El Andar Del Cristiano

Pastor Alejandro Córdova K.

EL  ANDAR DEL CRISTIANO

Efesios 4:17-18 dice «Esto, pues, digo y requiero en el Señor; que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón.»

Yo considero de suma importancia, el hecho de ANDAR correctamente. Cuando nosotros utilizamos la palabra ANDAR, no nos estamos refiriendo necesariamente a como camina una persona, estamos hablando de cómo vive. No nos referimos  a cómo camina una persona, los pasos que da físicamente, sino en realidad nos referimos a cómo vive esa persona: Cuál es la condición de su vida moral, espiritual, social, familiar.

Es interesante notar que en la Palabra de Dios, la palabra ANDAR se utiliza en esa misma forma. En la carta del apóstol Pablo a los Efesios, por lo menos Pablo utiliza 7 veces la palabra ANDAR. Y es muy importante notar cómo es que él conjuga el verbo ANDAR. Cada uno de nosotros, como cristianos, deberíamos de aprender  lo que la Palabra de Dios dice en relación a este tema, a este asunto. ¿Cómo anda usted? ¿Cuál debería de ser el andar del cristiano?

Efesios 2:1-3 dice: «Y Él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,  2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire; el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,  3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra  carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.» Ahí está la primera vez que el apóstol  Pablo menciona el verbo ANDAR, y note  que él lo está conjugando en tiempo pasado, hablando de la condición de los efesios, de que  ellos en otro tiempo, de acuerdo a la corriente de este mundo, vivían en desobediencia, vivían en rebeldía a Dios, vivían en oposición a la Palabra de Dios; no les interesaba vivir correctamente, no les importaba andar correctamente, porque ni siquiera tenían vida en sí mismos. Estaban muertos en sus delitos y pecados.

Pero que interesante que cuando el apóstol Pablo vuelve a utilizar la palabra ANDAR, el verbo ANDAR, ahora ya no lo conjuga en tiempo pasado, sino ahora habla de tiempo futuro. Porque dice en Efesios 2:10 lo siguiente: «Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.» Ahora el apóstol Pablo está diciendo que Dios preparó buenas obras para que nosotros como cristianos andemos en esas  buenas obras, hablando en tiempo futuro. Pablo estaba hablando de que cuando una persona tiene a Cristo en su corazón, tiene que haber un cambio, tiene que haber una evidencia de que esa persona ha nacido de nuevo.

Mire lo que sigue diciendo en Efesios 4:1. Otra vez encontramos ahí la palabra ANDA. El verbo ANDAR conjugado en una forma diferente, dice: «Yo pues, preso en el Señor, os que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.» Pablo está diciéndonos aquí que antes de haber conocido a Cristo, vivíamos en desobediencia, en rebeldía, en oposición a la Palabra de Dios. No nos importaba en lo más mínimo agradar  a Dios. Pero Pablo dice que desde el momento en que ustedes recibieron a Cristo, Dios les implantó una nueva vocación, un nuevo deseo, un nuevo propósito; y por eso dice: Yo pues, preso en el Señor, os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados.

Que tremendo sería, que cada uno de nosotros pudiéramos entender esto. Note que Pablo está diciendo esto a esa tremenda  iglesia que estaba en la ciudad de Éfeso. Pablo quería que esta iglesia impactara verdaderamente no sólo a esa región, sino a todo el mundo. Esta es la razón del porque Pablo dedicó tanto tiempo a esta iglesia, la Iglesia en Éfeso. Y esa es la razón de porque insistentemente acerca de que ANDEN en una forma diferente. Qué ya no anden en aquellas prácticas pecaminosas, sucias, viles, que antes vivían sino que ahora ANDEN en una vida nueva y sean diferentes. Yo creo que ese debe de ser el andar del cristiano. Hermano, usted no debe andar exactamente cómo usted andaba antes de convertirse, porque ahora no es la misma persona; si es que ha nacido de nuevo. Usted es otra persona y debe andar de acuerdo a esa nueva naturaleza que Dios ha implantado en su vida.

