No Tuersas Tus Caminos

La Palabra de Dios dice en Proverbios 19:3 “La insensatez del hombre tuerce su camino y luego contra Jehová se irrita su corazón

Hay que recordar que Salomón está escribiendo en base a su gran sabiduría. Salomón era el hombre más sabio en su tiempo; y él  sabiendo lo que está diciendo, no hablando nada más a la deriva, dice: “La insensatez del hombre tuerce su camino“, y una vez que lo hace, su corazón se irrita contra Dios. Pero también Salomón está escribiendo en base a su experiencia como rey. Él ha visto muchas cosas, él tiene en sus manos un gran pueblo con características muy particulares, y él habiendo conocido el desarrollo de la gente y los juicios que él había tenido ante sí, y tantas y cuantas cosas, él pudo decir: “La insensatez del hombre tuerce su camino y luego contra Jehová se irrita su corazón“. Pero no solamente él está hablando en base a su sabiduría y en base a su experiencia, sino también inspirado en el Espíritu Santo.

¿Cuántas veces hemos visto a hombres que caen en pecado, terribles pecados que acarrean grandes y graves consecuencias, y cuando son descubiertos no les gusta las consecuencias? Pastores pierden las Iglesias, son puestos en disciplina; por supuesto sufren la separación que la Biblia nos ordena, y entonces enojados, se van contra Dios, contra la Iglesia, contra los predicadores, contra el fundamentalismo. Y ahora resulta que las víctimas son ellos, y los culpables son el pastor, los hermanos, la Iglesia Bautista en general, y el Fundamentalismo. Y entonces se van a círculos donde son aceptados, donde no hay problemas con sus pecados de inmoralidad, donde no hay problema con su pasado; si es necesario los casan de nuevo con otra mujer, les dan otra Iglesia, les dan sostenimiento y entonces son mecidos en la hamaca de sus pecados, pero la Biblia sigue diciendo: “La insensatez del hombre tuerce su camino y luego contra Jehová se irrita su corazón

El propósito de la predicación es para ayudarnos a darnos cuenta, nosotros como predicadores, siervos del Señor, que nosotros también estamos expuestos a la insensatez y debemos estar apercibidos de no caer en las garras de la insensatez. La Biblia dice en 1ª. Corintios 10:12: “El que piense estar firme, mire que no caiga“, porque nosotros no somos mejores en nada a aquellos que han caído, y Satanás es más astuto que todos nosotros juntos y anda buscando devorar nuestro testimonio, nuestra vida moral, nuestra vida familiar, nuestro testimonio como predicadores. Pero de pasada, quiero decir algo: Si por desgracia, alguno de nosotros cayese en la insensatez, por lo menos no nos irritemos contra Dios.

Siempre encontramos culpables, siempre encontramos excusas para justificar nuestro proceder y resultamos justos comparados con las críticas, los chismes y todo lo que viene después del pecado a nuestros ojos, nos vemos más justos que todos aquellos y lavamos nuestras manos en la inocencia. Desgraciadamente, de una conferencia a otra ya nos enteramos de un predicador menos en la lid y se repite la historia: “La insensatez del hombre tuerce su camino y luego contra Jehová se irrita su corazón“.  Quiera Dios que yo no esté hablando con alguien que vaya a caer en la insensatez pronto, al contrario, que estemos advertidos.

Hay predicadores que estuvieron sentados en nuestras Iglesias, en nuestras campañas y conferencias, en nuestros círculos y ahora mismo están irritados contra nosotros. Nosotros somos los exagerados, nosotros somos los culpables. Los hermanos empezamos a comentar lo que sucedió entre una cosa y otra, por cierto con dolor, y entonces ellos dicen: “Son un montón de chismosos”. Empezamos a tener que poner barreras. La Biblia dice que al que ande desordenadamente señálalo y no te juntes con él para que se avergüence. A los hombres que causen divisiones, señálalo y no te juntes con él, así nos dice la palabra de Dios.

Pablo dijo en 1ª. Corintios 5:11: “Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que,  llamándose hermano,  fuere fornicario,  o avaro,  o idólatra,  o maldiciente,  o borracho,  o ladrón;  con el tal ni aun comáis”. Y hubo quiénes lo predicaron y ahora han caído en garras de la insensatez y están enojados contra nosotros que no nos queremos sentar con ellos. Y si por desgracia alguno cayere, no te irrites contra Dios. Y cuando dice contra Dios, no solamente se refiere a Dios, sino se refiere a las cosas de Dios. Y por eso menciono el compañerismo entre nosotros,  por eso menciono a las Iglesias y a los hermanos, porque aquel que está enojado contra Dios está enojado contra las todas las cosas del Señor.

