por qué tanta violencia, tantos secuestros, tanta enfermedad, si Dios es tan bueno?” La respuesta es muy fácil: Dios hizo del mundo un paraíso. Fuimos nosotros quienes lo echamos a perder. Y luego queremos echar la culpa a Dios. Dios no tiene la culpa, nunca ha hecho nada malo para nosotros.

Como observamos en 2 Reyes 7:1: “Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria.” Imaginen ustedes la situación. La gente muriendo de hambre y el varón de Dios dice: “Mañana la comida va a ser muy barata.” Continúa 2 Reyes 7:2: “Y un príncipe sobre cuyo brazo el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.” No hay nada más triste cuando uno tiene hambre que ver a otros comer.

Hace años yo estaba ayunando para que mis padres fueran salvos y yo pasé tres días y tres noches ayunando y no había comido nada. Yo estaba trabajando en un restaurante como cocinero. Estaba haciendo muchísimo calor en la cocina y yo no había comido nada ni tomado nada. Y llegó el jefe y dijo: “¿Saben qué? está un poco flojo el trabajo está noche. Coman lo que ustedes quieran comer está noche.” Yo estaba ahí y dije: “No. Es que no tengo hambre.” Llegaban los meseros ahí y me decían: “¿Quieres una coca? ¿Quieres un refresco? Está haciendo mucho calor.” Yo les dije: “No. Estoy bien. Gracias.”

Imaginen a esté hombre muriendo de hambre. Le dice el varón de Dios: “Mañana tú lo vas a ver con tus ojos, pero no vas a participar de la bendición de Dios por tu incredulidad.”  Quiero destacar algo muy importante de este texto. Dios odia la incredulidad. La fe es la única cosa que le agrada a Dios. Sin fe es imposible agradarle.

Para Dios resulta muy ofensivo cuando nosotros no creemos lo que Él dice. Dios es la Verdad. Él nunca ha mentido. Por eso le resulta ofensivo que nosotros, que somos pecadores y sí mentimos, no le creamos. Cuando Dios promete abrir las ventanas del cielo y derramar una bendición, Dios lo puede hacer.

Dice Malaquías 3:8-11: “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. 9 Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. 10 Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. 11Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos.”

Dios dice que si confiamos en Él, debemos dar el diezmo y las ofrendas, y Él abrirá las ventanas de los cielos y nos bendecirá. El diezmo es lo que nosotros debemos a Dios. La ofrenda es lo que damos a Dios, pero el diezmo lo debemos. Tú no puedes dar una ofrenda a Dios hasta que le pagues lo que le debes. Hay gente que dice: “Yo he dado mi diezmo, pero nunca vi a Dios bendecirme.” Yo estoy convencido de que muchas veces el Señor nos bendice y no lo veremos hasta llegar al cielo. Muchas veces nos bendice y no nos damos cuenta.

La mayoría de la gente no es fiel con Dios. Dan su diezmo, pero sólo de vez en cuando. Imagine que usted renta un departamento, y paga la renta sólo de vez en cuando. El dueño de la casa no va a estar feliz con nosotros. Muchos cristianos quieren servir a Dios de vez en cuando, y cuando no llega la bendición piensan que lo que dice la Biblia no es cierto. Pero Dios cumple su palabra.

El Apóstol Pablo dice en Filipenses 4:11-13: “No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. 12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. 13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
La aplicación directa de este versículo es que podemos aprender a estar contentos con lo que tenemos. Dios nos da el poder para estar felices y contentos. La gente codiciosa nunca da a la obra de Dios. Nunca dan porque no están agradecidos con Dios por lo que ya tienen. Continúa Filipenses 4:14-18 diciendo: “Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación. 15 Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos; 16 pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades. 17 No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta. 18 Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios. 19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.”

Todo lo que tú necesitas, Dios lo va a suplir. Todo lo que te hace falta, Dios lo va a suplir, si tú has creído en la Palabra de Dios, y has aprovechado las promesas de Dios.

Dice 1 Reyes 17:8-12: “Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo: 9 Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente. 10 Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba. 11 Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también un bocado de pan en tu mano. 12 Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir.” Continúa, en Primera de Reyes 17:13-14: “Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. 14 Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.”

Aquí Elías llegó y vio a está viuda preparando su última comida. Iban a morir ella y su hijo. Y Elías le pide agua, y luego pan. Hizo como hace todo pastor bautista fundamental. Primero le pedimos algo y, después, cuando lo hace, pedimos algo más grande. Primero le invitamos a la Iglesia, y luego le decimos que se bautice. Y después del bautismo le decimos que debe venir todas las semanas. Y luego debe empezar a diezmar. Así es Dios. Cuando le obedecemos, Dios sigue probando nuestra fe. Paso a paso. Él quiere que crezcamos en la gracia y conocimiento de Dios.