Pablo vuelve a usar este verbo en Efesios 4:17-18 «Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;» Miren la cantidad de razones que el apóstol Pablo da para justificar, para entender la conducta inmoral y depravada de la sociedad en la cual vivían antes los efesios. Yo me resisto a creer que si una persona ha recibido a Cristo, pueda seguir andando en esa conducta pecaminosa sucia, vil, en cual vivía antes de convertirse. Algo tiene que ocurrir. Algo tiene que suceder. Eso es lo que la Palabra de Dios enseña por todas partes.

2 Corintios 5:17 es un versículo muy conocido por la mayoría  de nosotros, desgraciadamente tan poco  practicado, dice: «De modo que si alguno esta en Cristo, nueva criatura es.»  Yo entiendo que cuando una persona es una nueva criatura, entonces tiene que ser diferente, su andar ya no puede ser el mismo; si antes era un borracho, si antes era un mujeriego, si antes era un adultero, si antes era un fornicario, ya no puede vivir de la misma manera; ahora su andar debe de ser diferente. Yo me pregunto: ¿Cuántos verdaderamente su andar corresponde al andar de un cristiano? Qué tremendo impacto sería a este país si cada uno de nosotros  decidiéramos ANDAR  de acuerdo a esa nueva naturaleza, vivir de acuerdo a esa vocación que Dios nos ha implantado; ya no andar en los pleitos, ya no andar en los chismes en los cuales andábamos antes. Ahora hay que ANDAR en esa nueva naturaleza, en esa nueva vida.

Un libro que hizo un impacto en mi corazón se titula: EN SUS PASOS. El autor del libro que es un pastor, narra su historia en ese libro. El cuenta cómo, en una semana, por diferentes razones se ocupó en tantas actividades que no pudo preparar sus mensajes para el día domingo. El dijo: «El día sábado yo estaba tan atareado, tan cargado y tan preocupado, que ya no tenía tiempo y ya se acercaba el domingo. No tenía el mensaje que iba a predicar. Le pedí a mi familia que me dejaran solo en la casa. Le pedí a mi esposa que se llevara a mis hijos pequeños para que no me distrajeran. Desconecte el teléfono. Subí a mi oficina y empecé a estudiar. Empecé a orar, tratando de tener el mensaje del siguiente domingo.» Él sigue relatando ahí en ese libro que el texto que escogió para predicar ese domingo era 1 Pedro 2:21 y dice: «Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas.»

Continua él diciendo: «Yo estaba estudiando. Leyendo. Orando. Preparando ese mensaje y de repente alguien tocó a la puerta. Yo traté de ignorar los toquidos. Necesitaba terminar el mensaje, ya era tarde. Había estado batallando para encontrar el mensaje y decidir qué era lo que iba predicar ese día. No puse atención. Pero los toquidos en la puerta siguieron, yo trate de concentrarme en el estudio de mi mensaje. Pero no pude, porque una tercera vez se escucharon los toquidos ahí en la puerta y cada vez más fuertes. Me enojé, porque me estaban quitando tiempo. Yo no quería que me distrajeran. Bajé, llegué a la puerta. La abrí bastante enojado. Era un pordiosero solicitando ayuda. Cuando abrí la puerta, le dije a ese hombre, molesto: «¿Qué quieres?» Aquel hombre me dijo: «Mire señor, disculpe que lo moleste. Tengo tres días que no pruebo alimento. ¿Pudiera regalarme algo? Tengo hambre.» El pastor le dijo: «No tengo tiempo. No tengo nada que regalarte. ¡Vete! No estés molestando.»  Aquel mendigo siguió insistiendo. «Por favor. Mire. Hace que tres días que no como.  ¿Pudiera regalarme algo?» El pastor le volvió a contestar: «No tengo nada.  Ya te dije. ¡Lárgate!» Cerró la puerta y se fue a su oficina.