La insensatez del hombre tuerce su camino“,  ¡mire qué sabiduría! Y luego, ya que cayó en la insensatez, ya que torció sus caminos, se irrita contra Dios. En la escritura dice en Proverbios 28:13: “El que encubre sus pecados no prosperará;  mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia“. Dios es grande en misericordia, es amplio en perdonar y la misericordia triunfa sobre el juicio; pero no te irrites contra Dios. En una  Iglesia conocí a un predicador que cayó en descrédito del diablo, entonces llega y me dice: “Pastor, ayúdeme, perdí mi ministerio, perdí mi testimonio, perdí mi reputación, gracias a Dios no perdí mi familia. Pero ahora no sé qué hacer, no sé a dónde ir, no sé de dónde sacar dinero, no sé dónde vivir,  no tengo dónde vivir, no tengo nada. Perdí casa, perdí carro, perdí Iglesia, perdí sueldo, perdí integridad, perdí testimonio, perdí todo”. ¡Qué triste! Le digo: “Hermano, yo no quiero arreglarte la vida, pero yo quiero  darte dos o tres consejos”. Y él me dice: “Si usted puede arreglarme la vida, arrégleme la vida”.  Y qué triste es ver a una persona que uno ama  en las garras de la insensatez. Pero una de las primeras cosas que quiero decirte es: No te irrites contra Dios.  Lo que tú hiciste se va a saber, porque la Biblia dice en Lucas 12:3: Por tanto,  todo lo que habéis dicho en tinieblas,  a la luz se oirá”. La Biblia dice en Eclesiastés 10:20: Porque las aves del cielo llevarán la voz,  y las que tienen alas harán saber la palabra“.

La Biblia dice en 1ª. Timoteo 5:24: “Los pecados de algunos hombres se hacen patentes antes que ellos vengan a juicio,  mas a otros se les descubren después”.

Y eso que: “Estamos hablando aquí a puerta cerrada, y que nadie va a escuchar, y prometo a nadie decirlo”, se va a saber y cuando se sepa la gente va a empezar a hablar. No me vengas luego diciendo que en la Iglesia son una bola de chismosos. No me vengas diciendo luego que los hermanos están tratándote injustamente, no te enojes contra la Iglesia que te corrió; regresa y humíllate delante de los hermanos y pide perdón por lo que has hecho, y ve con tu esposa y humíllate y pídele perdón y deja de estar ocultándole lo que hiciste, porque se va a saber y una vez que hayas confesado tus pecados y te hayas humillado, no te irrites contra Dios y entonces habrá esperanza para ti.

¡Qué duro! Las consecuencias del pecado siempre son terribles, dolorosas. Bueno, pero vayamos al versículo: “La insensatez del hombre tuerce su camino“. ¿Qué es lo que la Biblia nos dice acerca de la insensatez? ¿Qué es la insensatez?

En Proverbios 1:7 dice: “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza“. Lo que la insensatez significa es despreciar la sabiduría y la enseñanza. Despreciar es tener desdén, tener en poca estima la sabiduría y enseñanza. En este caso entra aquel joven al cual uno le dice: “Mira, tal y cual amistad no te conviene porque está haciendo esto y esto, está influyendo contigo”. Entonces el joven, creyéndose sabio dice:   “Es que tú no sabes y es que a ese amigo yo lo quiero mucho, lo tengo desde que estaba chiquito. Y tú eres demasiado estricto, eres demasiado severo y  como tú ya estás viejo, no quieres que yo me junte con él”, y desprecian la sabiduría y la enseñanza.

Despreciar la sabiduría y la enseñanza, la Biblia lo describe como insensatez. Porque nosotros estamos expuestos a la predicación, a la enseñanza de la Palabra de Dios, y antes de recibir instrucción, debemos de aceptarla, de reconocer nuestra necesidad. Juzgamos,  predisponemos nuestra mente y despreciamos la sabiduría y la enseñanza. Hermanos predicadores consiervos en la obra del Señor, esposas de pastores, maestros de escuela dominical, siempre tendremos que aprender, siempre habrá algo que se nos tenga que enseñar, siempre aprenderemos algo del predicador, del maestro, por humilde o ignorante que parezca ser, aquél que traza la palabra de Dios tendrá algo que enseñarnos, nunca despreciemos la sabiduría y la enseñanza, porque eso es insensatez y la insensatez del hombre tuerce su camino.

Cuántas veces empezamos a ver a predicadores que se sientan en las conferencias, en las Iglesias, y aprenden, y absorben. De pronto empiezan a tener más conocimiento, y empiezan a comprar libros y empiezan a leer. Y empiezan a tomar un curso por allá,  y de un año para otro ya saben más que los demás predicadores. Ya saben más que aquél viejo que tiene 30 años en la misma Iglesia; ya saben más que los maestros de los institutos y seminarios bíblicos, ya saben más que los predicadores, y que su propio pastor y empiezan a despreciar la sabiduría y la enseñanza. Y es por ahí donde entredice la Biblia dice en Salmo 111:10: “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová“. Pero la insensatez es despreciar la sabiduría y la enseñanza. En otras palabras, la humildad y la mansedumbre debe ser una característica de todo aquél que no quiera torcer sus caminos.

Es posible que usted llegue a tener un conocimiento y una sabiduría asombrosa, pero todavía tendrá que aprender. Es posible que usted llegue a tener más conocimientos que todos los predicadores juntos, es posible que Dios le haya dotado a usted de una sabiduría y de un discernimiento capaz de comprender las profundidades de las escrituras, pero manténgase humilde por amor de sí mismo. Porque la sabiduría es el temor de Jehová, pero la insensatez es despreciar el conocimiento, la enseñanza y la sabiduría. Siempre que pueda expóngase a la enseñanza y a la sabiduría, ¡siempre que pueda!