La mujer era pobre y estaba comiendo su última comida. Y el varón de Dios le pide una torta. Elías, como un pastor bautista fundamental, tenía mucha compasión y amor. Le dijo que le hiciera su torta primero. Imaginen la fe que debía tener la mujer en la palabra del varón de Dios para ir y preparar la última comida que ella tenía, y dársela al siervo de Dios. Y Dios abrió las ventanas del cielo.

Hay gente en mi Iglesia que es muy pobre. Algunos viven en casas de cartón, pero son fieles para dar su diezmo, para dar su ofrenda. Y también dan a los misioneros, y apoyan a la obra de Dios. Algunos incluso dan el 30 o 35% de lo que ganan. Y yo he visto como mejora su situación. Dios es el que decide cuándo nos va a bendecir y cómo nos va a bendecir. No estoy predicando como un Pentecostés: “Da a la obra de Dios y Dios te hace rico.” A veces Él nos prueba, a ver si actuamos con buen corazón. Pero Dios nos puede sostener, y va a cumplir su palabra.

Hace tiempo cuando empecé la Iglesia en México, unas familias querían venir conmigo. “Queremos ir porque vemos que usted le da dinero a su gente,” me dijeron. Mencionaron a un hermano, que antes no tenía ni para comer, y había prosperado mucho: “Desde que van a su Iglesia tienen dinero y yo creo que usted les da dinero.” Yo les conteste que eso no fue lo que paso. Esa persona prosperó porque dejó el alcohol, y comenzó a diezmar. A algunos hombres les molesta que predique sobre el diezmo. Pero van a la cantina y gastan todo su dinero. Y Dios sólo pide el 10%. Hay gente que dice que ya no va más a la Iglesia porque allí hablan de dinero. Pero sí van al restaurant, al trabajo, a las tiendas, y en todos esos lados hablan de dinero. Eso es una hipocresía.

Cristo dijo: “Donde está tu tesoro, ahí está tu corazón.” Si tú quieres que Dios te abra las ventanas del cielo, debes confiar en lo que dice Su palabra.

Dice 2 Reyes 4:1-7: “Una mujer, de las mujeres de los hijos de los profetas, clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos.2 Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite.3 El le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas.4 Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte.5 Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite.6 Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.7 Vino ella luego, y lo contó al varón de Dios, el cual dijo: Ve y vende el aceite, y paga a tus acreedores; y tú y tus hijos vivid de lo que quede.”

La mujer no tenía nada. Sólo una vasija de aceite. Y el varón de Dios le pregunto qué tenía. Muchos de nosotros queremos que Dios nos bendiga con algo que no tenemos.

Pero si no servimos a Dios con lo que ya tenemos, Él no nos dará más. Me recuerda una anécdota de dos campesinos, que iban caminando, y tuvieron el siguiente diálogo:

-Amigo, ¿somos bien cuates, verdad?

-Oh, sí, por supuesto.

-Y si tú tuvieras un millón de dólares, ¿me darías la mitad?

-Claro, tú eres mi amigo, eres mi cuate. Te daría medio millón.

-Y si tuvieras dos casas, ¿me darías una?

-Sí, si tuviera dos casas, te daría una

-Si tuvieras dos coches, ¿me darías un coche?

-Claro, somos cuates.

-Y si tuvieras dos cerditos, ¿me darías uno, verdad?

-Cállate, tú sabes que yo tengo dos cerditos.

Mucha gente es generosa con lo que no tiene. Pero Dios está interesado en que seamos generosos con lo que sí tenemos.

El siervo de Dios le dijo a la mujer que consiga vasijas. Y ella fue, y pidió vasijas prestadas. Y empezó a derramar el aceite, y nunca cesaba. Nunca se vació. Entre más derramaba, más aceite había. La mujer fue bendecida por Dios según su fe. Debemos creer en Dios. ¿Por qué hay gente que va al infierno? Porque no creen en el Señor Jesucristo. No le piden con fe a Jesucristo que los salve. Si tú quieres que Dios te abra las ventanas del cielo, debes creer en Él.

Debemos actuar correctamente. Como los leprosos que llegaron con mucha hambre al campamento de los sirios. Dios había hecho un tremendo ruido en la noche, por lo que los soldados del campamento pensaron que estaba viniendo un gran ejercito, y dejaron todo ahí. En aquel tiempo, cuando los soldados iban a la guerra, llevaban muchas posesiones. Por eso, cuando llegaron los leprosos encontraron el campamento desierto.