Siguió tratando de preparar su mensaje, y otra vez volvió a tocar a la puerta. «Por más que trate de concentrarme,» decía el pastor, «no pude. Aquel hombre siguió tocando a la puerta. Bajé sabiendo que ahí estaba ese hombre. Abrí la puerta y le dije: «si no te vas, voy a llamar a la policía. ¡vete! ¡No tengo nada!» Aquel hombre agacho el rostro y se fue. Yo subí a mi oficina y seguí preparando mi mensaje, pero cuando lo estaba preparando, el Señor me llamó a mi corazón. El Espíritu Santo me empezó a redargüir diciéndome: «Vas a predicar de andar en Mis pasos y, ¿Tú crees que Yo hubiera hecho eso? ¿Tú crees que Yo hubiera tratado así a ese hombre?» Y dice que él empezó a discutir con el Señor: «Pero Señor, él me estaba quitando el tiempo. Tú sabes que ya es tarde y mañana tengo tantas ocupaciones. No voy a tener el mensaje.» Dice que el Espíritu Santo siguió redarguyéndole: «Eso no es lo que yo haría. Yo mandé a ese hombre, no sólo por el alimento físico, sino para que tú le hablaras de Mí. Ese hombre tiene un alma eterna y tú lo corriste. Eso no es lo que yo hubiera hecho. Tú eres un hipócrita. Te vas a parar delante de la gente diciéndole lo que debe hacer la gente y tú no lo estás haciendo.» Y dice que el Espíritu Santo le redargüía profundamente en su corazón, que ahí mismo en su oficina empezó a llorar y a decirle al Señor: «Señor perdóname. Perdóname Señor. Yo sé que Tú no harías esto.» Dice que estaba tan conmovido y tan cargado por las palabras que el Señor le estaba diciendo, que bajó corriendo a ver si encontraba al mendigo, pero aquel hombre ya se había ido. Regresó a su oficina, se puso de rodillas y dijo: «Señor,  perdóname. Te prometo que de aquí en adelante cualquier persona que cruce en mi camino lo voy a tratar como Tú lo tratarías.» Terminó de preparar su mensaje y al siguiente día se paró detrás del púlpito, y anunció el titulo de su mensaje. Él le contó a su iglesia exactamente lo que le había pasado. Y después les dijo que había tomado una decisión. «Yo decidí que cualquier persona que se cruce en mi camino, yo la voy a tratar exactamente como Jesús la trataría. Yo he hecho esa promesa. Yo he hecho ese voto. Y cualquiera de ustedes que quiera seguir esta misma decisión pasen al frente.» Y él relata ahí en su libro que prácticamente toda la iglesia pasó al frente, haciendo ese compromiso; y él continúa relatando el cambio que experimentó en ese tiempo no sólo la iglesia, sino la ciudad donde vivía. Miembros de esa iglesia, que trabajaban en un periódico que anunciaba la venta de bebidas alcohólicas, renunciaron a ese trabajo, para hacer exactamente lo que Jesús haría. Y cómo necesitamos cristianos de esa naturaleza. Eso es exactamente lo que está diciendo Pablo aquí en esta carta: «ya no vamos a ANDAR como antes andábamos. Ahora debemos de andar de una forma diferente. Ahora debemos de vivir de una manera diferente. ¿Por qué? Porque somos hijos de Dios. Porque tenemos que andar en Sus pasos. Porque se supone que debemos seguir sus pisadas.

Pero mire que vergüenza. Yo puedo ver actitudes en los cristianos que no corresponden a Jesús. Eso no es lo que haría el Señor Jesús. Así no hablaría Cristo. Así no se comportaría. Así no trataría Jesús a otras personas.  ¿No le preocupa a usted? A mí si me preocupa. Porque yo creo que Dios no va a hacer todo lo que Él quiere hacer en nuestro país y en los demás países del mundo, sino nos proponemos andar como verdaderos cristianos. Pero existen actitudes, palabras, acciones tan negativas, tan pecaminosas, tan sucias, tan viles, que nos dignas de nuestro Señor.

Deberíamos decirle al Señor: «Señor, perdóname. Perdóname. La verdad es que sí es cierto. Yo no estoy siguiendo Tus pisadas. Yo no estoy andando en Tus pasos.» Mire lo que dice Efesios 5:1: «Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. 2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.»Dice el apóstol Pablo que ahora como cristianos debemos de andar en amor. Ahí no termina las veces que el apóstol utilizo la palabra ANDAR, dice en Efesios 5:8: «Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz.» La gente inconversa debe de saber que nosotros somos hijos de Dios, y por eso el apóstol Pablo dice que nosotros debemos de andar como hijos de luz, ¿Cómo anda usted?