Los predicadores habremos de enseñarle a nuestra grey que también somos sensibles a la predicación de la palabra de Dios, y que también somos capaces de humillarnos y reconocer nuestros propios pecados y debilidades, aunque nos cueste vergüenza y humillación; habremos de doblar rodillas cuando Dios nos habla y aprenderemos a llorar por nuestros pecados aún enfrente de nuestra misma congregación. Aquellos hermanos que tanto nos aman y nos admiran, deberán gozar de nuestro respeto cuando nosotros sabremos humillarnos aún delante de ellos por nuestros pecados.

La insensatez es despreciar la enseñanza y la sabiduría.  La insensatez del hombre tuerce sus caminos. En Proverbios 10:23, encontramos otra que puede ser descripción de insensatez, dice así: “El hacer maldad es como una diversión al insensato; mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento“. Otra de las cosas que trae insensatez o que constituye la insensatez, es hacer maldad a manera de diversión, divertirse haciendo el mal. Y rápido nosotros nos trasportamos a los jóvenes, nuestra mente se va con los jóvenes que siempre están divirtiéndose y gozándose de hacer maldades. Pero las maldades que hacen los adolescentes, los estudiantes, son un juego comparado a la tendencia de nosotros los predicadores de divertirnos haciendo el mal.

En Proverbios 6: 27 dice: “¿Tomará el hombre fuego en su seno sin que sus vestidos ardan?” Te vas a quemar si estás ardiendo, si estás jugando con fuego. Y a veces nosotros, los mismos adultos y siervos del Señor nos divertimos haciendo el mal, pensamos que nadie nos va a ver. Este predicador me dijo:   “Yo pensé que todas las cosas las tenía en control, aún esto yo lo tenía en control; y cuando a mí me dijeron lo que yo había hecho, no me descubrieron, hace dos años atrás yo empecé a proceder en esos actos de inmoralidad y no me descubrieron en el momento.  Yo no sé cómo alguien me había visto y se lo guardó todo, y en el momento preciso lo sacó, y yo pensé que lo tenía en control. Yo pensé que tenía en control todas las cosas y que esa mujer nunca iba a hablar, ella me lo había prometido y yo pensé que todo estaba en control”. Y él no se arrepentía del pecado, se arrepentía de no haber tenido suficiente cuidado para que no se descubriera su pecado.

Insensatez es divertirse haciendo el mal y la insensatez del hombre tuerce su camino.

Proverbios 14:16 dice: “El sabio teme y se aparta del mal; mas el insensato se muestra insolente y confiado“. Fíjese, el insensato se muestra insolente. ¿Qué quiere decir insolente? Grosero, desvergonzado, altanero, déspota. La insensatez es ser insolente. El insensato se muestra insolente y confiado; nunca se va a dar cuenta en los otros tontos que los descubrieron, “a ellos los descubrieron por tontos, pero yo soy más listo que eso”. Es como aquél joven que usa motocicleta y dice: “Todos los tontos que usan motocicletas se van a matar, menos yo.  Todos son unos insensatos, pero yo no”. Cuántas veces hemos predicado: “Hermano, nunca subas a una mujer extraña sola contigo en el carro”, y muchos dicen:   “eso es exageración, eso es ser mal pensado, eso es porque la gente tiene la mente cochambrosa, eso es porque la gente todo el tiempo está pensando, todo el tiempo está pensando, se está imaginando cosas”. La insensatez del hombre tuerce su camino.

Este hermano subió  a la secretaria en el carro, y algo se le cayó a la secretaria y él se acomidió a levantarlo y  le tocó el tobillo y ahí comenzó. No hizo más en esa ocasión. Cuando le cogió la rodilla, habían pasado como 3 meses. Y como un año después cogió algo más, y como un año después le dijeron: “Alguien te vio”. Lo vieron la primera vez, lo vieron la segunda vez, y lo vieron la tercera vez y él pensaba que tenía todo en control. El insensato se muestra insolente y confiado.

Podemos ocultarnos de los hombres, pero jamás podremos ocultarnos de Dios. Dios tenga misericordia de nosotros y nos ayude, “La insensatez del hombre tuerce su camino y luego contra Jehová se irrita su corazón“.  Los jóvenes estudiantes de las universidades y escuelas cristianas, los jóvenes de nuestras Iglesias piensan que nuestra posición de separación es demasiada exagerada. Piensan que nuestras normas son cosas de mentes enfermas, de delirio o qué se yo. Pero así como Salomón, aunque no tenemos ni la pizca de la sabiduría de él, tenemos la experiencia de haber pasado los años y de ver derramar lágrimas a causa de la insensatez. Tengamos mucho cuidado, no de que se nos descubran nuestros pecados sino de caer en el pecado. A veces no cuidamos de que no nos vean haciendo el pecado, pero no es eso de lo que debemos cuidarnos, debemos cuidarnos del pecado. El insolente, el insensato se muestra insolente y confiado, y la insensatez del hombre tuerce su camino.