Imagine qué haría usted: se está muriendo de hambre y llega a una ciudad, y no hay nadie. Imagine llegar a una ciudad y encontrar los restaurantes abiertos, con una arrachera cocinando, y unos huevos revueltos con jamón y tocino. Todas las casas y mansiones vacías. Los coches con las llaves puestas. ¿Qué haría usted? Yo no sé usted, pero yo conozco bien a los chilangos, y yo sé que es lo que ellos si harían.

Pero cuando los leprosos estaban comiendo, se dieron cuenta de que no estaban haciendo bien. Se acordaron que mientras ellos comían y bebían, la gente de la ciudad pasaba hambre. Por eso decidieron obrar bien, y volver a contar las buenas nuevas.

La Biblia profetiza que en los últimos días habrá hambre. No de pan, sino por escasez de la Palabra de Dios. Nosotros tenemos el Evangelio. Tenemos la Palabra de Dios. Y si no la compartimos con otra gente, y dejamos que vayan al infierno, somos egoístas y perversos. Debemos compartir el Evangelio, mandar misioneros, mandar pastores, enviar Biblias a quienes no tienen. Dios no bendice a los espíritus egoístas. Dios quiere que nosotros seamos generosos. Si le damos pan a quien no tiene, Dios nos dará más, y nos bendecirá.

Los que no quieren creer, están destruidos. Como este hombre que era consejero del rey, y dijo: “Si Dios abre ventanas en el cielo, ¿podría hacer eso?” Y Eliseo le respondió: “Tú lo vas a ver, pero no vas a participar.” Qué triste eso. Qué triste ver a otros cristianos disfrutar de la bendición de Dios y no participar. Ver a otros entrar en el cielo, y otros ser lanzados al lago de fuego. Lo que sucedió fue que el rey le encargó al consejero que cuide la puerta de la ciudad. La gente entró al campamento y vio que estaba vacío, y había comida, animales, plata y oro. Y el consejero se quedó cuidando la puerta.

Quienes conocen el metro del D.F, saben que allí se viaja muy apretado. Y a veces sucede que uno no quiere bajar, pero la gente lo atropella a empujones y hasta lo bajan. Imaginen a este hombre cuidando la puerta de la ciudad, y toda la gente muriendo de hambre. Cuando salió la gente hambrienta, aplastaron a este hombre, por incrédulo. Este hombre alcanzó a ver con sus ojos la bendición de Dios, pero no pudo participar de ella. Es muy triste ver cómo otros reciben la bendición, por haber creído en Dios, y en lo que el siervo de Dios dijo. Es feo ver como Dios abre las ventanas del cielo sobre otros, y uno ser excluido por su falta de fe. Debemos creer en lo que la Biblia dice, y Dios nos bendecirá.

Comentarios

3 Respuestas a “Crea En Su Palabra”
  1. nilbia luna dice:

    De Nilbia Luna para desenmascarár a María José Huertas Vázquez del “Ministerio Misionero Yahweh Jireh Inc.”

    “ES NECESARIO REPETIRLO OTRA VEZ, PUES, ESTO ES: “UNA VOZ DE ALERTA PARA LOS JUDAIZANTES”

    Navegando por el internet me encontré con un comentario de mi autoría en la página de María José Huertas Vázquez del “Ministerio Misionero Yahweh jireh Inc.”

    No me opongo a que el comentario sea publicado, y tampoco me interesa que aparezca mi nombre como la autora; Pero como Maria Jose Huertas Vázquez no explica la fuente de donde sacó el estudio, pues simplemente se presta para entenderse que la autora es quien lo publica;

    Se que la gloria es de Dios, pero el apóstol Pablo nunca predicó sobre fundamento ajeno
    -Se que todos nosotros compareceremos ante el tribunal de Cristo, y que cada uno recibirá según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.
    -La biblia nos enseña que tanto el que planta como el que riega son una misma cosa, pero que cada quien recibirá su recompensa conforme a su labor. (Fíjense que la recompensa es individual)

    Dios no le dio ese estudio a Maria José Huertas Vázquez. sino a esta su sierva.

    Cualquiera puede usar este estudio para desenmascarár a los Judaizantes;
    Todos pueden expandír y publicár este estudio para contribuír a la sana doctrina. Pero no es correcto que quien lo haga se atribuya autoría alguna, y tampoco es correcto quedarse callado intencionalmente, omitiendo de donde se sacó el estudio, porque se prestaría a entenderse que quien publica es el autor, y quien tal haga, lo que busca es vanagloriarse con fundamento ajeno; y sería una mentira delante de Dios.
    Dios juzgará toda obra. Y todos sabemos que los mentirosos no entrarán en el reino de Dios y tampoco los que óbran injustamente.

    Agradezco y doy gloria a Dios que me dio este estudio para refutar a los Judaizantes.