Efesios 5:14-15 dice: Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo. 15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios,» Note que cada vez que Pablo utiliza la palabra ANDAR, conjugándola en los diferentes tiempos, siempre está hablando de un cambio, de que el cristiano no puede vivir como vivía antes, no se debe de comportar como se comportaba antes, eso es del pasado, ya eso debe haber quedado sepultado. Ahora somos nuevas criaturas. Si cada cristiano viviera de esa manera, cuantos y cuantos problemas se evitarían, cuantos conflictos en los matrimonios se acabarían, cuantos problemas en las iglesias terminarían. Qué lejos estamos de ANDAR como Él anduvo. ¿Cómo anda usted?

Déjeme darle rápidamente cuatro ingredientes que yo creo que son indispensables en la vida de un cristiano si quiere andar como Él anduvo.

1. El primer ingrediente para andar en las pisadas de Jesús es andar en el Espíritu

Romanos 8:4 dice: «para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu

Romanos 7:25 dice: «para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.» Debemos vivir en esta vida nueva. Lo que hace falta es que usted se rinda sinceramente al Señor todos los días, que usted le diga al Señor: «Señor aquí estoy. Me rindo a Ti» ¿Sabe cuál es el problema? es que NO ESTAMOS ANDANDO EN LAS PISADAS DE JESÚS, no estamos andando como un verdadero cristiano, un hijo de Dios y eso nos debería de dar vergüenza, eso nos debería hacer caer sobre nuestras rodillas y decirle al Señor: «Señor perdóname, perdónanos.» ¿Donde están esos cristianos dispuestos a pagar con su propia vida el hecho de ser cristiano? No importando las amenazas, de los gobernantes, de los líderes religiosos, ellos estaban dispuestos a pagar con su vida; habían escuchado de primera mano el testimonio del Señor Jesucristo, de cómo Él había muerto en la cruz del calvario, a pesar de todos los problemas; y nosotros queremos un cristianismo tan cómodo, tan fácil. Queremos un cristianismo que no nos cueste absolutamente nada; y hay un montón de cristianos que están dispuestos a ser cristianos siempre y cuando no se les moleste. Hay que ir a los cultos. «Ay, esta re-lejos.» «Ay, hace mucho calor, hace mucho frio, está lloviendo.» «Para que voy a los cultos si ese pastor siempre está pidiendo dinero, siempre está pidiendo que salgamos a ganar almas, siempre está pidiendo que trabajemos. Ya no aguanto. Prefiero buscarme otra iglesia donde sea más cómodo.» Esa es la mentalidad de muchos cristianos. Ese no es el cristianismo bíblico. Ese no es el cristianismo que nuestro Señor nos enseñó.

Para andar en el Espíritu, usted tiene que rendirse todos los días al Señor. Eclesiastés 9:8 dice: «En todo tiempo sean blancos tus vestidos.» En Apocalipsis uno se puede dar cuenta de que Dios ha emblanquecido nuestros vestidos atreves de la sangre preciosa de Cristo, y Dios quiere que los vestidos del cristiano, la ropa del cristiano, siempre sea blanca, siempre sea limpia. Porque eso habla de santidad y de pureza.  Luego dice: «…y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.» Claro que cuando una persona se viste con ropa limpia, es porque se ha bañado. Ahora debe vestir con ropa limpia, ropa blanca, se pone perfume. Solamente los sinvergüenzas sin bañarse se bañan con un perfume. Los albañiles normalmente hacen eso, para no oler tan feo, pero al ratito esa combinación de sudor y perfume no solamente hace oler mal, apesta, y huele a kilómetros de distancia.

Estudia en la Biblia lo que representa el ungüento, ¿sabe de que está hablando ahí? Del Espíritu Santo. Y no vamos a poder ser llenos del Espíritu Santo si andamos en pecado. El ungüento de Dios no puede venir a nuestras vidas y hacer que nuestra personalidad de ese perfume agradable llegue a todos los que nos rodean a causa del pecado. Esa es la razón del porque algunos se nos acercan y luego se nos alejan inmediatamente. Este no sólo huele mal, este hiede. Este apesta. Tiene un olor tan malo. Y ese es el testimonio que muchos cristianos están dando.