Hay otra porción bíblica  que  nos habla de la insensatez, Proverbios 20:3 dice:   ”Honra es del hombre dejar la contienda; mas todo insensato se envolverá en ella“. Otra característica de la insensatez es ser contenciosos. Se acuerdan que la palabra de Dios  dice en 1ª. Corintios 11:16: Si alguno quiere ser contencioso,  nosotros no tenemos tal costumbre,  ni las iglesias de Dios“. Y ser peleonero no tiene nada que ver con la moralidad necesariamente, pero es insensatez y la palabra de Dios por algo nos dice eso. El insensato está siempre envolviéndose en la contienda, le gusta pelear, le gusta contender, cuando uno se mete en contienda, se mete el orgullo. Nos gusta contender contra los apostólicos, testigos de Jehová, y luego terminamos contendiendo con los hermanos y cuando estamos contendiendo nos sentimos orgullosos porque les ganamos. “¡No, lo dejé bien callado, lo hubieras visto!”.  ”No, es que ellos no saben que yo sí conozco la palabra de Dios”. Y mire, la Biblia dice en Salmo 138:6: “Porque Jehová es excelso,  y atiende al humilde, mas al altivo mira de lejos”. Y cuando nos mostramos confiados, entonces la insensatez entra a habitar en el corazón y el buscapleitos dice sencillamente: “La palabra de Dios se envuelve en contiendas”. ¿Usted sabe que el siervo de Dios es pacificador? “Bienaventurados los pacificadores”. “En cuanto dependa de vosotros estad en paz con todos los hombres”. “¡Ay, pero ese hermano dijo algo! Y ya me dijeron y ese hermano no sabe con quién se está metiendo”. Cálmate, deja; la honra del hombre es pasar por alto la ofensa, Eclesiastés 7:21 dice: “Tampoco apliques tu corazón a las cosas que se hablan, para que no oigas a tu siervo cuando dice mal de ti”. Tranquilo, ¿cuántas cosas dicen de ustedes? Hay gente que va a nuestras Iglesias y algo oyen o algo ven  y lo dan por hecho y van y dicen: “el pastor  dice esto, esto y esto otro y el pastor ya no cree y…” ¿quién sabe qué oyó y cómo lo entendió y qué cabezota tenía? Y entonces aquí estamos los predicadores, “Lástima grande que otro pastor ya ha claudicado, nada más porque una insensata vino y dijo…”. ¡Tranquilo! Dan ganas de pelear, dan ganas de ir y decir: “Mire así, así y así”. Ten calma, porque el insensato tuerce sus caminos, ¿para qué contender? La obra es de Dios, el siervo es de Dios, lo que predicamos es de Dios y Dios es el que juzga y Dios es el que vindica y Dios es el que trae la justicia, la luz, tarde o temprano. ¡Deja que hablen! ¡No te defiendas! Dios defiende a los suyos, defiende a la obra,  pero no te defiendas tú, porque Dios defiende a los suyos. El diablo te está queriendo atrapar y una de las puertas amplias de caer en el pecado es por la insensatez de querer pelear, de querer contender, el enemigo quiere encontrarnos divididos, fraccionados, porque fraccionados somos débiles.

Proverbios 21:20 dice: “Tesoro  precioso y aceite hay en la casa del sabio; mas el hombre insensato todo lo disipa“. Curiosamente otra característica de la insensatez es ser  desorganizado. ¿Cuántas veces el pecado entra? Y estoy hablando de pecados que descalifican por la desorganización, por el desperdicio. Dice literalmente la Escritura: “El hombre insensato todo lo disipa”. Disipa tiempo, disipa ingresos, disipa recursos, disipa oportunidades, todo lo disipa. Si queremos hermanos estar protegidos, tenemos que tener orden, orden en nuestra vida personal, orden en nuestra vida familiar, orden en nuestras oficinas, orden en nuestro trabajo, orden en nuestro tiempo, porque a veces por falta de organización es que se presentan las emergencias, es que se presentan las ocasiones, las oportunidades. El diablo está listo y es un oportunista, necesitamos estar organizados. “Ni modo me voy a tener que subir con la secretaria en el carro pues no me queda otra”, y ahí está: el insensato es desorganizado.

No espere a tener una Iglesia grande para estar organizado, porque si no organiza una Iglesia siendo pequeña, mucho menos la va a organizar cuando sea grande. Y si usted no tiene orden en una Iglesia pequeña, Dios no le va a dar una Iglesia grande, porque Dios es un Dios de orden. La insensatez tiene como característica la desorganización. La organización son barreras que protegen nuestra integridad.

Proverbios 26:10 dice: “Como arquero que a todos hiere, es el que toma a sueldo insensatos y vagabundos“, insensatos y vagabundos, se usan palabras recordando características de la poesía hebrea, insensatos y vagabundos como palabras sinónimas, que significan lo mismo. En otras palabras, insensatez y vagabundear es lo mismo. El insensato está de ocioso, anda vagabundeando, vagabundear es andar por allá: “no sé para dónde voy, a ver a quién visito ahora, a ver a dónde voy”. No aguanta estar en la oficina encerrado, estudiando, preparando un buen sermón. “A ver a qué voy, voy a dar una vuelta por ahí, voy a ir a una conferencia a ver qué tal”. ¿Cuántos predicadores van de conferencia  en conferencia?, nunca aplican nada, nunca regresan a sus Iglesias a poner por obra lo que han oído, pero se la llevan vagabundeando y llega el día en el que la insensatez cobra su factura. El vagabundo y el insensato son hermanos. Vagabundear, estar ocioso es ser insensato. Pero lo grave no es vagabundear, lo grave es que la insensatez del hombre tuerce su camino.