    Pero este estudio a sido compartido por miles de personas, y hay más de 590 comentarios sobre este estudio en el sitio “Ministerio Misionero Yahweh Iireh Inc.” y todos tienen la convicción de que el estudio fue realizado por Maria José Huertas Vázquez; siendo esto una mentira.

    Si ella hubiera sido honesta delante de Dios; con sencillez, sinceridad y humildad hubiera hecho la aclaración desde que aparecieron los primeros comentarios, o al final del estudio, con tan solo decir:

    “gracias por sus comentarios pero el estudio lo saqué de otra fuente” ¡y punto!.

    Pero prefirió quedarse callada por más de un año, quitando asi el derecho y la honra a la mensajera que Dios escogió.
    Porque aunque no lo crean, Dios da honra a sus mensajeros, a sus grandes y pequeños, a los que envía y hacen su voluntad; (eso se ve en toda la Bíblia).

    La biblia nos enseña que: No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.
    ¿Donde está mi honra?.
    También dice: Aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado ¿Acaso torcerá Dios EL DERECHO, o pervertirá el Todopoderoso la justicia?

    El comentario tiene algunos títulos en el internet, tales como:

    “ES NECESARIO REPETIRLO OTRA VEZ, PUES, ESTO ES: “UNA VOZ DE ALERTA PARA LOS JUDAIZANTES”
    “COMENTARIO CONTRA LOS JUDAIZANTES” (diezmos, días de reposo, etc)
    “UNA VOZ DE ALERTA PARA LOS JUDAIZANTES”

    Ha sido publicado en varias páginas; en innumerables foros de blogueros y enviado a cientos de correos electrónicos (email) de pastores en diferentes paises;

    Las pruebas están en el inernet, solo entrar en Google y escribír mi nombre Nilbia Luna y luego “Comentario contra los Judaizantes” y encontrará muchos enlaces, sitios y páginas donde aparece el estudio en los foros o comentarios, con mi nombre. (también tengo comentarios en otros tópicos)

    Por lo tanto le sugiero a Maria José Huertas Vázquez que haga la aclaración en su página “Ministerio Misionero Yahweh Jireh Inc.”, publicando que el estudio fue tomado del internet, o de otra fuente, porque ha pasado más del año, desde que ella lo publicó el 28 de diciembre del 2013; y miles de cristianos están convencidos que ella es la autora. lo cual es una mentira.

    Probablemente ella no ha hecho esto con premeditación y alevosía; pero de no hacerlo, no entrará en el reino de Dios; porque los mentirosos no tendrán parte en el reino de Dios.

    Dios no puede ser burlado.

    Attte. Nilbia Luna.

    ¡¡¡ A DIOS SEA TODA LA GLORIA !!!

  2. Luis Beltran dice:

    Dios es bueno y a el sea la Gloria, gracias a DIos por esta pagina ha sido de bendición en mi vida y gracias a Dios por la vida de los pastores.

  3. nilbia luna dice:

    Comentario Contra Los Judaizantes
    (diezmos, días de reposo, etc).
    Abraham diezma al sacerdote Melquisedec; un precedente que concluye en la ley.
    Este evento se encuentra en Génesis 14:18-20… Y fue de esta manera: “Entonces Melquisedec, rey de Salen y sacerdote del Dios altisimo, sacó pan y vino; y le bendijo diciendo: bendito sea Abraham del Dios altísimo, creador de los cielos y de la tierra, y bendito sea el Dios altisimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dió Abraham los diezmos de todo”…Este evento entre Abraham y Melquisedec fue un precedente que mas luego concluyó como ley en el monte Sinai para el pueblo de Israel (Levítico 27:30-34) (Numeros 18:21) (Deuteronomio 14:22-29). El patriarca Abraham no fue bendecido por que diezmó, sino por que era el que tenía las promesas (Génesis 14:18) (Hebreos 7:6). Las bendiciones en el caso del diezmo solo aparecen en la ley, para el pueblo Judío y para los hijos de Leví que reciben los diezmos (Deuteronomio 14:29) (Malaquias 3:6,9,10,12) (Levítico 27:34); Nadie del pueblo de Israel, en todo el antiguo pacto y hasta el día de hoy, ha diezmado basándose en el evento de Abraham y Melquisedec. Todas las tribus y colonias de Israel, tanto en el antiguo pacto, como en la dispersacion Judía, diezmaban por la ley, no por el diezmo Abrahámico; Muchas colonias no diezman en espera de que se restablezca el Sacerdocio Levítico y el nuevo Templo…El patriarca Abraham no diezmó de sus riquezas, que tenía en el neguev, a cargo de su mayordomo Eliezer (Génesis 12:5,9,16; 13:1-2; 15:2;) sino del botín recuperado en la derrota del rey Quedorlaomer (Génesis 14:20; Hebreos 7:4)…