Gente inconversa muchas veces me reprocha la mala conducta de los cristianos. Qué vergüenza para nosotros los cristianos que gente inconversa nos reproche su proceder. Una conducta tan pecaminosa, tan sucia. Si usted va a andar en las pisadas de Jesús, si usted va a seguir el ejemplo de Él, tiene que andar en el Espíritu.

Romanos 8:5-6 dice: «Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. 6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz.» ¿Cuándo fue la última vez que usted en verdad le dijo al Espíritu Santo: «Lo que Tú quieres que yo haga es exactamente lo que yo voy a hacer.»? ¿Cuándo fue la última vez? Fue hace meses  si no es que años, y hay algunos que jamás en su vida han hecho esa oración: «Señor aquí estoy, por favor lléname, por favor úsame, por favor Señor manifiéstate en mi vida.» Esa es  la razón por la cual no podemos ANDAR como Jesús anduvo. Ya es tiempo de que empecemos a andar como Él anduvo.

Eso es lo que este mundo necesita, cristianos que anden como Él. Cada vez hay más y más corrupción, perversidad, degradación. Cada vez más crimen, cada vez más delito. ¿está usted conforme al andar de nuestro país? Se oye de secuestros y asesinatos. Encontramos noticias todos los días de muertos abandonados a la orilla de un camino Arrojados ahí frente a la presidencia municipal. Si no empezamos a vivir como verdaderos cristianos, este mundo no tiene esperanza, este mundo seguirá en esta decadencia, en esta caída libre hacia su propia destrucción, y usted y yo seremos responsables de esta situación.

2. El segundo ingrediente para andar en las pisadas de Jesús, es andar en amor.

Efesios 5:1 dice: «Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. 2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.»

¿Sabe cuál es el problema?  ¿Sabe por qué no podemos ANDAR EN LAS PISADAS DE JESÚS? No estamos enamorados de Él. No estamos enamorados de Su Palabra. No hemos decidido entregarle todo nuestro ser a Él. Hay otras cosas que nos emocionan más que Él. Hay cosas que nos han robado el amor que le debemos a Él. Por eso es que el apóstol Pablo está diciendo aquí, andad en amor. No hay otra manera de que usted siga verdaderamente las pisadas de Jesús, si no es a través de enamorarse del Señor. Cuando uno ama, no hay carga; no hay límite; no hay molestia; no hay sacrificio, todo es un gozo; es un placer; todo es un privilegio. Pero cuando uno no ama, todo es una carga, una molestia, todo le desagrada. Esa es la razón del porque el Señor Jesucristo mismo le dijo a esta iglesia, la iglesia de Éfeso: «Tengo una cosa contra ti, has dejado tu primer amor.» «Ya no me amas como me amaste inicialmente, en ese tiempo cuando estabas dispuesto a pagar el precio, en ese tiempo cuando no te importaba el sacrificio, no te importaba renunciar a lo que fuera, tú estabas dispuesto a demostrar tu amor.» Mas nos vale hacerle caso a esta exhortación que el apóstol Pablo nos está dando.

Dios me dio el privilegio, hace unos años de visitar la ciudad de Éfeso. Sabe que es lo que queda de esta ciudad: puras ruinas. Sí, todavía se ven ahí los edificios viejos, antiquísimos; de hecho nos dijo el guía de turistas que fue invadida por el Imperio Romano. Se ve aún la calle principal, una avenida ancha,  toda con piedra de mármol. Las fachadas de los edificios todavía se conservan en pie, de mármol. Éfeso era una ciudad próspera, una ciudad rica, una ciudad importante, y la iglesia también, pero ¿ahora?  Todo está en ruinas. ¿Y sabe que es lo peor? Que ese país donde estaba situada la ciudad de Éfeso y las demás iglesias que se mencionan en el libro de Apocalipsis, que son Esmirna, Pergamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia, Laodicea; las que todavía están en pie, son musulmanas. No hay cristianismo ahí. No hay cristianos, puros musulmanes. Pura gente que cree en Mahoma, en Ala, en el Corán. ¿No le da tristeza a usted eso? Ahí donde estuvo esta iglesia, que en verdad era un faro que estaba alumbrando a toda Asia Menor, ahora no solamente no hay una iglesia, no solamente no hay cristianos, puras ruinas; pero, los que están en sus alrededores son musulmanes. ¿Sabe por qué? Porque estos cristianos se olvidaron de ANDAR EN LAS PISADAS DE JESÚS. Se olvidaron de andar como un verdadero cristiano. Yo no le estoy pidiendo que ande como algo que usted no es. La Palabra de Dios le dice: Ande como lo que usted dice que usted es; si es cristiano, ande como un cristiano. Un soldado camina como un soldado. El cristiano, ¿por qué no puede andar como un cristiano? Por la rebeldía de su corazón, porque no anda en el Espíritu, porque no anda en amor.