Recuerde que Salomón está hablando en base a su experiencia y en base a su sabiduría y por si fuera poco inspirado por el Espíritu Santo y cuando dice: “la insensatez del hombre tuerce su camino”, vale la pena ver qué es insensatez. Insensatez es despreciar la sabiduría y la enseñanza, insensatez es divertirse haciendo maldad, insensatez es mostrarse insolente y confiado, insensatez es buscar pleitos, contender, insensatez es ser desperdiciado, desorganizado, licencioso, insensatez es vagabundear, estar de ocioso.

Proverbios 9:13 dice: “La mujer insensata es alborotadora; es simple e ignorante”, aunque aquí se aplica directamente a la mujer, no es la única que peca en la insensatez de armar alboroto. Es más, dice que la mujer insensata es alborotadora, es decir, arma escándalo, arma alboroto. Aquí volvemos a caer en el punto: “si algo se dice contra ti, no armes un escándalo, ¡trágatelo!”. ¿Se acuerdan cuando David estaba huyendo de la traición, del golpe de estado que Absalón le dio? Viene Simeí y le hecha tierra al rostro del rey David, aquél hombre que el corazón era semejante al corazón de Dios, y ese tipo se atreve a echarle tierra y le dice: “¡Fuera hombre sanguinario y perverso!” ¿A David? Y no faltó por ahí alguien que le dice: “Déjame que yo pase y de un sólo tajo le corte la cabeza a ese tipo por hablador”, y dice David: “Déjalo, que Dios le ha mandado para humillarme. Déjalo, no armes escándalo. Yo estoy tratando de discernir la voluntad de Dios para mi vida en todo esto, y luego sucede todo aquello, no armes escándalo, el siervo de Dios tiene que ser sufrido”. Armamos alboroto, armamos escándalo y ahí está la insensatez en la puerta, y lo peor es que la insensatez del hombre tuerce sus caminos.

Eclesiastés 5:4 dice: “Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque Él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes“. Insensatez es prometer y no cumplir, y la insensatez del hombre tuerce sus caminos. ¿Cuántas promesas hemos hecho delante de Dios? Y permítame decirle, en este terreno creo que todos somos insensatos. Si hubiésemos cumplido todo lo que prometemos, seríamos mucho mejores como personas, como siervos, como ministros del Evangelio, en fin como creyentes, como cristianos. Si una promesa vamos a hacer, es mejor que no prometas a que prometas y no cumplas, porque la insensatez está en prometer y no cumplir. Nuestras Iglesias están llenas de insensatos, predicamos de las ofrendas misioneras, de los diezmos y todo el mundo hace promesas y aguanta como un mes o dos, pero de ahí caen en la insensatez otra vez. Y los predicadores no somos mejores que nuestras mismas ovejas, prometemos y hacemos pactos, hacemos decisiones, pasamos al altar, hacemos todo un proceso de “ahora sí, ahora sí” y seguimos en la insensatez y la insensatez del hombre tuerce su camino.

Aquel que cayó en el pecado, ¿no cree usted que Dios le habló, no cree  que Dios le advirtió a tiempo? Un siervo mío en el área, estaba cometiendo algunas cosas imprudentes con una mujer, y a esa mujer se le veía la astucia hasta en el pelo. Entonces yo observé eso, y dije: “Ese hombre va derechito al matadero, voy a ver si puedo hacer algo”. Y hablé con él y le dije: “Mire hermano, yo quiero disculparme con usted primeramente por mi atrevimiento, pero yo soy mayor de edad que usted y mayor en experiencia. Y he sido muy malicioso, me he dedicado a verlo desde mi oficina, mi oficina está en el tercer piso. Y he visto que usted va cada día de esta semana a esa casa, y esa mujer está sola y nada más está cuidando a unos bebes, y yo no sé qué está  haciendo con esa mujer, pero por si acaso  no se ha dado cuenta, déjeme decirle que usted está en grave peligro. Yo no le he dicho que ha hecho nada malo, pero ha estado toda esta semana por 2 horas diarias con una mujer sola cuidando bebés”. Ese hombre se puso rojo de vergüenza, dice: “Pastor tiene toda la razón, esa mujer esta en graves problemas con su esposo, y me ha pedido consejo y yo no he podido verla en ningún tiempo más que en este tiempo que ella trabaja cuidando a sus bebés, y a mí se me hizo fácil venir a aconsejarla allí”.  Le digo: “Hermano, créame que yo le creo. Pero está en grave peligro, si usted no se retira,  va a caer en el pecado, más sabiendo que esa mujer tiene problemas en su matrimonio”. Y él se fue muy avergonzado, bien apenado, se le vio la vergüenza y la pena. El día siguiente, me viene a tocar a mi oficina y me dice: “Pastor, quiero darle gracias por haberme advertido a tiempo. No me daba cuenta de lo que estaba haciendo, créame, no me daba cuenta de lo que estaba haciendo. ¿Cómo fui tan torpe de hacer lo que estaba haciendo? Y le doy gracias por ser tan sincero conmigo y decirme del pecado”. Gloria a Dios. Y ahora cuando me ve, me da una palmada, “¡Gloria al Señor! ¿Cómo está hermano?”, “Bien, gracias a Dios” y rápido él se acuerda: “Este hombre me salvó el pellejo”, como decimos vulgarmente. Cuidado, cuidado, cuidado, siempre estamos haciéndole promesas a Dios: “Ahora sí me voy a componer, ahora sí, ya no voy a hacer tal cosa”.  Este hermano me dice: “Fui con Dios y le di tantas gracias que le prometí que nunca más cometería una imprudencia así, gloria a Dios”.