    En el libro de Números es donde aparece por primera vez la ordenanza de que los diezmos de Jehová en (Levítico 27:30-33), sean transferidos por heredad, a los hijos de Leví, por cuanto ellos no tienen heredad entre los hijos de Israel; y que el diezmo de los diezmos sería presentado a Dios como ofrenda mecida, que sería contado como grano de la era y como producto del lagar, (Numeros 18:21-28) (Deuteronomio 14:22,27,29; 26:12.)…

    Indiscutiblemente el diezmo fue hecho ley
    Y es por tal razón, que todas las amonestaciones hechas al pueblo de Israel con relación a los diezmos, nunca fueron basadas en el evento entre Abraham y Melquisedec, sino por la ley…Cuando Dios Jehová amonestó a los hijos de Israel, por medio de Malaquías, no se basó en el diezmo de Abraham con Melquisedec, sino por el diezmo de la ley. Los que dicen que el diezmo no es de la ley, Le hacen mentiroso….Cuando nuestro señor Jesucristo habló de los diezmos, no se basó en el diezmo de Abraham con Melquisedec, sino que también lo enmarcó en la ley (Mateo 23:23); Los que dicen que el diezmo no es de la ley, hacen mentiroso a nuestro Señor Jesucristo …

    Debe reconocerse esta salvedad:
    que el evento entre Abraham y Melquisedec es primero que la ley en cuanto al orden de cronología; pero en cuanto al modo de ejecutoria indefectible, es el de la ley; porque el primero carese de registro autoritario, mandatorio u obligatorio, mas el segundo si; El evento de Abraham y Melquisedec, así como la promesa de Jacob, de que le daría el diezmo a Dios de todo lo que él le diere, no derivó en consecuencia de costumbre o tradición alguna, porque ninguno de sus hijos lo guardaron, ni su descendencia, hasta que el Dios del cielo lo hizo ley por medio de Moisés, y solamente para Israel.

    Hay un recurso intencionado para someter
    a los gentiles a judaizar (en este caso a diezmar), y es que identifican a Melquisedec como teofanía de Cristo (Cristo en otra forma). Teofanía significa: manifestación de la “deidad”. En Jesucristo habita corporalmente toda la plenitud de la “deidad” mas no así en Melquisedec; Abraham no adoró a Melquisedec (Génesis 14:18-20); Los apóstoles adoraron a Jesucristo (Mateo 2:11; 14:33; 29:9) (Lucas 24:52) (Juan 9:38);
    Nótece algunas diferencias: Melquisedec no es el verbo de Dios; No derramó sangre por nosotros; No está sentado a la diestra del Padre;
    Jesucristo es Dios fuerte y Padre eterno (Isaías 9:6); Jesucristo es igüal a Dios (Filipenses 2:6) porque él es Dios (Juan 20:28) (Isaías 9:6); Melquisedec no es el nombre que es sobre todo nombre; No es el Hijo de Dios; ¿se doblará toda rodilla delante de Melquisedec o de Jesucristo? ¿resucitó Dios a Melquisedec o a Jesucristo?; La biblia dice que en él, y por él, y para él fueron creadas todas las cosas, las visibles e invisibles, y que sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho; también dice: “en el mundo estaba, y el mundo no le conoció, y el mundo por él fue hecho”. ¿Y quien es él ? ¿Melquisedec o Jesucristo?; ¿Es Melquisedec el gran pastor de las ovejas por la sangre del pacto eterno? (Hebreos 13:20); ¿Es Melquisedec el resplandor de la gloria de Dios? ¿ o es la imagen misma de Dios? (Hebreos 1:3); Jesucristo es Dios (Juan 20:28) Melquisedec no es Dios?. etc.etc… Algunos tienen la osadía de enseñar que Melquisedec es Jesucristo.

    Otro recurso que utilizan como sugestión
    para someter a diezmar (judaizar) al redimido por la sangre de Cristo, es la acusación: ¡No debes robarle los diezmos a Dios; Maldito sois con maldición! (Malaquias 3:9); ¡HIPOCRITA! ¿Acaso no nos redimió Cristo de la maldición de la ley? (Gálatas 3:13) ¿Acaso no crucificó Cristo toda maldición en la cruz del calvario? ¿Porqué le dices maldito sois con maldición, si tú no cumples con Malaquías 4:4?… Si tú enseñas a Malaquías y no cumples con Malaquías, el que está bajo maldición eres tú pastor (acuerdate de los Judíos y la ley (Romanos 2:17-24). Si tú lee en Romanos 8:1, donde dice: -Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús- ¿Porqué lo condenas? -Uno solo es el dador de la ley, que puede salvar y perder; pero tú, ¿Quién eres para que juzgues a otro? (Santiago 4:12).