3. El tercer ingrediente para andar en las pisadas de Jesús, es andar como es digno del Señor.

En Colosenses 1:9-10 dice: «Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios.» Dice el apóstol Pablo que andemos como es digno de nuestro Señor. Él merece que usted viva como Él pidió aquí. Él merece que usted lo honre y lo glorifique en cada momento. No tengo tiempo para explicarle todo lo que esto significa, pero usted lea ese pasaje con detenimiento y va a darse cuenta de cómo el apóstol Pablo le estaba diciendo a estos cristianos que ANDARAN. No estamos andando en el Espírit. No estamos andando en amor. No estamos andando como es digno de Él. Y Él es DIGNO. Aunque usted no lo quiera reconocer, Él es DIGNO.

4. El cuarto ingrediente para andar en las pisadas de Jesús, es andar como Él anduvo.

1ª Pedro 2:21-24 dice: «Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; Él cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba; sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevo Él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.» Dice el apóstol Pedro que usted y yo debemos de andar como Él anduvo, porque para eso nos dejó ejemplo. ¿Está usted andando como Jesús? ¿Está usted andando en Sus pisadas? Cristo amó, ¿ama usted como Cristo? Cristo perdonó ¿perdona usted como Cristo? Cristo vivió en santidad ¿está usted viviendo en santidad? La Biblia dice que ÉL fue perfecto, y yo sé que nosotros no somos perfectos, pero esa debería de ser nuestra meta, cada día ser mas y mas semejante a Jesús. ¿Cómo anda usted? ¿Cómo vive usted? ¿Qué es lo que va a ver la gente cuando le vea nuevamente a usted? ¿Va a ser el mismo enojón, el mismo gruñón, el mismo mentiroso, el mismo ladrón, el mismo pendenciero, el mismo grosero, el mismo amargado? ¿Qué es lo que van a ver en usted? ¿Van a ver a Jesús? ¡Ande como Él anduvo!

7 respuesta a “El Andar Del Cristiano”

  1. doy gracias a dios por el pribilejio de ser usados en su obra y tomar como ejemplo a esos grandes ciervos de Dios como alejandro cordoba,ezequiel salasar,ytantos grandes hombres entregados ala obra de Dios. tremendo mensaje para reflexionar en nuestro andar y conpartir con la congregacion que Dios les bendiga. iglesia bautista fundamental Cristo mi fortaleza. mex. d.f.

  2. Me maravillo en el Señor, me siento gozosa al saber q Dios sigue dando de su sabiduria a personas como usted QUE HERMOSO MENSAJE nunca jamas hubiese yo leido algo tan especial y convicente como este. bendiciones eternas para usted y los suyos este mensaje ha impactado mi vida

  3. Querido y amados hermanos en el amor de Cristo, desde Australia con amor cristiano, doy gracias a Dios por hombres sinceros en el celo de la sana Doctrina, como lo es el Pastor Alejandro Cordoba K y el pastor Ezequiel Salazar ellos me ayudan a pensar que no estamos solos en ,Sydney Australia nuestra identidad Cristiana evangelica es Bautistas Independientes Fundamentalistas solo somos una sola Iglesia en nuestra comunidad Evangelica de hermanos inmigrantes en Australia, sigan adelante y que Dios les bendiga ricamente
    sinceramente en el amor de Cristo Hno.Juan Carlos Primera de Pedro 1:24-25

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