Insensatez es ser advertidos, es ser retados, es ser exhortados y luego no cumplir con la promesa. El Señor Jesucristo dijo en la parábola de aquel que edificó sobre la roca, la parábola de los dos cimientos, uno cimentó sobre la roca y el otro cimentó sobre la arena, en Mateo 7:27 dice: “Y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa;  y cayó, y fue grande su ruina“.   ¿Quién es éste? El hombre insensato. “Pero cualquiera que me oye estas palabras, y no las hace, le compraré a un hombre insensato”. La insensatez es edificar sobre arena. Edificar nuestros sermones sobre arena, edificar nuestras vidas, nuestros ministerios sobre simples argumentos y procedimientos y métodos que no son bíblicos. Edificar sobre nuestros criterios. Mire, hay que saber  que nuestras reglas se fundamentan en convicciones, en conceptos bíblicos. Pero de pronto, surgen reglas y convicciones que no tienen concepto bíblico, muchos fundamentos son tradicionalistas, muchos fundamentos son de abolengo social, “así se hace en mi tierra”, “así se hace en mi pueblo”, “así se hacía en la convención“. Y no tienen fundamentos bíblicos. Las convicciones de muchos predicadores adúlteros, eran basadas en estrategias, en filosofías humanas, en “arriésgate y el que no se arriesga no cruza el río”, ese no es ningún versículo bíblico, eso es filosofía humana. En la Biblia dice en 1ª. Corintios 10:12: “El que piense estar firme, mire que no caiga“,  la filosofía humana dice: “el audaz conquista el mundo, piensa lo que quieres hacer y eso vas a logar”. La Biblia dice en Isaías 41:14: “No temas, gusano de Jacob“,  eso es lo que dice la Biblia. Pero a veces queremos desarrollar nuestros ministerios y hacer nuestros programas en base a arena y eso es insensatez. Y mire, están cayendo los predicadores, si en el mundo fundamentalista están cayendo, cómo estarán en el mundo liberal. Solamente allá no es grave, allá los cambian como a los curas, los pederastas, los cambian de capilla y se acabó y no hay problema. Un joven de mi Iglesia, una parejita joven,  linda pareja, ganadores de almas como pocos, cantaban en el coro, eran un ejemplo, él un tipo alto, guapo, ella una chaparrita preciosa en todos los aspectos. Un día viene él y me dice: “Pastor, estoy teniendo problemas íntimos con mi esposa”. Y le di consejo y le digo: “Pues estás haciendo mal, esto, esto y esto otro,” le digo yo, “la Biblia es clara, y debes hacer esto y esto”, le leí la escritura y se fue. Empecé a ver que ella me veía con cierto recelo, y su semblante cambió para conmigo y eso me decía: “él no está haciendo lo que la Biblia dice”. Se empezaron a retirar, se retiraron del coro, dejaron de venir a ganar almas, y no los encontraba por ningún lado. Como al año apareció y me dice: “Pastor, decidí hacer las cosas como yo creía que se debía hacer y lo eché todo a perder, mi esposa se fue otra vez al mundo y anda en las drogas”. “No me digas”. “Y anda de hombre en hombre”, me dice: “¿Qué debo hacer yo?”. Le digo: “Pues, si no hiciste lo que debías hacer cuando estaba el problema latente ¿crees que vas a hacer ahora lo que Dios dice?” y me dice: “Estoy determinado a hacer lo que Dios dice. Yo deseché lo que Dios dice y decidí hacerlo a mi manera”.  Le digo: “Me alegra que ahora estés cambiado y pienses en hacer las cosas bien. Mira esto es lo que tú debes hacer, deberás caer de rodillas y en ayuno rogar a Dios por tu esposa para que Él te la regrese. Y deberás perdonarla de todas las porquerías que anda haciendo y reconocer delante de Dios, que si bien ella va a reconocer sus pecados, tú eres el culpable de haber deshecho ese matrimonio”. Y lo exhorté duramente, y él se ponía rojo y luego morado y luego blanco y luego de todos colores. “Tú eres el culpable, no hay otro. Tú echaste a perder tu matrimonio, ¡tu desechaste la palabra del Señor!, y ahora deberás pagar el precio; pero Dios es bueno y misericordioso y yo estoy para ayudarte a ti y aquí está la Iglesia todavía, ahí está tu lugar todavía, ven y reconcíliate con Dios y paga el precio, yo no sé cuánto tiempo si será un año ó dos ó diez, pero deberás esperar a esa mujer hasta que ella regrese”. Y se fue nada más moviendo la cabeza, por supuesto ya no volvió a la Iglesia, no volvió más. Después supe que se fue a la Primera Iglesia Bautista y allá se consiguió a otra muchacha, lo casaron de blanco con ella, le dieron una misión y ahora está pastoreando una Iglesia.