    Amada oveja de Dios
    hace 2000 años, antes de la destrucción del templo y de la dispersación Judía, hubo un concilio en Jerusalén, una reunión estraordinaria, realizada por los apóstoles de Jesucristo, con los ancianos de la Iglesia genuina de Cristo, donde se determinó que los géntiles no tienen que guardar la ley de Moisés ni la circunsición. Los apóstoles, los ancianos y la iglesia, escribieron una carta y la enviaron con Pablo, Bernabé, Silas y Judas (de sobrenombre Barsabás), y por medio de éstas personas llevaron la carta a todas las iglesias de entre los gentiles en Antioquía (Hechos 15:27)….

    La carta dice asi:
    “ Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en antioquía, en Siria y en Cilicia, salud. Por cuanto hemos oido que algunos que han salido de nosotros, a los cuales no dimos orden, os han inquietado con palabras, perturbando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley. Nos ha parecido bien, habiendo llegado a un acuerdo, elegir varones y enviarlos a vosotros con nuestros amados Bernabé y Pablo, hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Asi que enviamos a Judas y a Silas, los cuales también de palabra os harán saber lo mismo. “Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien ”….. Así, pues, los que fueron enviados descendieron a Antioquía, y reuniendo a la congregación, entregaron la carta; habiendo leído la cual, se regocijaron por la consolación. (Hechos 15:23-31).

    Nótese que dice: “se regocijaron por la consolación”
    Esto muestra que las primeras iglesias de entre los gentiles, del tiempo de los apóstoles eran libres de la ley; y por ser libres de la ley, no tenían porque diezmarle al sacerdocio levítico que recibía los diezmos; y si no diezmaron al sacerdocio levítico, mucho menos al sacerdocio de Cristo que los redimió de toda maldición… El apóstol Pablo y Sila llevaron esta carta acordada por los apóstoles y los ancianos (Hechos 16:4) a muchas ciudades tales como: Siria, Cilicia, Derbe, Listra, etc. Y así las iglesias fueron confirmadas en la fe (no en la ley) (Hechos 15:41; 16:1-5).

    El criterio de someter a Judaizar a los gentiles
    quedó sepultado para siempre en aquel concilio, por el designio de Dios; Ya que la frase: “Porque ha parecido bien al Espiritu Santo” es el sello de Dios y del Hijo, porque el Espíritu Santo es el Espíritu de Dios (Hechos 5:3-4) y el Espíritu de Jesucristo (Gálatas 4:6) (2 Corintios 3:17) y Jesucristo es Dios (Juan 1:1; 20:28; Isaías 9:6; Filipenses 2:6). Partiendo de la decisión tomada en este concilio y más aun con la aprobación del Espíritu Santo, toda sujeción que pretenda Judaizár a los gentiles queda totalmente anulada (esto incluye el diezmo y el día de reposo);..Ningun Judío diezmó por el evento de Abraham y Melquisedec, sino por la ley; todos los profetas vivieron el régimen del sacerdocio levítico (la ley) todas las amonestaciones con respecto al diezmo fueron basadas en la ley; Nehemías y Malaquías vivieron el régimen del sacerdocio levítico (la ley); tenían todo el derecho de reclamar los diezmos porque estaban bajo el régimen del sacerdocio levítico (la ley); La amonestación del Padre en la carta de Malaquias (Malaquias 3:7); La amonestación del Hijo a los fariseos (Mateo 23:23); fueron basadas en la ley.

    Pastor de estos tiempos apostáticos, Tú que usas Malaquías 3:9-10 ¿Guardas tú, Malaquías 4:4?. Tu que usas Nehemías 10:1-39 ¿Guardas tú Nehemías 10:29?. Tú que usas Levítico 27:30 ¿Guardas tú Levítico 19:37; 20:22?. Tú que usas Números 18:21 ¿Guardas tú Números 36:13?. Tú que usas Deuteronomio 14:22 y 26:1-19 ¿Guardas tú Deuteronomio 27:1; 27:8-10; 27:26; 28:1; 32:46-47 ?. Tú que usas 2Crónicas 31:2-21 ¿Guardas tú 2Crónicas 31:3,4 y 21?.

    Si tú que enseñas las cosas del sacerdocio Levítico (la ley) y no eres cumplidor de la ley, el que esta bajo maldición eres tú pastor, por estar sometiendo a judaizar a los gentiles, que son redimidos por la sangre de Cristo (Gálatas 2:11-14).