Sí, muchos ministerios están edificados sobre arena, alguien llega y me dice: “Pastor, fíjese que en mi Iglesia hay adulterio tras otro, tras otro, mi mujer anda con un hermano de la Iglesia y el pastor está de acuerdo” y le digo yo: “¿Quién es ése pastor?”. Me dice: “Pues uno que está en tal colonia”. Y le digo: “Ya me imagino quién es. ¿No se llama fulano de tal?”. “Sí, él es”. El mismo que había estado en mi congregación. ¿Con qué cara vamos a aconsejar a los hermanos de la vida moral?, si nosotros edificamos sobre arena.  El hombre insensato edificó sobre la arena y dice la Biblia: “Y fue grande su ruina”.

No se puede uno escapar de la Palabra de Dios, hay que temer ahora,  hay que temblar. El pecado es real y anda tras de nosotros y Satanás es real y anda detrás de nosotros. No caigamos en la insensatez que es tan sutil, ¿Es posible que por no aguantarnos un reclamo podamos caer en la insensatez? Sí, andar armando pleitos, andar defendiendo nuestra integridad, andar demasiado confiados, divirtiéndonos de las maldades es insensatez. La Biblia dice: “La insensatez del hombre tuerce su camino”.

Gálatas 3:1 dice: “¡Oh, gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado?”.  Lo que quiere decir aquí es que ser insensato es volverse atrás de la sana doctrina. No hay peor insensatez que volverse atrás de lo que alguna vez creí, y esto es lo que estaban haciendo los gálatas. Ellos habían conocido la verdad, Pablo les había instruido en la sana doctrina y luego vinieron los judaizantes y dijeron: “No, lo que Pablo dijo está bien pero hay que circuncidarse, pobre Moisés, ¿cómo lo van a dejar a un lado?”. Y hubo hermanitos allí, que se dejaron llevar por eso: “No, Pablo es demasiado estricto, ¿cómo es posible? Hay que volver”. Y los metió otra vez atrás y Pablo les dice: “Insensatos, la insensatez es volverse atrás de la sana doctrina”. Si usted oyó sana doctrina, va a tener que dar cuentas a Dios por ello, no la venda, no la venda. Va a ser tentado, va a ser provocado, va a ser seducido, vendrán judaizantes de nuestros tiempos, vendrán liberales, viene el neo evangelismo tocándote la puerta, viene el ecumenismo, vienen las filosofías de los tiempos característicos, viene la música contemporánea, viene el estilo contemporáneo, viene el relax para hacer las cosas del Señor confiado en métodos. ¡Hay que apretar filas.! No te vuelvas de la sana doctrina, no te vuelvas de lo que alguna vez oíste, antes crece en el temor del Señor todo el tiempo, agárrate de la palabra de Dios! Ahora hasta la Biblia nos quieren cambiar, nos quieren cambiar todo, antes era quitar el púlpito y poner una batería; ahora quieren quitar la Biblia y poner una imitación. Nos quieren quitar todo, nos han quitado montones de cosas y los Fundamentalistas estamos cayendo en eso. Estamos cayendo en pleitos, y están cayendo en inmoralidad montones de predicadores y sus esposas, y mire, ya no es sólo predicadores, ¡esposas de predicadores están cayendo! Y no hay cosa que al diablo le gustaría más que ver la Iglesia destruida y tu ministerio destruido. No te vuelvas atrás de la sana doctrina porque eso es insensatez y si por desgracia alguna vez tuerces tus caminos, no te irrites contra Dios.

Si alguna vez querido pastor te vas, vuelve, aquí estamos. Te va a doler. Aun muchos hay que no se han vendido, que no hemos vendido la verdad.