    Todo este breve recuento es para quitar la osadía
    a un grupo de habladores contumaces (engañadores), que se hacen llamar reverendos, y que han tenido el atrevimiento descarado, de decir y asegurar que el que no diezma, posiblemente tenga en juego la salvación de su alma… ¡Que deprimente! Y saber que están en altas posiciones, perteneciendo o dirigiendo seminarios, concilios, asociaciones pastorales, instituciones, y haciendose llamar ministros de la palabra de Dios.

    Nuestro señor Jesucristo dijo:
    ¡Ay del mundo por los tropiezos! porque necesario es que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo! (Mateo 18:7). El apóstol Pablo en su indignación contra los judaizantes, en la carta a los Gálatas, dijo: -Mas el que os perturba llevará la sentencia, quienquiera que sea- (Gálatas 5:10). La mayor parte de las iglesias se mueven por el favor de los hombres ($$$$$$) (Gálatas 1:10); y no por el Espíritu de Dios (Romanos 8:14); Nuestro Señor Jesucristo dijo: -Este pueblo de labios me honra, mas su corazón esta lejos de mi, pues en vano me honran teniendo como doctrina mandamientos de hombres- (Mateo 15:8-9); Esta cita fue escrita por el profeta Isaías (Isaías 29:13) y confirmada por Cristo (Marcos 7:6-13), mas aun sigue vigente hasta hoy, con mas fuerza, porque de ella pende el aupamiento de la apostasía, para dar paso al anticristo (2 Tesalonicenses 2:3); Hoy en días estamos atestados de falsas doctrinas y de mandamientos de hombres en concilios y seminarios, instituciones mundiales (el catolicismo la gran babilonia), ministerios mercaderes. (2 Pedro 2:2-3).

    Un ejemplo de Judaización
    Dios mandó que los gentiles no tienen que guardar la ley de Moisés (Hechos 21:24-25; 15:5,24,28-29), la ley de Moisés manda a no comer alimentos inmundos (Levítico 11:1-47), pero el sacerdocio de Cristo dice: “Porque todo lo que Dios creó es bueno y nada es de descecharse, si se toma con acción de gracia, porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado”(1 Timoteo 4:4-5) Pero los judaizantes anulan el mandamiento del sacerdocio de Cristo y persisten en el de la ley (sacerdocio levítico); Una denominación judaizante en este específico caso son: “los Adventistas del septimo día” Ellos prohiben alimentos tales como: (conejo, pato, cerdo, etc) basándose en la ley de Moisés; El apóstol Pablo profetizó sobre estas doctrinas, enmarcándolas en la apostasía; diciendo: -Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse y mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó , para que con acción de gracias participen de ellos los creyentes, y los que han conocido la verdad.- (1 Timoteo 4:1-3). El apóstol Pablo dió muestra de un ejemplo de apostasía, de cómo los judaizantes introducen la ley al creyente gentil (la esclava persiguiendo a la libre, los judaizantes persiguiendo al redimido: (Gálatas 4:29) (ver Génesis 21:9). pues de la misma manera que este ejemplo, también lo es para el diezmo y para el día de reposo, pues ambos son de la ley….

    Aunque a muchos pastores no les guste
    o no lo quieren aceptar, o simplemente se hacen los bobos, Dios ordenó el diezmo en la ley y solo para Israel (Deuteronomio 14:22-29; 18:1-8; etc.).
    No existe ninguna cita bíblica que envíe a los gentiles a diezmar, ni a guardar día de reposo, ni a guardar la ley de los alimentos inmundos, etc. Nuestro Señor Jesucristo no recibió diezmo alguno de sus discípulos ni de sus apóstoles; El ópening de la iglesia de Cristo fue el día de Pentecostés, ciento veinte galileos recibieron el Espíritu Santo, y a partir de este acontecimiento hasta el día de hoy, no hay registro alguno de que la iglesia de Cristo haya contemplado los diezmos del Sacerdocio Levítico; ningun apóstol recibió diezmo de la congregación; ni las iglesias fundadas por el apóstol Pablo y sus compañeros fueron sometidas a diezmar. No existe mandamiento alguno que envíe a los gentiles a diezmar, ni por el evento de Abraham y Melquizedec, ni por la Ley (sacerdocio Levítico) . Cada vez que se usa la Ley (sacerdocio Levítico) para someter a judaizar a los gentiles, se está apostatando de lo establecido por el Espíritu Santo y los Apóstoles en el concilio de Jerusalén (Hechos 15:5,24,28-29; 21:24-25), y los que tales enseñan acarrean maldición para sí mismos (no las ovejas), sino el Pastor que judaiza a las ovejas (Gálatas 5:10; 1:6-9; 2:11-16) (Tito 1:10-14; 3:9) (1Timoteo 4:1).

    El Apóstol Pedro fue reprendido
    porque obligaba a los gentiles a judaizar (Gálatas 2:11-14). Las iglesias del tiempo del Apóstol Pablo fueron confirmadas en la fe (Hechos 15:30-32,41; 16:4-5); nunca fueron sometidas a judaizar (Hechos 15:5,24,28-29; 21:24-25); El apóstol Pablo ordenó las ofrendas voluntarias en las iglesias, nunca el diezmo (1 Corintios 16:1-5);

    Nosotros no somos del Sacerdocio Levítico, sino, del Sacerdocio de Cristo quien nos redimió de toda maldicion y nos hizo libres (Gálatas 3:13)

    La única y soberana forma (voluntaria)
    de ofrendar en las iglesias entre los gentiles, la ordenó y generalizó el apóstol Pablo, primeramente en las iglesias de Galacias, y luego a los Corintios (1Corintios 16:1-4). También los de Macedonia y Acaya (Romanos 15:26,31) y desde entonces ha sido y es el único modelo de ofrendar en todas las iglesias de Cristo entre los gentiles. Cabe preguntarse: ¿Porqué el apóstol Pablo no aprovechó tan excelente oportunidad para hablar de los diezmos a los gentiles en: 1 de Corintios 16:1-4?… La respuesta es: “El concilio en Jerusalén” (Hechos 15:1-32) Los gentiles no deben judaizar (Gálatas 2:11-16).

    Nosotros estamos seguros delante de Dios
    que ningún pastor, ni evangelista, ni Apóstol, ni Maestro, ni profeta, ni obispo, ni diácono, ni anciano, cualquiera que sea, no cumple con Malaquías, ni Levítico, ni Números, ni Nehemías. ni Deuteronomio, ni 2Crónicas, ni ningún otro libro del sacerdocio Levítico; porque todos estos libros ordenan a guardar todas las leyes, preceptos y ordenanzas dadas por Moisés en el Monte Sinaí; y ninguno cumple con la Ley (Juan 7:19; Hechos 15:10. Gálatas 6:13); y no es juicioso enseñar lo que no se vive ni se hace.

    Nuestro Señor Jesucristo le dijo a los judios:
    “No os dio Moisés la Ley, y ninguno de vosotros cumple la Ley” (Juan 7:19); El apóstol Pablo dijo: “Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la Ley” (Gálatas 6:13); El apóstol Pedro dijo: “¿Por qué tentáis a Dios, poniendo sobre la cerviz de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar? (Hechos 15:10)” Es evidente que si el pueblo judío no pudo cumplir la Ley, mucho menos los gentiles. … Y si en el caso de que se tubiera que guardar los diezmos en la Ley ¿Porqué los diezmos no son llevados a Israel para ser entregados al sacerdocio Levítico, ya que, éstos, son los únicos que por heredad y mandamiento de Dios, deben recibír del pueblo los diezmos? (Números 18:21,24) (Hebreos 7:9) (2Crónicas 31:4-12) (Deuteronomio 14:22-29; 18:1-7) etc.

    Nuestro Señor Jesucristo dejó constancia
    de que el diezmo es de la ley (Mateo 23:23 y Hebreos 7:5). El Espíritu Santo y los Apóstoles ordenaron en el concilio de Jerusalén, que los gentiles creyentes no tienen que guardar la ley (Hechos 15:5,24,28,29 y 21:24,25). Aplicar los diezmos del sacerdocio Levítico a los gentiles, usando la ley, es someter a judaizar a los gentiles (Gálatas 2:11-14); y esto es una grave desobediencia a Dios…. “No existe ninguna cita bíblica en el Sacerdocio de Cristo que envíe a los gentiles a diezmar”.

    En este comentario hemos demostrado
    que el diezmo es de la ley. Cientos de pastores, teniendo la conciencia cauterizada (como diría el apóstol Pablo) someten a judaizár a los redimidos por Cristo; el fin de los cuales será conforme a sus obras; Pero todo esto no va a detener a los judaizantes, porque la apostasía tiene que cumplirse, para luego dar paso al anticristo (2 Tesalonicenses 2:3). El propósito de este comentario lleva en sí mismo una voz de alerta a los judaizantes; sabiendo que todos compareceremos ante el tribunal de Cristo… También tiene por finalidad libertar, edificar y contribuír con la sana doctrina del evangelio, apollado en el fundamento de la doctrina de los apóstoles y profetas siendo la prinsipal piedra del ángulo, nuestro Señor Jesucristo. Amén.

    -Del Señor es la tierra y su plenitud-
    “Hemos sido redimidos de toda maldición” (Gálatas 3:13)
    ¡A Dios Sea La Gloria!

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