La insensatez del hombre, y cuando dice del hombre habla de nuestra naturaleza, somos así, es nuestra tendencia, es nuestra pecaminosidad, es nuestra característica de necedad. La insensatez del hombre, no está diciendo de ciertos hombres, dice del hombre, del ser humano en sentido general, los muy santos y los muy sucios, los muy muy  y los tan tan, ¡todos! La insensatez del hombre, a cualquier persona lo puede coger la insensatez, los hombres estamos expuestos a la insensatez. El joven y el viejo, el que comienza y el que va terminando. Mire, hay predicadores, que en la recta final de su ministerio cayeron en pecado, ¡qué triste eso! La insensatez del hombre. Yo conozco un predicador, fiel, yo lo admiraba mucho, fiel ese hombre, y luego se quedó viudo, pobrecito, se le murió su esposa y una hermana de la Iglesia vino a ayudarle para hacer los quehaceres de la casa. Tenía cuarenta y tantos años en el ministerio, y unos hermanos vinieron a tocarle la puerta: “Pastor, pastor mire que lo necesitamos” y lo encontraron con la hermana que le ayudaba a cuidar la casa; perdió su ministerio. El diablo está al acecho.  Ahora, la insensatez tuerce al hombre, torcer quiere decir voltear, sacarle la vuelta a lo recto.  Torcer quiere decir distorsionar. 2ª. Pedro 3:16 dice que algunos indoctos tuercen las enseñanzas para su propia perdición; son difíciles de entender, entonces las tuercen. Torcer, distorsionar, verlo así todo como cuando está nublado, el que tuerce sus caminos ve todo torcido, ve todo distorsionado. También torcer quiere decir curveado, tortuoso, sinuoso, “va por aquí, va por allá, va hacia allá, va hacia acá”. Torcer quiere decir peligroso, es decir: “Cuidado con ese camino, está muy curveado, está muy resbaloso, está todo lleno de neblina, es muy peligroso, andar en insensatez es muy peligroso”. Torcer quiere decir desviarse, es decir ese camino te lleva a donde nunca quisiste llegar. La insensatez del hombre tuerce su camino, quiere decir que la insensatez te va a llevar a un punto donde nunca querías llegar. ¡Dios nos ayude! Llegar a donde no queríamos llegar es lo que el diablo quiere de nosotros. La insensatez del hombre tuerce su camino, y por su camino se refiere al diario andar. Las decisiones que hacemos, la forma de ser, nuestra forma de pensar, va a estar toda torcida, la insensatez del hombre tuerce su camino. ¿Cómo puedo enderezar mis pasos? ¿Cómo puedo enderezarme? ¿Se encuentra usted en algún tipo de insensatez? ¿Será usted hallado  en insensatez algún día? Dice la Biblia en Salmos 5:7-8: “Mas yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa; adoraré hacia tu santo templo en tu temor. Guíame,  Jehová,  en tu justicia,  a causa de mis enemigos; endereza delante de mí tu camino”. Dice: “Ve por la abundancia de la misericordia de Dios, ve a la presencia de Dios. Ve con Él y dile: Señor, estoy viendo nublado, no sé para dónde voy, a veces jalo para acá a veces jalo para allá, no sé qué es lo que me está pasando. Señor, guíame y endereza delante de mí tu camino”.  Salmos 40:1-2 dice: “Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña,  y enderezó mis pasos”. ¿No habremos torcido nuestros caminos en alguna área de nuestras vidas? Hay que clamar a Dios, hay que reconocer nuestras propias debilidades, no hay uno solo aquí (empezando conmigo) que sea tan recto que no pueda mejorar sus caminos.

Proverbios 3:5-6 dice: “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas“. Reconoce a Dios en todos tus caminos, no te fíes en tu corazón, fíate en Él y Él enderezará tus caminos. ¿Cuántas veces hacemos nuestros ministerios confiados en nuestros pensamientos, en nuestra propia manera de pensar? “Es que yo creo que debe ser así”. Y qué triste es llegar a decir “me  equivoqué”.

Proverbios 23:19-20 dice: “Oye, hijo mío, y sé sabio, y endereza tu corazón al  camino. No estés con los bebedores de vino, ni con los comedores de carne; porque el bebedor y el comilón empobrecerán, y el sueño hará vestir vestidos rotos“.   Oye hijo mío, ve y sé sabio y endereza tu corazón al camino. Hay que reconocer a Dios en nuestros caminos, hay que orar, hay que humillarnos delante del Señor.

En Proverbios 3:13-18 dice: “Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría,

Y que obtiene la inteligencia;

Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata,

Y sus frutos más que el oro fino.

Más preciosa es que las piedras preciosas;

Y todo lo que puedes desear,  no se puede comparar a ella.

Largura de días está en su mano derecha;

En su izquierda,  riquezas y honra.

Sus caminos son caminos deleitosos,

Y todas sus veredas paz.

Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano,

Y bienaventurados son los que la retienen”.

Hermano, no te irrites contra Dios, si acaso los caminos son torcidos, no te irrites contra Dios. Pero ni siquiera tenemos que llegar a pensar eso, es mejor decir: “Yo estoy torcido en mis caminos, yo estoy mal”. ¿Has desechado normas?, ¿has tenido en poco la enseñanza de la sabiduría?, ¡ten cuidado!, ¡párate!, es insensatez.  Cuidado, la insensatez se divierte haciendo el mal y la insensatez del hombre tuerce sus caminos.

Comentarios

3 Respuestas a “No Tuersas Tus Caminos”
  1. Karla dice:

    Un mensaje muy valioso para nuestro andar diario. Recordemos siempre para quien vivimos, y por lo tanto nuestro deber es siempre dar gloria y honra a nuestro Señor Jesucristo por medio de nuestro testimonio, y si caemos, levantemonos alabandolo siempre a El.

  2. inochenty dice:

    ESTE MENSAJE TIENE UNA CONTUNDENCIA TERRIBLE, PARA EL KE CREE KE SE PUEDE PECAR Y PODER SON ASTUCIA OCULTAR. HAY MALAS NOTICIAS!!!!!!! TODO SE SABRA…MUY MUY BUENO EL MENSAJE, KE DIOS SIGA ILUMINANDO AL PASTOR: DAVID CORTES, SENCILLAMENTE MUY BUENO!!!

  3. Rosa dice:

    Que buen mensaje , de verdad nos hace meditar y reflexionar porque caemos aun conociendo la palabra de Dios, porque queremos imponer nuestra propia interpretaciòn. . Para entregarse al Señor hay que humillarse y darle todo a è , las fallas son de nosotros, El Señor es perfecto y su palabra es la verdad absoluta

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